Los relevistas lucen destinados a recibir lujosos contratos este invierno

Los relevistas lucen destinados a recibir lujosos contratos este invierno

Hace cuatro años, al firmar por dos temporadas y US$12 millones con los Filis, el relevista Mike Adams se convirtió en uno de los primeros preparadores de mesa en la historia - posiblemente el primero - en recibir un contrato multianual.

Dicha contratación fue señal de evolución, tanto en los salarios de Grandes Ligas como en la manera en que se arma un bullpen. Filadelfia ya había hecho historia un año antes, al darle un contrato de cinco años y US$50 millones al cerrador Jonathan Papelbon.

En aquel entonces, ningún taponero había recibido semejante suma. Pero para cuando Andrew Miller fichó con los Yankees por cuatro años y US$36 millones en diciembre del 2014, nadie se inmutó.

Casi todos los gerentes generales de Grandes Ligas llegaron a entender que sería preciso invertir más que nunca en el relevo. Los Gigantes ganaron la Serie Mundial tres veces en cinco temporadas gracias en gran parte a un bullpen profundo y la habilidad del capataz de Bruce Bochy a la hora de utilizar a sus relevistas.

Un relevo fuerte también ayudó a los Reales de Kansas City a llegar al Clásico de Otoño tanto en el 2014 como el 2015. Cuando el manager de los Indios, Terry Francona, le dio la bola a Miller en el quinto inning del primer juego de la postemporada de la Tribu el mes pasado, volvió a cambiar el consenso con respecto al uso de un bullpen.

Miller no será utilizado de esa manera durante la campaña regular, pero todos los gerentes generales están tratando de agregar cuanto relevo esté a su alcance.

Los contratos que recibirán los cerradores agentes libres Mark Melancon, el cubano Aroldis Chapman y el curazoleño Kenley Jansen este invierno superarán fácilmente el récord de Papelbon. Los preparadores de mesa y otros relevistas también están en posición de cobrar en grande, especialmente dada la escasez de abridores en el mercado de agentes libres ahora mismo.

Eso es lo que da a entender el contrato de cuatro años y US$30.5 millones que le dieron los Cardenales al zurdo agente libre Brett Cecil.

El gerente general de San Luis, John Mozeliak, actuó con agresividad para adquirir a Cecil, ofreciéndole no solamente un convenio de cuatro años, sino también una cláusula que le permite al serpentinero de 30 años de edad rechazar un canje.

Debido a que dos de sus relevistas zurdos - Tyler Lyons y Zach Duke - se encuentran lesionados, Mozeliak quiso agregar a otro zurdo para acompañar a Kevin Siegrist con el fin de darle al piloto Mike Matheny más opciones para hacer puente entre los abridores y el taponero Seung Hwan Oh.

El verdadero movimiento de peso de Mozeliak este invierno será firmar a un jardinero, preferiblemente un guardabosque central, para reforzar su defensa y su alineación. Pero el fichaje de Cecil es un paso importante que podría ayudar a San Luis a volver a dar la pelea en la División Central de la Liga Nacional luego de terminar a 17.5 juegos de los Cachorros este año.

Cecil no tuvo números espectaculares en el 2016 - registró promedio de carreras limpias de 3.93 en 54 presentaciones - pero venía de una lesión seria en la pantorrilla izquierda que sufrió en octubre el 2015 y perdió un mes este año por una dolencia en un músculo lateral.

Pero una vez que recobró la salud, Cecil impresionó. En sus últimas 26 presentaciones, incluyendo los playoffs, tuvo efectividad de 1.46 y limitó a los bateadores contrarios a un promedio de .151. En 24.2 innings de labor en dicho tramo, otorgó apenas siete boletos y ponchó a 34 bateadores.

Mozeliak cuenta con una rotación encabezada por Adam Wainwright, el dominicano Carlos Martínez y Lance Lynn. Tiene tres relevistas derechos - Matt Bowman, Jonathan Broxton y posiblemente Trevor Rosenthal - y ahora dos zurdos, Siegrist y Cecil, para prepararle la mesa a Oh.

El objetivo de Mozeliak era darle a Matheny todas las opciones posibles para sellar los juegos. La contratación de Cecil quizás no haya acaparado muchos titulares, pero es una adquisición que luce sensata ahora mismo y podría verse mejor el próximo verano.