La selección de México sale al diamante con mentalidad positiva

La selección de México sale al diamante con mentalidad positiva

GUADALAJARA - La pelota puede ser una caja de sorpresas, especialmente en series cortas como las rondas clasificatorias del Clásico Mundial de Béisbol. Es por ello que México no va a bajar la guardia al medirse a Puerto Rico el sábado en su segundo encuentro del Grupo 'D'.

"Va a ser como el séptimo juego de la Serie Mundial", enfatizó el dirigente de la novena mexicana, Edgar González. "No podemos cambiar los resultados [del primer partido ante Italia], pero sí vamos a tratar de ser positivos.

"Va a ser el juego más importante para nosotros y estoy seguro de que nuestro equipo no se va a dar por vencido", dijo González. p> ¿Quién iba a pronosticar que México sería dejado en el terreno por Italia luego de iniciar la novena entrada con cuatro carreras de ventaja? ¿Quién pudo aventurar el pronóstico de que Puerto Rico pudiera noquear al trabuco venezolano por 11-0 en siete episodios?

La próxima pregunta en torno al Grupo de la Muerte sería: ¿Puede México vencer tanto a Puerto Rico como a Venezuela para adquirir su boleto a la segunda ronda en San Diego? "Por supuesto que sí, cualquiera puede ganar, si seguimos jugando al nivel al que lo hemos venido haciendo", proclamó González.

La fuerte ofensiva de México, capaz de edificar una ventaja de 9-5 sobre Italia en el primer juego del Grupo 'D', es una de las razones por las cuales el Tricolor puede sentirse optimista para su cita sabatina en el primer programa doble de la llave de cuatro equipos.

La presencia del veterano Miguel Ángel González, en la lomita, es motivo de esperanzas. Ganador de 44 juegos en las Grandes Ligas, "El Mariachi" es de Guadalajara y pudiera inspirarse ante el calor de su propia gente y en la gran faena de su compañero de rotación de los Medias Blancas de Chicago, el colombiano José Quintana, el viernes frente a Estados Unidos en Miami.

Si bien la derrota fue un golpe fuerte para México, su ofensiva en el primer juego fue tan contundente como la mayoría de los participantes en un juego detrminado del actual Clásico.

Uno de esos buenos bateadores con los cuales cuenta México es el segunda base Esteban Quiroz, que disparó un cuadrangular y un doblete para impulsar tres carreras en aquel cotejo celebrado el jueves por la noche.

"Me sentí muy relajado", analizó Quiroz, que tiene promedio global de .293 desde el 2011 en la Liga Mexicana de Béisbol. "Mas que nada era tirarle a la pelota conscientemente duro.

"Mentiria si dijera que estaba en un buen ritmo, porque tenía un rato que no jugaba y en los dos patidos de preparación que tuvimos no me sentí muy bien", formuló con sinceridad Quiroz. "Es la misma adrenalina que te hace que veas la pelota y trates de hacerlo mejor". De 25 años de edad, Quiroz sabe que la pelota es una especialidad que puede dejar aturdidos a sus protagonistas un día, antes de que puedan recuperarse tremendamente al siguiente.

"Afortundamente en el béisbol siempre va a haber otro día", es la filosofía de Quiroz. Y si México tiene de nuevo la ventaja en el noveno inning, acudiría de nuevo al valioso brazo de Roberto Osuna. Fue una decisión correcta, aunque infructuosa, de González en el primer juego y no vacilaría en adoptarla de nuevo.

"Nada va a cambiar", adelantó el dirigente azteca. "Si veo la misma situación y estamos en el noveno inning, Osuna subirá de nuevo a la lomita.

"Lo ha hecho [tener éxito como cerrador] por largo tiempo y lo seguirá hacienda", concluyó González. "Como siempre digo, si vamos a perder será con nuestro mejor lanzador".