Los Dodgers con plena confianza en las capacidades de Julio César Urías

Los Dodgers con plena confianza en las capacidades de Julio César Urías

LOS ANGELES -- Con una ventaja de 2-1 de los Dodgers de Los Angeles en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, parecería que Julio César Urías pudiera estar en condiciones de abrir con menos presión el Juego 4, o por lo menos eso es lo que luce más lógico, pero sus compañeros de equipo confían en que el jovencito mexicano se desenvolvería bien sea cual fuera la circunstancia.

"Con Julio estamos confiados, hubiéramos ganado o perdido [el Juego 3], sabemos que él va a hacer su trabajo", aseguró el primera base de los Dodgers, el mexicano Adrián González. "Nos enseñó en el quinto juego en Washington [frente a los Nacionales en la Serie Divisional] que este tipo de pelota no lo hace que cambie lo que él es. Nos dio innings increíbles y va a hacer lo mismo ahora".

La apertura de Urías, que lo convertirá en el serpentinero más joven que inicia un juego de la postemporada en la historia de las Grandes Ligas, es esperada con entusiasmo entre los Dodgers, que tratarán en el Juego 4 de poner 3-1 a su favor la Serie de Campeonato frente a los Cachorros de Chicago.

"Sabemos que lo va a hacer bien", proclamó el jardinero cubano Yasiel Puig. "Lo único que estamos esperando es que lance los innings que pueda. La defensa y la ofensiva lo van a estar respaldando. No tiene que tener tanta presión. Solamente tiene que tirar la pelota por el medio y nosotros haremos el resto".

¿Presión? ¿Quién habla de presión? Urías se desenvuelve en todo lo que hace, dentro y fuera del diamante, como si ya tuviera 20 años de experiencia en las Grandes Ligas.

No importa que miles de aficionados en México y Latinoamérica tengan sus ojos sobre él en espera de una apertura propia más bien de un hombre que haya hecho ese trabajo en decenas de ocasiones o que toda una afición confíe plenamente en que los ponga a un paso de la Serie Mundial, un evento al que no han acudido los Dodgers desde 1988, ocho años antes de que Julio viniera a este mundo. 

A lo mejor es porque es demasiado joven para ponerse a analizar la magnitud del momento beisbolero que está viviendo o, simplemente, su precocidad como lanzador es tan elevada, que encaja como anillo al dedo en este tipo de situaciones en las cuales muchos veteranos se derretirían como la mantequilla al contacto de un cuchillo caliente.

"No tengo ninguna duda en darle la bola, le tengo una confianza absoluta", subrayó el dirigente de los Dodgers, Dave Roberts. "Me gusta Julio [en el Juego 4] y también Kenta [Maeda, posible iniciador del quinto encuentro]. Por ahora, no estamos preocupados de tener que desviarnos de nuestro plan.

"Creo que lució muy bien desde la segunda mitad de la temporada, si ustedes observan sus números", expresó Roberts. "Está tirando la bola muy bien. A veces su comando no está donde quisiera, pero todavía hace que fallen los bateadores con su swing".

El receptor de los Dodgers, el cubano Yasmani Grandal, ha notado recientemente una cualidad en Urías que lo pudiera convertir en un pitcher mucho mejor de lo que la gente imagina.

"Estoy realmente emocionado por verlo, luego de que ya hiciera un gran trabajo con esos dos innings en Washington", confesó Grandal. "En ese juego [de la Serie Divisional] lanzó como si se dijera que, pese a su edad, no iba a dejarse intimidar por ese momento.

"Lo vimos atacar con rectas a 96, 97 millas por hora, mientras al principio de la temporada solamente trataba de ponerla allí", reveló Grandal.

Quizás alguien pueda imaginarse que no va a ser tan fácil que el zurdo mexicano tenga tanta efectividad, por el hecho de que cuenta con mes y medio sin trabajar más de cinco innings, pero Urías no cree que eso sea un inconveniente.

"Es lo que me ha tocado todo el año en las Grandes Ligas", dijo Urías de su habilidad para cambiar de papeles de manera consistente. "Ahora me toca abrir y mientras tenga la mentalidad para salir y pelear, eso es lo que importa.

"Es cuestión de acostumbrarse", detalló Urías. "Cuando estaba en las ligas menores, me acostumbré y me sentía parte de ellas. Ahora me siento parte de las Grandes Ligas. Eso es importante, porque te da la manera de desenvolverte mejor para seguir adelante".