Persevera Michael Martínez en los Indios después del Juego 7

Persevera Michael Martínez en los Indios después del Juego 7

GOODYEAR, Arizona - La gráfica en la imagen de televisión mostraba sus pobres números en la temporada regular - promedio de .242, un jonrón, cuatro carreras empujadas, porcentaje de embasarse más slugging (OPS) de .574, además de tres ponches en tres turnos al bate durante la postemporada.

Dos outs, un hombre en base, abajo en el marcador por una carrera en la 10ma entrada del Juego 7, y el bateador que los Indios enviaron al plato era el número 1, de acuerdo con su camiseta, pero de acuerdo con su rol era el número 25.

El sueño de los Indios de ganar la Serie Mundial estaba en manos del dominicano Michael Martínez, quien no es conocido por el bate.

Bueno, ustedes saben lo que sucedió después. Martínez le hizo swing al segundo pitcheo que ofreció el relevista de los Cachorros Mike Montgomery, y la bola conectada resultó en un roletazo que dio tres rebotes antes de caer en el guante del antesalista Kris Bryant, quien hizo el tiro a la inicial para sacar el out inevitable que les daría a los Cachorros su primer título de Serie Mundial en 108 años.

El video de dicha jugada lo veremos una y otra vez por el resto de nuestras vidas, lo que significa que veremos por siempre a Martínez corriendo hacia la inicial - tan cerca de la almohadilla, pero a la vez tan cerca de ser puesto out.

"No es nada fácil llegar a una Serie Mundial, y nosotros estuvimos ahí", Martínez comenta ahora. "Pensábamos que la teníamos, pero…".

La voz de Martínez se apaga. Sus ojos miran hacia el otro lado del vestuario de la Tribu, pero su mente está reviviendo aquel momento.

"Me sentí triste".

Los fanáticos de los Indios también se pusieron tristes y, meses después, algunos de ellos siguen molestos. Para todos aquellos que desaprobaron la adición al roster de un bateador con promedio de por vida de .197 vieron sus críticas corroboradas por este momento de gran magnitud y de resultado nulo.

Bajo las circunstancias, el resentimiento es entendible, pero la verdad es que a pesar de lo impopular que Martínez podría ser por fuera del clubhouse de los Indios, el dominicano es bien querido dentro de éste. El jugador utility de 34 años de edad tiene apenas tres años de servicio acumulados en Grandes Ligas en su carrera, sin lugar en el roster actual de 40 peloteros incluso con el segunda base Jason Kipnis lidiando actualmente con una dolencia en un hombro, sin esperanzas de ocupar un puesto como titular en el lineup de los Indios.

A pesar de ello, la gente en este club asocia la palabra "líder" con Martínez. Los jugadores latinoamericanos - incluso los de mayor peso que él en la Gran Carpa- acuden a él para obtener consejos acerca de un deporte que el oriundo de Santo Domingo se ha dedicado a estudiar de cerca cuando no está jugando.

"No tiene mucha experiencia en las Grandes Ligas", expresó el primera base dominicano Carlos Santana, "pero luce como un veterano. Es tremendo compañero y lo aprecio porque puede ayudar a los jugadores jóvenes aquí. Ellos escuchan sus consejos".

Y esto es lo que Francona opina de Martínez.

"Creo que la gente no se fija más allá de los promedios de bateo y esas cosas", manifestó Francona. "Lo necesitábamos para que corriera como emergente, para que jugara a la defensa y fuera un guante confiable en la posición en que lo colocáramos. Esa no es una tarea fácil. Si está obteniendo mucho tiempo de juego, algo malo está pasando. ¿Me explico? Ese no es su trabajo, producir carreras".

Martínez fue incluido para el Juego 7 debido a su valor defensivo en los últimos innings y simplemente por azares del destino, se vio en medio de una situación apremiante de la cual no salió bien librado.

Si Martínez hubiese conectado el jonrón de la victoria en ese turno al bate, habría desafiado todos los pronósticos del béisbol. Hasta allí hubiese llegado esto. Este deporte jamás hubiera sido el mismo, porque ese épico Juego 7 habría superado los límites de la comprensión humana.

En cambio, Martínez dio lo que tuvo que dar y corrió a toda velocidad a la inicial en una jugada que no fue fácil para Bryant, quien sufrió un ligero resbalón mientras hacía el tiro a la inicial.

Días después de la jugada, Martínez fue sacado del roster de 40 jugadores de los Indios. Así es la vida en Grandes Ligas, y el dominicano arrancó la última semana de los entrenamientos primaverales con su condición de jugador fuera de roster trabajando en la competencia por ganarse el rol de utility.

"Cada año cuando termina la temporada, cuando culmina la Serie Mundial, cada vez, estoy fuera del roster de 40 jugadores", lamentó Martínez. "Por eso siempre llego a los entrenamientos listo para jugar y dar lo mejor de mí. Si logro quedarme en el equipo, bien. Si no, regreso a ligas menores para hacer lo mío y volver a Grandes Ligas lo más pronto posible. Uno juega este deporte como lo sabe hacer y ellos sabrán si uno puede jugar o no. Lo único que podemos hacer es jugar béisbol como sabemos hacerlo".

Martínez seguirá dando lo mejor de sí en el terreno de juego, hasta que caiga el último out.