A sus 40 años, Carlos Beltrán sigue produciendo en Grandes Ligas

A sus 40 años, Carlos Beltrán sigue produciendo en Grandes Ligas

ST. PETERSBURG, Florida -- Carlos Beltrán sonríe ante la mención de que alguna manera le está ganando la batalla al tiempo.

El puertorriqueño está en su 20ma temporada en las mayores, con tres semanas dentro de su segundo ciclo con los Astros de Houston.

Si bien ya no es el jugador dinámico de su primera época con el club, el tres veces ganador de un Guante de Oro como jardinero y el Novato del Año de la Liga Americana en 1999, Beltrán sigue teniendo un tremendo impacto dentro y fuera del terreno.

Beltrán cumplió los 40 años el lunes, un día después de negociar un boleto y acabar anotando la carrera decisiva para vencer en extra inning a los Rays de Tampa Bay.

Disparó su primer jonrón con los Astros desde octubre de 2004 la semana pasada, y la sacó la noche siguiente para acercarse a un extrabase (1.040) de empatar a Pete Rose en cuanto a la tercera mayor cantidad como bateador ambidiestro en la historia.

"Seguimos ganando. Jugando buena pelota. Y estamos pasándola bien", dijo Beltrán sobre su vuelta a los Astros.

Fue la gran figura de Houston durante la postemporada de 2004, en la que conectó de jonrón en cinco juegos seguidos. Ello le abrió las puertas para firmar un contrato de 119 millones de dólares con los Mets de Nueva York en agencia libre.

Ha actuado en postemporada con los Mets, los Cardenales de San Luis y los Rangers de Texas en una carrera que comenzó con los Reales de Kansas City.

Beltrán disparó 41 jonrones y produjo 131 carreras en 232 juegos las últimas dos campañas con los Yanquis de Nueva York, que le canjearon a Texas en la fecha límite de cambios el pasado verano.

Cuando el toletero, con 423 jonrones de por vida, se declaró agente libre el pasado otoño, los Astros no titubearon para añadirlo a un juvenil roster que ya incluía a José Altuve, Carlos Correa y George Springer.

"Aporta muchísimo. Tiene una enorme presencia en nuestro equipo", dijo el manager A.J. Hinch. "Es alguien que irradia calma todo lo que se refiere al elemento mental del juego para nuestros peloteros jóvenes, la calidad de sus turnos al bate que produce dentro de la parte medular de nuestra alineación, algo que obtienes tras 20 años en la liga", añadió Hinch. "Es alguien con una presencia muy influyente dentro de un equipo que necesitaba a alguien así".

La victoria el domingo por 6-4 en 10 innings ante Tampa Bay fue la novena de Houston en 11 juegos, para quedar con el segundo mejor récord de la Americana, en 13-6.

Beltrán batea para .257 con dos jonrones y siete impulsadas, principalmente como bateador designado, en 18 juegos. Lidera al equipo con seis juegos en los que conectado más de un imparable.

"De alguna forma ha desafiado el paso del tiempo", mencionó Hinch.

"Quizás su velocidad ha mermado un poco con respecto a su comienzo, lo que es obvio, pero su habilidad para lidiar con la velocidad y tener buenos turnos sigue intacta", añadió el piloto. "Juega en el jardín izquierdo una vez en la primera semana. Pero no creo que la importa lo del paso del tiempo, sigue siendo un jugador completo".

Beltrán buscaba sumarse a un equipo con aspiraciones de ganar la Serie Mundial, y la decisión de firmar por 16 millones y un año con los Astros fue fácil de tomar.

"Cuando me cambiaron de los Yanquis a Texas, me tocó verles jugar bastante", dijo. "Es un equipo joven, mucho talento. En cada posición, tienen a alguien con el potencia de ser una estrella en la liga".

Beltrán también quería tener la oportunidad de compartir su experiencia en el camerino.

"Soy un estudioso del béisbol. Me gusta llegar temprano, analizar a los pitchers para detectar tendencias, y si hay algo que estén haciendo, yo voy a tratar de capitalizarlo a mi favor", dijo Beltrán. "Pero al mismo tiempo, quieres transmitirle eso a los más jóvenes".

"Lo que les digo es: 'no tengan miedo de intentar algo nuevo.... Quizás no consigas buenos resultados'. Pero de eso trata, compartir mi experiencia con ellos".

Beltrán dice que no se ha puesto a pensar cuánto más seguirá activo. Lo único que quiere es "disfrutar lo que me queda".

"Se basará en cómo me siente y en mi producción. Si considero que he tenido un muy buen como el año pasado, ¿por qué debería irme a casa".