Joe Maddon pone por el cielo el gran talento de Javier Báez

Joe Maddon pone por el cielo el gran talento de Javier Báez

CHICAGO - Joe Maddon quedó bien impresionado la primera vez que vio a Javier Báez y eso fue hace un par de inviernos en Puerto Rico, pero lo está más todavía porque su segunda base ha sabido encausar su tremendo talento en camino a un presente sólido en la Gran Carpa.

"Tiene un talento único", proclamó el dirigente de los Cachorros de Chicago sobre la promesa de Bayamón, Puerto Rico, convertida en realidad. "Dispone de un caudal de herramientas poco usual.

"Primero, está lo obvio [su talento], pero es difícil enseñarle a un pelotero lo rápido que funciona su mente", analizó Maddon. "Hay cierta gente que tiene eso en cada deporte, como un 'Magic' Johnson y lo que hacía en el tablero o algunos de los grandiosos acarreadores [en el fútbol americano]. Tienen esa visión. Vislumbran cosas. Javier lo hace y por eso es tan bueno".

Lo interesante de todo esto es que Báez, que en el Juego 1 se convirtió en el primero que se roba el plato para los Cachorros en una postemporada desde la Serie Mundial del 1907, no estaba ni cerca de completar ese ciclo de madurez como pelotero cuando Maddon lo vio con los Cangrejeros de Santurce en la Isla del Encanto.

"Me dije en los Entrenamientos Primaverales del 2015 que pudiéramos ser un mejor equipo cuando él está en el diamante", recordó Maddon. "Por supuesto, no estaba preparado para todo esto, pero ahora sí lo está".

Aquella visita de Maddon a Puerto Rico se produjo cuando el hoy manager de los campeones del Centro de la Liga Nacional acababa de ser confirmado como el manejador de los Cubs.

"En realidad, fui a verlo a él", rememoró Maddon. "Eduardo Pérez era el manager [de los Cangrejeros] y vi un par de juegos en el Hiram Bithorn. "Me impresionó mucho. Hizo un par de buenas jugadas en la segunda base y un par de maniobras muy buenas como corredor".

El joven que actualmente tiene apenas 23 años de edad recuerda aquella época en la cual trataba de ganarse un puesto con los Cubs, pero reconoce que las cosas no fueron tan fáciles como la gente se lo pudiera imaginar.

"Lo he logrado trabajando y aprendiendo de lo que uno ha hecho y de lo que uno ha fallado en el pasado", enfatizó el versátil pelotero que bateó .375 en la Serie Divisional frente a los Gigantes de San Francisco. "Pienso que si uno no falla, no aprende, no tiene éxito.

"Cuando subí a las Grandes Ligas [en el 2014], estuve forcejeando y creo que me ponché como 95 veces [en 213 turnos]", comentó el puertorriqueño que se ha convertido en un personaje bien querido por la fanaticada en Wrigley Field. "Aprendí, escuché, trabajé para ganarme lo mío y Gracias a Dios pude lograr lo que hice esta temporada".

 Mucha gente asegura que Báez pudiera jugar en todos los puestos del cuadro con mayor habilidad que los propios titulares de esas posiciones, pero el boricua prefiere ser humilde con respecto a ese elogio.

"Realmente siempre he jugado el short stop, se me hace más fácil porque lo hice desde pequeñito", expresó Báez, que por cierto jugó la mayoría de sus encuentros del 2016 en la esquina caliente de los oseznos.

 "La segunda base también me encanta", expresó Báez, que le dedica sus logros a su familia en Puerto Rico. "Es un poquito más suave que el shortstop, pero uno no puede dejarse llevar por eso. Mientras más duro trabajes, más fácil se te hace".