Triple de Ortiz, HR de Ichiro lideran los sucesos únicos del 2016

Triple de Ortiz, HR de Ichiro lideran los sucesos únicos del 2016

Si usted siguió de cerca la temporada 2016 de Grandes Ligas, lo más probable es que vio a Max Scherzer lograr un ponche, a Kris Bryant dar un jonrón y a Billy Hamilton robarse una base. Esos fueron algunos de los sucesos más notables que ocurrieron con regularidad a lo largo del año.

Pero después están el tipo de logros que fueron mucho más difíciles de notar, básicamente porque pasaron una sola vez.

Aquí le damos un vistazo a ocho prominentes jugadores (cuatro bateadores y cuatro pitchers) que lograron una rareza en el 2016.

BATEADORES

Jonrón: Ichiro Suzuki, Marlins
A lo largo de los años ha circulado una teoría según la cual el japonés habría podido dar muchos más jonrones de haberlo querido. Pero le fue bien a pesar de sumar apenas 114 batazos de vuelta completa y en el 2016 cruzó el hito de los 3,000 hits. Esta también fue la tercera temporada corrida en la que dio exactamente un cuadrangular. El estacazo de dos carreas ante el dominicano Héctor Noesí el 6 de septiembre fue su primero en 150 visitas al plato como emergente en su carrera y rompió una racha de casi 700 visitas al plato sin botar la bola que se remontaba a abril del 2015.

Cuadrangular hacia la banda contraria: Troy Tulowitzki, Azulejos
A Tulowitzki no le falta poder, como lo demuestran sus 24 jonrones y su slugging de .443. Pero no fue precisamente un jugador que regó sus batazos por todo el terreno. Veintitrés de sus jonrones fueron por el jardín central o el izquierdo. Salvo el 16 de agosto, cuando tomó ventaja del jardín derecho del Yankee Stadium al enviar una slider de Anthony Swarzak apenas sobre la barda y no muy lejos de la línea de fair. Con una distancia proyectada de 344 pies, fue el segundo jonrón más corta de Tulowitzki desde que se creó Statcast™.

Triple: David Ortiz, Medias Rojas
De todas las cosas que hizo el dominicano en su temporada de despedida, esta fue quizás la más impresionante de todas, aunque también hay que decir que se robó dos bases. Cuando el Big Papi se paró en el plato contra Luke Gregerson de los Astros el 14 de mayo, habían pasado casi tres años desde su último triple. Pero con dos outs en el cierre del noveno y el curazoleño Xander Bogaerts en primera representando la carrera del empate, Ortiz mandó un elevado hacia el centro que se le alejó demasiado a Jake Marisnick a pesar de que éste se lanzó de cabeza. Ortiz llegó a tercera en 13.05 segundos y empató el juego, sirviendo la mesa para que él mismo dejase en el terreno a Houston dos innings más tarde con un doblete.

Base robada: Adrián Beltré, Rangers
Durante los seis años que Beltré ha estado en Texas, los aficionados de los Rangers han podido contar con su sólido bateo, su impecable defensiva y un montón de momentos divertidos. Oh, y con que se roba exactamente una base al año. Desde que se unió al club en el 2011, Beltré se ha robado al menos una base, y no más de una base, en cada temporada. Ningún otro jugador que haya optado al título de bateo ha hecho eso más de tres veces en ese periodo. Beltré esperó hasta el 11 de septiembre para llenar su cuota del 2016, tomando ventaja de un distraído Jered Weaver. Era apenas la segunda vez en la campaña en la que salía al robo.

PITCHERS

HR permitido: Zach Britton, Orioles
Es bien difícil conectar la bola en el aire en contra de Britton, una de las principales razones por la que el especialista en sinker compiló 47 salvamentos y terminó con una diminuta efectividad de 0.54. El zurdo ponchó a más de un bateador por cada entrada y lideró al resto de los lanzadores con un 80% de roletazos provocados. Statcast™ detectó sólo siete batazos conectados en contra de Britton con una distancia proyectada de más de 340 pies, incluyendo uno de 390-plus. Éste último batazo se dio el 11 de abril, cuando Mookie Betts de Boston le brincó a un sinker con cuenta de 3 y 2 apenas por arriba de las rodillas y lo depositó en las gradas por encima del Monstruo Verde durante la cuarta presentación de Britton en la temporada.

Base robada permitida: David Price, Medias Rojas
Del 2010 al 2014, los corredores de la oposición se fueron, en promedio, 13 robos en 20 intentos en contra de Price. Pero en las últimas dos campañas desde entonces, el zurdo ha frenado los robos de base en contra casi por completo (1 robo en 4 intentos). Hubo 333 presentaciones en el plato esta temporada en las que Price estaba en la loma y un corredor estaba en primera o segunda base con la siguiente almohadilla libre. Esa cifra quedó empatada como la segunda más alta en las Mayores en oportunidades de robo enfrentadas, a pesar de ello solamente tres corredores (0.9%) pusieron a prueba al zurdo. El único que logró estafarle una base con éxito lo hizo por un estrecho margen, luego de que Ian Desmond de los Rangers apenas superó un certero tiro del receptor venezolano Sandy León el 5 de julio.

Roletazo para doble-play: Kenley Jansen, Dodgers
El cerrador curazoleño lideró las Mayores con un promedio WHIP (bases por bolas más hits entre entradas lanzadas) de 0.67, lo que significa que menos bateador logrando embasársele. Pero incluso cuando lo hicieron, el promedio de 30% de roletazos provocados de Jansen fue uno de los más bajos de Grandes Ligas, haciendo bien difícil la posibilidad de lograr una doble-matanza. Resulta que, en las últimas seis campañas, el taponero de los Dodgers ha provocado más de un roletazo para doble-play solamente una vez, en 2013. El único que Jansen consiguió en el 2016 llegó en un momento bien oportuno, cuando logró cerrar el juego el 13 de mayo en contra de los Cardenales al obligar a Matt Holliday a batear para un doble-play 6-4-3 con dos corredores a bordo.

Golpeado por un lanzamiento: Jeff Samardzija, Gigantes
Muchas cosas cambiaron para Samardzija del 2015 al 2016. El derecho cambió de liga y equipo (de White Sox a Gigantes) y bajó su promedio de efectividad por más de una carrera completa (de 4.96 a 3.81). También permitió menos daño de los bateadores de la oposición. Samardzija golpeo a 12 bateadores en el 2015, uno menos que la mayor cantidad en G.L., pero logró reducir esa cifra a sólo uno este año a pesar de enfrentar a 126 bateadores más que cualquier otro lanzador con uno menos. El desafortunado bateador fue el dominicano de los D-backs Jean Segura, quien fue golpeado en el brazo izquierdo por una recta de dos costuras el 8 de julio.