Con una pieza más, Washington se vería indomable en la Nacional

Con una pieza más, Washington se vería indomable en la Nacional

Los Nacionales, consigan o no a un cerrador probado, van a ganar la División Este de la Liga Nacional, lo que convierte todo este asunto en algo todavía más urgente.

Washington tiene la ofensiva de un equipo campeón, la rotación de un equipo campeón y una ventaja de 8.5 juegos en su división. En Dusty Baker cuentan con un manager más que probado. Sólo hay un detallito que necesitan arreglar.

El bullpen de Washington tiene 5.20 de efectividad, la segunda peor de Grandes Ligas. Los Nacionales han convertido apenas el 63% de sus oportunidades de salvar, 16tos en las Mayores, pero definitivamente no lo que necesita un equipo con aspiraciones de levantar el trofeo de la Serie Mundial.

La buena noticia es que el problema se puede arreglar. Este no es el mejor momento para hacer un cambio, pero es posible lograrlo. El problema es que los equipos todavía están evaluándose a sí mismos y decidiendo si tienen el suficiente talento para ir con todo en búsqueda de la postemporada.

Casi todos esos equipos se ven a sí mismos como clubes que apenas necesitan una buena racha ganadora para meterse en la pelea. Eso es especialmente cierto en la Liga Americana, donde los 15 equipos están a una distancia no mayor de 5.5 juegos de un puesto en octubre.

Para el gerente general de los Nacionales, Mike Rizzo, eso va a significar que tendrá que pagar de más. Probablemente mucho más. Uno de los motivos por los cuales los Nacionales han ganado más juegos de temporada regular que cualquier otro equipo en las últimas seis temporadas es que Rizzo siempre ha visto el panorama a largo plazo.

Por esa razón, el motor de los Nacionales ha sido en muy buena medida el talento que ha subido desde las menores. Lo que no ha hecho Washington hasta ahora es ganar una serie de postemporada.

Es incorrecto juzgar a una franquicia completa basados en una muestra tan pequeña como un puñado de series de postemporada. Washington ha sido el mejor equipo de las Mayores desde el inicio de la temporada 2012. Catorce juegos de playoffs no cambian eso.

El año pasado se les atravesó Clayton Kershaw caminando desde el bullpen con un día de descanso para conseguir los últimos dos outs del duelo decisivo y darles la Serie Divisional a los Dodgers. Dave Roberts, el piloto de Los Ángeles, tenía una carta para jugar y resulta que esa carta era el mejor pitcher de su generación.

En algunas ocasiones, sin embargo, hay que hacer cosas atrevidas para poder dar el siguiente paso.

En el caso de Rizzo, hay opciones a considerar. Como David Robertson (efectividad de 3.09, WHIP de 0.86, 10 salvados) de los Medias Blancas, el dominicano Kelvin Herrera (5.33, 1.30, 13) de los Reales o el quisqueyano Alexander Colomé (2.05, 1.08, 18) de lo Rays. Esos tres equipos podrían estar motivados a vender.

¿Y Mark Melancon?

Los Gigantes lo firmaron durante la temporada muerta, pero ahora que están a 15.5 juegos de la punta de su división y a 15 de la carrera por el Comodín quizás están dispuestos a escuchar ofertas por el diestro.

Jim Johnson (3.58, 1.01, 13 salvados) de los Bravos y Sean Doolittle (3.12, 0.69 WHIP, 1 salvado) de los Atléticos, ahora que está recuperado de sus problemas en el hombro, son otras piezas que valdría la pena analizar.

Dales a los Nacionales un cerrador probado, y todos esos otros brazos con los que cuentan (sólidos brazos de Grandes Ligas, pero no cerradores) podrían terminar en el sitio adecuado del bullpen para llevar la pelota del abridor al taponero. Si usted todavía tiene dudas de cuánto puede cambiar un jugador a un equipo, mire a los Rockies. La firma de Greg Holland en la temporada muerta no sólo cambio el cuerpo de relevistas de Colorado. Ese movimiento, en parte, ha transformado a la franquicia.

Ese es el tipo de movida que podría faltarles a los Nacionales en este momento.