Aaron Judge y los Yankees hacen lucir la acción de las Grandes Ligas

Aaron Judge y los Yankees hacen lucir la acción de las Grandes Ligas

No vas a estar en los pasillos comprando una hamburguesa cuando Aaron Judge vaya a batear. Tampoco andarás cambiando los canales de la televisión si sabes que va al plato el estelar de los Yankees. Sabes lo que puede ocurrir. Ya lo has visto en las prácticas de bateo, cuando los oponentes detienen sus actividades sólo para ver si Judge es así de fuerte.

Hay cierta aura alrededor de jugadores como Judge. Es una especie de sensación que se puede transmitir también a su equipo. El lunes ante los Angelinos, Judge dio un palazo de 438 pies. Fue su 22do jonrón de la temporada, la cifra tope en todas las Grandes Ligas. El domingo contra los Orioles, había pegado otros dos. Uno de ellos fue un estacazo inolvidable.

Hay batazos que vuelan la cerca. Pero hay otros jonrones que no puedes olvidar. Reggie daba esos jonrones. Mickey también conectaba ese tipo de palos. El primero de Judge el domingo fue de 495 pies, de acuerdo con Statcast™, el más largo de esta temporada en las Grandes Ligas.

"Nunca había visto algo así", comentó el receptor dominicano de los Yankees, Gary Sánchez.

Y no se vayan, que la cosa se pone mejor: Statcast™ registró esa pelota en 118.6 millas por hora, lo que convirtió a Judge en el único jugador esta temporada con tres jonrones con una velocidad de salida de al menos 117 millas por hora.

Los jugadores que pueden cambiar los juegos -y las franquicias- tan rápido como Judge hacen mejor al resto de los bateadores en un lineup. Él es la cara de estos nuevos Yankees y encabeza a la Liga Americana en dos de las tres categorías de la Triple Corona: .341 de promedio y 22 jonrones. Está segundo, detrás del dominicano Nelson Cruz, con 49 empujadas.

"Es todo lo que hace, no sólo como bateador de poder", describió a Judge el piloto de los Yankees, Joe Girardi. "Es un pelotero completo y estamos disfrutando los beneficios de eso".

Por los momentos, Judge quiere hablar sólo de lo que sus batazos significan para los Yankees. El domingo, tras el bombazo de 495 pies, dijo lo siguiente: "Estoy en un muy buen lugar en este equipo, rodeado de un montón de buenos jugadores, jóvenes y veteranos. Me han puesto en una muy buena situación".

El lunes, cuando cruzó el plato tras su batazo del 8vo inning que puso arriba a los Yankees, los fanáticos de los Yankees que estaban en el Angel Stadium empezaron a corear las siglas "M-V-P".

"No escucho esas cosas", dijo Judge de los cantos. "Sólo trato de hacer mi trabajo en el terreno".

Sus compañeros también están haciendo las cosas bien. Estos Yankees son jóvenes, talentosos y creen en sí mismos. Eso es algo que va creciendo día a día.

Lo curioso es que no se suponía que las cosas pasasen tan rápido. Seguro, el gerente general Brian Cashman dijo que estaba tratando de balancear dos cosas muy distintas: mantener la competitividad de los Yankees y a la vez reconstruir al equipo alrededor de los jóvenes.

Esto es lo que ha hecho Cashman: Construir uno de los mejores sistemas de liga menor en todo el béisbol y al mismo tiempo armar uno de los mejores equipos de las Mayores. Girardi, quien no recibe suficiente reconocimiento por estar liderando a este equipo durante la transición, juntó el domingo a cinco jugadores menores de 27 años en la alineación.

Entre ellos, Judge, de 25 años y quien fue elegido en el puesto 32 del draft del 2013, sin dudas será la principal atracción del Juego de Estrellas. Está también Sánchez, de 24 años.

Ellos son las nuevas piezas centrales de los Yankees. Por grandiosa que sea la temporada de Judge -1.162 de OPS- Sánchez también se está consolidando como una estrella. Esta temporada ya suma 10 jonrones y es el cuarto jugador en la historia en batear 30 jonrones en sus primeros 90 juegos.

Nadie podía decir con certeza qué esperar de los Yankees cuando comenzó la temporada. La camada de jóvenes sin dudas anticipaba un futuro prometedor, pero había dudas con respecto a lo que harían en el 2017.

A estas alturas, está claro que son una realidad y es fácil encontrar las razones para creerlo.

Busque a lo largo de la historia, y los grandes equipos de los Yankees siempre han tenido un nombre icónico, jugadores que creaban recuerdos imborrables. Esa es la magia que hay alrededor de Judge.

La ofensiva tiene profundidad, el bullpen que encabezan el cubano Aroldis Chapman y Dellin Betances tiene el talento para triunfar en octubre y la rotación ha pasado de ser una interrogante a una fortaleza. Y veteranos como Gardner, Matt Holliday, Chase Headley y Jacoby Ellsbury (ahora lesionado) han sido más que mentores para los jóvenes. Han ayudado al equipo a ganar de numerosas formas.

En resumen, Cashman y Girardi no han podido pedir más. Vamos a ser honestos: el béisbol es mejor cuando los Yankees son competitivos. Y es aun mejor cuando los Yankees son interesantes y tienen al jugador más llamativo de Grandes Ligas.