Aníbal pone argumentos para ganarse un puesto en la rotación de Tigres

Aníbal pone argumentos para ganarse un puesto en la rotación de Tigres

WEST PALM BEACH, Florida -- Matthew Boyd ha ponchado a 21 bateadores y no ha dado boletos esta primavera.

El venezolano Aníbal Sánchez no ha permitido carreras en sus últimas 14 entradas, un lapso durante el cual ha permitido dos hits, ha otorgado una base por bolas y ha recetado 16 ponches.

Para los Tigres, será difícil decidir quién de los dos se quedará con el último puesto en la rotación de abridores.

"Es un 'buen' problema; no hay dudas de eso", dijo el manager Brad Ausmus. "Pero al fin y al cabo, hacen difícil la decisión".

Un día después de que Boyd parecía haber asegurado el puesto lanzando cinco entradas en blanco ante un lineup de los Bravos lleno de jugadores regulares, Sánchez respondió con seis ceros el sábado ante una alineación de los Piratas que contaba con Josh Harrison, Andrew McCutchen, el dominicano Starling Marte y el venezolano Francisco Cervelli. Un error y un boleto -el primero que daba Sánchez desde el 4 de marzo- fueron la causa de los únicos dos corredores que tuvo el derecho en las bases durante su actuación.

Más allá del elevado de Harrison que mandó a Andrew Romine a las profundidades del jardín central, los Piratas hicieron muy poco contacto sólido ante los envíos de Sánchez. El venezolano ponchó a seis, cinco de ellos gracias a swings en blanco.

Incluso, la tercera vez que Sánchez enfrentó al orden ofensivo-- su gran problema el año pasado--no tuvo inconvenientes el sábado. Retiró a los tres que enfrentó con 13 pitcheos en lo que fue su último inning.

Ha sido un giro sorprendente para un pitcher que no sólo tuvo problemas el año pasado, sino que lucía algo perdido en sus primeras presentaciones de esta pretemporada. Tiene efectividad de 5.03 en la Liga de la Toronja sólo porque permitió 11 carreras limpias y 15 hits en 5.2 innings en sus primeros tres juegos.

Sánchez se reunió con el coach de pitcheo Rich Dubee y cambió su movimiento de lanzar después de esa mala racha, separando más su brazo del cuerpo. Desde entonces, no ha permitido anotaciones y sigue trabajando con Dubee para afinar los ajustes.

"Me siento bien", dijo Sánchez. "Sólo pongo la bola en la zona de strike, trabajando con mi mecánica".

Sánchez no ha ganado velocidad. Su recta se mantiene en 89-91 millas por hora, lo mismo que exhibió cuando tenía problemas hace pocas semanas. Pero el movimiento y la forma de soltar la bola hacen lucir más complicados sus envíos para los bateadores contrarios.

"Ese 91-92 probablemente luce como 93-94", dijo Ausmus.

Con una semana restante de entrenamientos, hay suficiente tiempo para que tanto Boyd como Sánchez haga una apertura más antes de que los Tigres tomen su decisión, aunque Ausmus no quiso asegurar que ambos lanzarán. La decisión tendrá ramificaciones a lo largo de todo el cuerpo de lanzadores.

Mientras que Boyd tiene una opción para ir a las menores, Sánchez (quien tiene US$16.8 millones de salario garantizado más una opción para el 2018) no tiene ninguna. Si Boyd se gana el puesto, Sánchez tiene muchas posibilidades de quedarse en la rotación. Si es Sánchez quien se gana el puesto, Boyd probablemente abra el año en Triple-A Toledo.

La situación de Mike Pelfrey también podría depender de la decisión, incluso aunque el derecho pareciese estar fuera de carrera por ese puesto. Aunque los Tigres pueden colocar a un pitcher en su bullpen como abridor de emergencia, Ausmus dijo que probablemente no tengan espacio para acomodar a dos. Si Boyd se cuela como abridor, y Sánchez como relevista, Pelfrey podría quedar fuera. Si Sánchez abre y Boyd va a Triple-A, Pelfrey quizás se quede en el bullpen.