Trevor Bauer quiere ayudar a Cleveland a coronarse el domingo en el Juego 5

Trevor Bauer quiere ayudar a Cleveland a coronarse el domingo en el Juego 5

CHICAGO -- Los Indios de Cleveland están a ley de un triunfo de ganar la Serie Mundial por primera vez desde 1948 y será Trevor Bauer el encargado de guiarlos a la tierra prometida.
 
Bauer, quien lleva efectividad de 5.00 en tres aperturas y 9.0 episodios de labor en esta postemporada, abrirá el Juego 5 del Clásico de Otoño en el Wrigley Field de Chicago el domingo. El zurdo veterano Jon Lester estará en el montículo por los Cachorros.
 
Luego de permitir tres carreras en 4.2 entradas en el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Americana ante Boston, Bauer se cortó el dedo meñique de la mano de lanzar mientras reparaba un dron y requirió de puntos. Dicha lesión provocó que su apertura en la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante Toronto fuese pospuesta del Juego 2 al Juego 3. Bauer habia sacado apenas dos outs en su salida ante los Azulejos cuando la herida se abrió y comenzó a chorrear sangre, obligándolo a salir del terreno.
 
Bauer estará lanzando con poco descanso el domingo. El derecho de 25 años de edad abandonó el Juego 2 de la Serie Mundial el miércoles luego de haber permitido dos carreras en 3.2 innings.
 
Sin embargo, el manager de los Indios, Terry Francona, dijo que no ponderó darle la bola para el Juego 5 al dominicano Danny Salazar, quien recién recuperado de una lesión lanzó un inning en blanco en el Juego 2, ni al novato Ryan Merritt, quien tiró 4.1 ceros en el Juego 5 de la SCLA en Toronto. La Tribu ganó dicho partido por 3-0 para avanzar al Clásico de Otoño".
 
"Ryan hizo muy buen trabajo en su apertura en Toronto, pero Trevor ha sido muy buen pitcher por nosotros durante cuatro años", dijo Francona. "Si pensáramos que el dedo lo estuviese entorpeciendo, entonces entendería [la pregunta]. Pero [Bauer] ha llegado muy lejos y ha luchado tanto que creo que hay un mejor partido en su futuro".
 
De su parte, a Bauer lo entusiasma subirse a la lomita en el Clásico de Otoño frente a un público hostil.
 
"Definitivamente", dijo el monticular. "Lo mejor es escucharlos irse callados. Hay un gran público aquí. Ha habido públicos estupendos en la ruta durante todos los playoffs. Poder superar eso para ganar debe de producir una gran satisfacción".