Harvey se ha sentido muy bien durante su rehabilitación

Harvey se ha sentido muy bien durante su rehabilitación

NUEVA YORK - Poder lanzar sin sentir hormigueo en los dedos es una nueva experiencia para Matt Harvey, quien pasó casi todo el verano batallando con problemas de entumecimiento y falta de sensibilidad. En retrospectiva, Harvey reconoce la gravedad del problema: un caso de síndrome de la caja torácica que lo obligó a someterse a una cirugía para removerle una costilla.

Durante un evento benéfico de los Mets esta semana, Harvey dijo que finalmente puede lanzar libre de síntomas.

"Viendo cómo me estoy sintiendo en este momento, diría que se siente muy bien", dijo Harvey. "Obviamente, estar sano durante los Entrenamientos Primaverales y durante la temporada sería algo grandioso para mí. Es algo que estoy esperando con ansias. En cuanto a la forma en la que va evolucionado la temporada muerta se refiere, estoy donde quiero estar. Me siento de maravilla".

Los Mets están contando con Harvey, llevaba récord de 4-10 con 4.86 de efectividad cuando a principios de julio decidieron que no lanzaría más el resto del año. Pero es difícil saber cómo responderá el derecho. A diferencia de la operación Tommy John, que se ha vuelto casi rutinaria para los lanzadores, la cirugía para remover una costilla es poco común. La lista de jugadores de Grandes Ligas que han regresado tras someterse a ese procedimiento es corta y está compuesta mayoritariamente por veteranos al final de sus carreras.

Harvey, en contraste, tiene apenas 27 años. Fue convocado al Juego de Estrellas del 2013 y terminó cuarto en la votación del Cy Young de la Liga Nacional ese año. Los Mets necesitan desesperadamente que retome ese nivel, tomando en cuenta que es uno de los cuatro abridores en la rotación - junto con Jacob deGrom, Steven Matz y Zack Wheeler - que no lanzan desde que se sometieron a diversas operaciones.

El representante de Harvey, Scott Boras, ha dicho que remover la costilla le quitó presión a los nervios del brazo, lo que le ha permitido al serpentinero lanzar sin dolores como lo ha venido haciendo. Por ahora, Harvey está tirando casi a diario, con la esperanza de fortalecer un brazo que ha estado practicamente en reposo desde julio.

"Obviamente, no tengo una bola de cristal", dijo Harvey. "Pero me siento muy bien".