Al arrancar el 2017, los Atléticos de Oakland encaran un futuro incierto

Al arrancar el 2017, los Atléticos de Oakland encaran un futuro incierto

Algo anda mal en Oakland.

Las sucesivas temporadas de 90 derrotas reflejan el peor ciclo de los Atléticos desde 1978-79, mucho antes de la aparición de la eras McGwire-Canseco y el método 'Moneyball'.

Previo a la campaña de 2015, ninguno de los equipos armados por Billy Beane --el ejecutivo que acabó siendo encarnado por Brad Pitt en una película que recibió seis nominaciones a los Oscars -- había tenido semejantes cifras de reveses en un año.

Todo ello pese a las ineludibles dificultades que afronta la franquicia: presupuesto limitado que les impide gastar a manos llenas, un estadio derruido y la incertidumbre sobre si se mudan de la ciudad.

Beane siempre se las arreglaba para presentar equipos competitivos, pero el rumbo de los A's se ha nublado desde aquella derrota ante los Reales de Kansas City en el juego de comodines de la Liga Americana en 2014.

Los canjes de Yoenis Céspedes y Josh Donaldson han sido cuestionados. Virtudes que eran la carta de presentación del equipo se han devaluado.

Por ejemplo, el porcentaje de embasado colectivo en 2016 fue de .304, el tercero más bajo en las mayores. También recibieron la quinta menor cantidad de bases por bolas. Sus pitchers poncharon a la cuarta menor cantidad de rivales y cometieron 97 errores en defensa para empatar el segundo lugar en su circuito.

Khris Davis se destacó con sus 42 jonrones, pero los 166 ponches que se llevó fue la cifra más alta de un jugador de Oakland desde los 185 de Jack Cust en 2009.

Hay que reconocer que las numerosas bajas que sufrieron el año pasado son un factor mitigante y que su as Sonny Gray tuvo una temporada para el olvido.

Según las cuentas de Beane, 26 jugadores sufrieron lesiones y 11 acabaron en la lista de incapacitados de 60 días.

Revertir la situación de inmediato parece inviable, aunque el nuevo presidente del club Dave Kaval entusiasmó a la afición durante el invierno al hablar sobre la posibilidad de construir un nuevo estadio en Oakland.

Lo más importante es mejorar en el terreno, donde un repunte de Gray es esencial.

"Lo que se hizo en este receso es lo mejor que he visto desde que estoy aquí", afirmó el manager Bob Melvin, quien emprende su séptimo al frente. "Dave ha tomado la iniciativa y planteó lo del nuevo estadio. Es algo que nuestros fanáticos ansiaban escuchar. Creo que es la primera vez que nuestros fanáticos confían en que algo va a pasar, y así será".

¿NUEVO ESTADIO?

El éxito del equipo está atado con abandonar el Coliseo. Todo indica que la idea de irse a la vecina San José ha quedado engavetada y que los A's podrían acabar como el único equipo en la ciudad.

Los Warriors de Golden State de la NBA acaban de iniciar la construcción de su nueva arena en San Francisco, muy cerca del estadio de los Gigantes. Y los Raiders de Oakland de la NFL apuran su intención de mudarse a Las Vegas.

MÁS PROBLEMAS CON GRAY

Luego de enlazar temporadas de 14 victorias y quedar tercero en el voto del Cy Young de 2015, Gray vivió un 2016 de pesadilla. Se perdió la apertura del juego inaugural por un problema estomacal y terminó con foja de 5-11 con efectividad de 5.69.

No es nada alentador que una lesión del costado interrumpiera durante dos semanas su pretemporada. Oakland necesita que repunte no solo para fortalecer el rendimiento de su rotación, sino porque podría convertirse en una pieza atractiva para un cambio.

CAMBIOS

Tras desprenderse de jugadores que avistaban la agencia libre como Josh Reddick, Rich Hill y Coco Crisp, añadieron al relevista dominicano Santiago Casilla, al jardinero Rajai Davis y al infielder Adam Rosales, tres ex A's de modestas credenciales.

Con Khris Davis en el bosque izquierdo y Matt Joyce en el derecho, la adición de Rajai Davis aportará velocidad en las bases (lideró la Americana con 43 robos para Cleveland en 2016). Al costo de seis millones de dólares por un año, el fichaje de Davis es un movimiento típico de la organización: adquirir a un veterano que, si acaba rindiendo mejor de lo esperado, luego puede ser transferido a mitad de campaña.

También añadieron al tercera base Trevor Plouffe, procedente de Minnesota con un pacto de un año por 5,25 millones.

La gran fortaleza está en su bullpen, encabezado por Ryan Madson, Sean Doolittle, John Axford y Casilla.

EL FUTURO

Cada vez está más cerca el debut del prometedor torpedero Franklin Barreto, una de las piezas que obtuvieron cuando enviaron a Donaldson a Toronto al final de 2014. El venezolano es quien podría salvar ese canje: Kendall Graveman forma parte de la rotación, pero Brett Lawrie y Sean Nolin ya no están.

"Su talento es especial", proclamó el cátcher Stephen Vogt.

Además, Jharel Cotton, Sean Manaea, Daniel Mengden y A.J. Puk parecen emerger como actores importantes en la rotación.

LO QUE PUEDE SALIR MAL

No es un equipo con perfil del playoffs, uno al que le conviene ser paciente a la espera del desarrollo de prospectos como Barreto y Cotton. Están en una división Oeste en la que hay tres leg??timos aspirantes al título --Rangers, Astros y Marineros-- y el otro --Angelinos-- luce más fuerte.

Salvarse de un tercer año seguido en la cola de la división parece inevitable.