Boricuas nacidos en EE.UU. orgullosos de jugar por Puerto Rico

Boricuas nacidos en EE.UU. orgullosos de jugar por Puerto Rico

SAN DIEGO - Al igual que Dellin Betances y Manny Machado, nacidos en los Estados Unidos de familias dominicanas y totalmente dedicados a la franela de la selección quisqueyana, Puerto Rico cuenta con varios jugadores en este Clásico Mundial de Béisbol nacidos fuera de la isla pero entregados de lleno al equipo.

Algunos de ellos se criaron con más sabor boricua que otros. Dos que sí vivieron la experiencia puertorriqueña desde siempre en los Estados Unidos son el zurdo Héctor Santiago y el utiliy Mike Avilés.

"Criándome en New Jersey, crecí en un ambiente muy puertorriqueño", explicó Santiago, perteneciente a los Mellizos de Minnesota en las Grandes Ligas. "Siempre que nos íbamos de vacaciones, era a Puerto Rico. Entonces, es un gran honor para mí y para mi familia".

Avilés, quien participa en su tercer Clásico con Puerto Rico, nunca ha dudado a la hora de vestir el uniforme boricua.

"Nunca me he considerado otra cosa que puertorriqueño", dijo el veterano, oriundo del Bronx en Nueva York. "Mi mamá y mi papá nacieron en Puerto Rico me crie cerca de mis abuelos, y ellos sólo me hablaban en español toda mi vida. La bandera de Puerto Rico siempre estaba en la casa.

"Para mí, es una decisión de orgullo. Sé lo mucho que significa esto para mis abuelos, mis padres y todos en casa, así que es una decisión bastante fácil".

Avilés cuenta que cuando surgió por primera vez la oportunidad de representar a Puerto Rico para el Clásico del 2009, su abuela amenazó con negarlo como nieto si no aceptaba.

"Para nosotros ni siquiera era una opción (decir que no)", expresó. "Esto es lo que hacemos. Esto es lo que nos encanta".

Tanto Avilés como Santiago conocen bien el término "Nuyorican" para describir a los nacidos en Nueva York de familias puertorriqueñas. Hasta a Santiago, quien es de Newark, New Jersey, le pusieron esa etiqueta en algunos momentos de su crianza.

"Nunca se me dijo estadounidense. Siempre se me ha dicho puertorriqueño", contó el lanzador. "Me crie con la comida, la cultura, el dominó y toda esa cultura latina".

En ese sentido, la dedicación a la familia es gran parte de la entrega a la selección boricua.

"Significa más ponerme el uniforme por ellos que por mí mismo", afirmó Avilés. "Sé del orgullo que tienen mis abuelos al ver a su nieto. Sé del orgullo que tienen mis padres al ver a su hijo ponerse este uniforme.

"Verlos feliz me hace feliz".