Sandy Alomar Jr. anhela ganar el anillo que le faltó en la década de los 90

Sandy Alomar Jr. anhela ganar el anillo que le faltó en la década de los 90

TORONTO -- La última vez que uno de los hermanos Alomar celebró con champán en un clubhouse del estadio conocido ahora como el Rogers Centre (el Skydome anteriormente) fue el 23 de octubre de 1993, cuando Roberto festejó el segundo título de Serie Mundial seguido de los Azulejos.

El miércoles, su hermano mayor Sandy Jr. estuvo en medio de los regocijos del clubhouse de visitante, después de que los Indios derrotaron a los Azulejos en el Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Sandy, quien ha vestido el uniforme de Cleveland un total de 18 temporadas (11 como jugador y siete como instructor), es uno de las figuras más emblemáticas de la franquicia desde que fue Novato del Año de la Liga Americana con la Tribu en 1990.

"Este es un momento especial, porque llegar a una Serie Mundial no es fácil", dijo el puertorriqueño, coach de primera de los Indios y quien fungiera brevemente como manager del equipo al final de la campaña del 2012. "Son solamente dos equipos que van a la Serie Mundial". 

Alomar fue el receptor titular de los Indios de la década de los 90 que ganaron cinco títulos divisionales en forma consecutiva y asistieron a dos Series Mundiales, en 1995 y 1997. Sin embargo, a la Tribu se le escapó la gloria en ambas ocasiones, ya que cayó en seis juegos contra los Bravos en la primera oportunidad y sufrió una dolorosa derrota en entradas extras del Juego 7 en la segunda ante los Marlins. 

"Desde el 97, yo ni me he olido un momento de ir a la Serie Mundial", dijo Alomar, de 50 años. "Uno tiene que apreciar estos momentos y estar agradecido por la situación en que está". 

En la actualidad, Alomar funge no sólo como coach de primera de los Indios, sino también que ha sido mentor de los receptores desde hace varios años. Entre sus pupilos se encuentra el también boricua Roberto Pérez, quien se ha destacado por su defensa detrás del plato en este exitoso 2016 del equipo de Cleveland. Ahora Alomar, hijo del ex ligamayorista Santos y cuyo hermano Roberto fue exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown en el 2011, ve con entusiasmo las posibilidades de la Tribu.

"Este equipo, desde el principio, todo el mundo ha estado motivado", dijo Alomar. "Es un grupo de peloteros que responden cuando se lesiona el otro. Eso, y el tremendo trabajo del dirigente (Terry Francona)". 

Desde el martes, Alomar y los Indios tratarán de conseguir ese anillo que faltó hace dos décadas.

"Sería lo más grande que he tenido mi historia en el béisbol, ganar una Serie Mundial", comentó Alomar. "Contamos con unos muchachos que traen eso. Es una batalla fuerte con cualquiera de los equipos que venga de la Liga Nacional, Dodgers o Cubs. Es difícil, pero la oportunidad está. A ver qué sucede".