Plaga de lesiones acabaron con las aspiraciones de los Angelinos

Cinco lanzadores abridores y dos relevistas perdieron largos períodos de juego

Plaga de lesiones acabaron con las aspiraciones de los Angelinos

ANAHEIM - El toletero dominicano, Albert Pujols, ha estado en las Mayores el tiempo suficiente para saber lo difícil que es alcanzar los objetivos planteados cuando tantos obstáculos impredecibles aparecen en el camino.

Para los Angelinos del 2016, una plaga de lesiones en el cuerpo de lanzadores, particularmente en la rotación, descarriló su intento por conquistar el segundo título divisional en tres años.

"Ha sido una temporada difícil. Cuando pierdes al corazón de tu equipo, en nuestro caso el staff de lanzadores, puedes hablar con cualquier conjunto, no importa qué organización sea, pero si pierdes a esta cantidad de lanzadores -tres o cuatro chicos de esa manera-se hace cuesta arriba", dijo Pujols. "Es un año complicado, pero no puedes hacer excusas".

Los Angelinos no sólo se vieron afectados por las lesiones, sino también tuvieron dificultades con la inconsistencia en varias facetas del juego, en lo que fue la campaña más difícil para el mánager Mike Scioscia en sus 17 años al mando del equipo. De todas maneras, se vieron ciertos destellos positivos de lo que puede ser el conjunto el año que viene.

Record: 74-88, cuarto lugar, Oeste de la Liga Americana.

Momento importante: Los Angelinos sufrieron el primer golpe a menos de un mes del comienzo de la temporada, cuando perdieron a su abridor del Juego Inaugural, Garrett Richards, por el resto de la campaña por un desgarro cubital en el ligamento de su codo de lanzar. Richards salió de su apertura del 1ro de mayo ante los Rangers tras 79 lanzamientos y los doctores encontraron el desgarro cuatro días más tarde. No lanzó nuevamente en el año.

Hasta ahora, Richards ha sido capaz de evitar la cirugía Tommy John, y los Angelinos son optimistas en que podrá lanzar en la liga instruccional en octubre.

La rotación nunca se recuperó tras la repentina salida de Richards tras seis aperturas.

Lo que salió bien: Los jugadores de posición -Mike Trout, Pujols, Kole Calhoun, Andrelton Simmons, Yunel Escobar y C.J. Cron-tuvieron años productivos tanto en el plato como en el terreno.

Trout dejó sus típicos números estelares para estar en las conversaciones por el Jugador Más Valioso.

Pujols siguió escribiendo su nombre en los libros de records, convirtiéndose en el tercer jugador con 575 jonrones y 600 dobletes, uniéndose a Barry Bonds y Hank Aaron. Pujols batallo con su fascitis plantar, para conseguir su 13er año con 100 remolcadas o más, siendo el quinto jugador en la historia en conseguirlo.

Calhoun tuvo su tercera campaña en fila con 15 o más jonrones, siendo el primer jardinero derecho del equipo en hacerlo desde Tim Salmon (1993-03).

Simmons jugó su típica estelar defensa en las paradas cortas y tuvo su mejor año ofensivo en tres campañas, en lo que fue su primera con los Angelinos, tras ser cambiado desde los Bravos de Atlanta.

Escobar demostró ser un seguro como primer bate y tercera base en su primera zafra con los Angelinos. Cron demostró que puede ser el primera base titular en un futuro.

Lo que salió mal: El staff de lanzadores estuvo afectado por la lesiones desde el Juego Inaugural hasta septiembre. Hasta seis serpentineros del equipo sufrieron lesiones que terminaron con sus respectivas temporadas a lo largo de la campaña, y eso sin incluir a Richards.

El golpe más duro lo sufrió la rotación.

Andrew Heaney se desgarró el ligamento anterior cruzado del codo en su primera apertura y se sometió a la cirugía Tommy John en julio. C.J. Wilson no lanzó en todo el año por problemas en su manguito rotador de su hombro izquierdo que terminó operándose en julio. Nick Tropeano sufrió y desgarro parcial de su ligamento y también se realizó la Tommy John.

Matt Shoemaker sufrió la lesión más escalofriante de todas, cuando fue golpeado en la cabeza por una línea a 105 mph ante los Marineros a comienzos de septiembre. Sufrió una fractura en el cráneo y un pequeño hematoma que necesitó cirugía para detener el sangrado. Afortunadamente está recuperándose en casa.

El bullpen no se salvó. El cerrador Huston Street se sometió a una cirugía en su rodilla derecha en agosto, tras tener el año más complicado de su carrera. Cam Bedrosian era el próximo a ser llamado para cerrar, pero ingresó a la lista de lesionados dos días después de Street, y eventualmente también pasó por el quirófano para que se le removiera un coágulo de sangre en su brazo de lanzar.

La mayor sorpresa: Cron mejoró su producción ofensiva en su tercera zafra en las Mayores, además de una sólida defensa. Demostró que puede batear en el medio de la alineación. Lo hecho por Cron ayudó a la transición de Pujols de la primera base al puesto de bateador emergente.

Bateador del año: Trout es la elección sencilla, aunque Pujols consiguió buenos números también. Trout lo hizo todo; bateo para promedio, poder e impulsó carreras. A quien sea que se le pregunte en el vestuario de los Angelinos, dirán que Trout es el JMV.

Lanzador del año: Jered Weaver fue un lanzador fácil de confiar. Le dio la oportunidad a su equipo de ganar cada vez que se subió a la loma cada cinco días. Lideró al staff en victorias, aperturas y entradas lanzadas. Fue un año impresionante para el veterano de 11 temporadas, quien ha encontrado la manera de ser dominante a pesar de la pérdida de velocidad.

Novato del año: Jett Bandy estuvo brillante como el careta novato de los Angelinos, manejando bien al cuerpo de lanzadores. Bandy fue subido de Triple-A Salt Lake a finales de mayo e hizo lo necesario para mantenerse el resto de la campaña, ganándose los elogios.