Kyle Hendricks con plena confianza de cara al Juego 2

Kyle Hendricks con plena confianza de cara al Juego 2

CHICAGO -- No hay nada que incremente más la confianza de un pelotero con miras a la postemporada que haber disfrutado de una gran campaña, especialmente cuando la misma sea la mejor de su vida. Pregúntenle sobre eso a Kyle Hendricks, abridor del Juego 2 por los Cachorros de Chicago y estará de acuerdo al 100 por ciento.

"Creo que eso es enorme", proclamó Hendricks, que tuvo registro de 16-8 y efectividad de 2.13, la mejor de la Gran Carpa en el 2016. "Uno puede afianzarse en todos esos buenos juegos, todos esos pitcheos que se hicieron todo el año, aunque hubiera tenido al final un tiempo libre, un mayor descanso entre aperturas.

"Lo que uno necesita es seguir con su rutina, repetir lo que uno sabe hacer y la confianza amasada durante todo el año le permite a uno trabajar como si fuera un juego normal de temporada", explicó el derecho de 26 años de edad nacido en Newport Beach, California. "Sólo saldré a la lomita pensando en algunas cosas sencillas y tratando de hacer buenos pitcheos, y la confianza hará el resto".

Hendricks, que acude a su segunda postemporada, pasó un susto enorme en la Serie Divisional frente a los Gigantes de San Francisco cuando fue golpeado por una línea del guardabosque boricua Ángel Pagán en un antebrazo, pero ya está listo para abrir el domingo sin consecuencia alguna de ese percance.

"No creo que pensé tan drásticamente [que su postemporada había terminado], pero definitivamente me preocupé", admitió Hendricks. "Toda vez que le pase algo a uno en su brazo, especialmente si es el de lanzar, no es una situación ideal.

"Cuando me hicieron las placas y los Rayos-X dieron negativo me sentí mucho mejor", agradeció Hendricks, que idolatraba de pequeño al primera base J.T. Snow. "Sabía que iba a ser algo como una mala contusión, pero también que me recuperaría luego de un par de días".

Con apenas tres temporadas de Grandes Ligas bajo su cinturón - todas con los Cachorros-, Hendricks es más o menos el "muchachito" de una rotación colmada de veteranos, pero su registro de 31-17 en lo que va de trayectoria lo proyecta para cosas enormes en la cumbre del diamante.

Gracias al dueto conformado por Hendricks y el abridor del Juego 1 por los Cachorros, el zurdo Jon Lester, los oseznos hilvanaron el primer uno-dos en promedio de carreras limpias en las Grandes Ligas entre serpentineros de un mismo equipo desde el dueto de Roger Clemens (1.87) y Andy Pettitte (2.39) para los Astros de Houston en el 2005.

El momento grandioso de Hendricks en la pelota data de la temporada del 2016, pero la confianza en sus habilidades se ha multiplicado prácticamente desde fines del 2015, campaña en la que tuvo récord de 8-7, con promedio de carreras limpias permitidas de 3.95.

"Con él, hay que enfatizar un aspecto clave y ese es la confianza en sí mismo", coincidió el dirigente de los Cachorros, Joe Maddon. "Creo que comenzó a lanzar a un nivel más alto desde fines del 2015, con mayor consistencia en su comando.

"Es un tipo que necesita disponer de su comando y al principio de la campaña anterior no estuvo tan certero con sus lanzamientos", analizó Maddon. "Lo perfeccionó a fines de esa contienda y trasladó ese éxito al 2016. Sumó un par de detalles a lo que hacía y eso le permitió trabajar en unos cuantos encuentros más allá del séptimo episodio, con un par de juegos completos".

Dato histórico: Los abridores de los Cubs se combinaron para permitir un promedio de 6.91 hits por cada nueve entradas en el 2016, el tercer mejor registro en ese renglón en la historia de la pelota y el mejor desde 1968. De paso, los pupilos de Maddon constituyen el primer equipo con cuatro o más ganadores de 15 encuentros en una campaña desde los Cardenales de San Luis en el 2014. Uno de esos cuatro, Jason Hammel (15) ni siquiera está en el roster para la Serie de Campeonato.