A los Gigantes les iría bien sin 'extenuar' a su cerrador

A los Gigantes les iría bien sin 'extenuar' a su cerrador

SAN FRANCISCO -- Mark Melancon está dispuesto a hacer todo lo que sea necesario para ayudar a su nuevo equipo a ganar, pero por la manera como estará estructurado el pitcheo de los Gigantes de San Francisco no debería esperarse que adopten la fórmula de extraerle varios innings por juego a su cerrador.

Los Cachorros de Chicago, con el cubano Aroldis Chapman y los Indios de Cleveland, con Andrew Miller, usaron casi como rutina por varios episodios por juego en la postemporada a hombres clave de su cuerpo de relevo.

Fue como un nueva página para hombres clave del bullpen, en una era en la que usualmente los relevistas principales vienen a trabajar a lo sumo en un episodio. No está previsto que San Francisco adopte un estilo similar en el 2017. Por lo menos no con el personal que tiene a la mano.

El plan maestro de los Gigantes es sacarle amplio provecho a lo largo que puede ir cada uno de los cuatro principales integrantes -Madison Bumgarner, el dominicano Johnny Cueto, Matt Moore y Jeff Samardija- de una rotación que luce sólida y estructurar una combinación de zurdos y derechos para hacer "puente" hacia Melancon en la entrada final.

"Eso fue como una novedad este año y esos hombres ejecutaron un excelente trabajo al respecto", elogió Melancon de las envidiables faenas de Chapman y Miller. "Hacerlo en 162 juegos de la temporada es, por supuesto, difícil, pero estoy listo para todo lo que sea necesario para ayudar a mi equipo a ganar".

Respetado por sacar muchos outs a través de roletazos y por no utilizar muchos lanzamientos a la hora de hacer su trabajo, Melancon encaja ahora como anillo al dedo en un parque considerado como un paraíso para los lanzadores.

Con 98 juegos salvados en las dos temporadas recientes y participación los Play-Offs del 2013 al 2016, Melancon, de 31 años de edad, aporta a los Gigantes el clásico apagafuegos, que viene a ponerle el broche de oro al esfuerzo del resto de los brazos de su equipo.

Y si la rotación hace su trabajo acostumbrado y los Gigantes pueden contar con un grupo ideal para el séptimo y octavo episodio, no necesitarán exigirle a Melancon más de una entrada por juego o por lo menos no hacerlo con frecuencia.

Vale subrayar que Melancon es muy bueno en cuanto a durabilidad se refiere, ya que promedia 75 juegos por temporada en sus cuatro campañas recientes.

"Nuestros abridores fueron muy buenos al permitirnos llegar tarde en cada juego", expresó el dirigente de los Gigantes, Bruce Bochy, al explicar que su rotación pudiera 'ayudar' al cuerpo de relevo prácticamente desde el inicio de cada juego.

Los números le dan la razón a Bochy. Sus abridores se combinaron para 982.1 entradas, cifra apenas superada en las Grandes Ligas a las 989 de los campeones absolutos Cachorros.

"Los números de nuestro cuerpo de relevo no fueron en realidad tan malos, con la excepción de las oportunidades de juegos salvados desperdiciadas", recordó Bochy, que aspira a contar con una combinación de los zurdos Will Smith, Josh Osich y Steven Okert, y los derechos Hunter Strickland, Cory Gearrin, George Kontos y Derek Law.

Las cifras indican que el cuerpo de relevo de los Gigantes tuvo una efectividad (3.65) mejor que el promedio de todos los equipos de la Liga Nacional (4.02), pero su número colectivo de rescates (43) apenas superó el promedio del Viejo Circuito (42).

"Me siento bien confiado con las armas que tenemos", expresó Bochy del resto de su cuerpo de relevo. "Disponemos de un buen grupo".

"Vamos a mantenernos con la mente abierta y tenemos buena cantidad de invitados al campo de entrenamientos para crear competencias", agregó el gerente general de los Gigantes, Bobby Evans.

A Melancon, por cierto, se le preguntó si el hecho de que Chapman llegó a un acuerdo tan fabuloso posteriormente con los Yankees de Nueva York -cinco años por $86 millones- le hizo pensar que a lo mejor le hubiera convenido esperar un tiempo antes de firmar con los Gigantes.

"No me arrepiento", aseguró el nativo de Wheat Ridge, Colorado, que devengaría unos $62 millones por cuatro años en la Bahía."Siento que esto encaja muy bien para mi. Me sentí a gusto desde la primera vez que me reuní con los Gigantes".