Rich Hill se enfoca en mantenerse siempre en el momento

Rich Hill se enfoca en mantenerse siempre en el momento

WASHINGTON - Cualquier observador imparcial pudiera calificar la temporada experimentada por Rich Hill, de los Dodgers de Los Angeles, como una aventura en una Montaña Rusa, por las muy buenas vivencias y otras no tan sonrientes hilvanadas por el zurdo en un 2016 iniciado en la Liga Americana con la franela de los Atléticos de Oakland.

Desde superar todas las expectativas con los Atléticos, al punto de ser el Lanzador del Mes del Joven Circuito en mayo, hasta pasar por la angustia de ampollas bien fastidiosas, de tener que ir también a la lista de inhabilitados por distensión de una ingle y coprotagonizar un cambio de un equipo que no iba para ninguna parte a otro que está en la postemporada, el abridor del Juego Dos frente a los Nacionales de Washington las ha visto de todos los colores.

"Prácticamente pasé por todo el espectro", renonoció Hill, que entre sus experiencias del pasado está el haberle dado un viraje positivo a su carrera al retornar a la meca de la pelota luego de lanzar en una Liga Independiente.

"Tomo cada día como venga y trato de ser tan productivo como pueda ser en ese momento", es la filosofía del zurdo de 36 años de edad. "Es la mejor manera como puedo resumirlo todo. Traer esa intensidad cada vez que subo a la lomita, aportar esa pasión cada vez que tengo la oportunidad de lanzar, es realmente lo que soy. Definir el momento es algo que he podido hacer bien todo este año".

El modo de pensar de Hill le ha permitido agigantar una carrera iniciada en las Grandes Ligas con los Cachorros de Chicago. Fue el abridor más consistente de una novena de Oakland que naufragó en el 2016 por una marea histórica de brazos lesionados, antes de convertirse en el segundo pilar de los Dodgers detrás del legendario Clayton Kershaw.

"Y eso [vivir el momento] te ayuda también en tu enfoque", analizó Hill. "No pienso en cosas que están por fuera y que no puedo controlar. Lo que puedo definir es el pitcheo que pueda ejecutar y de seguida me mudo al siguiente. No puedes hacer nada sobre el lanzamiento que viene o el que ya ocurrió. Solamente puedes enfocarte en el que vas a tirar".

Para su alegría y la satisfacción de la Tropa Blanquiazul, las ampollas de Hill, que tuvo registro de 12-5 y estupenda efectividad de 2.12 en el 2016 entre los Atléticos y los Dodgers, han quedado en el pasado, pero tuvo que transitar por unas cuantas experiencias, algunas desagradables, otras hasta risibles.

"Las mías no fueron las ampollas normales que suelen afectar a los lanzadores, sino algo como una herida", describió Hill, que estuvo en la lista de inhabilitados del 20 de julio al 24 de agosto. "Previamente, tuve ampollas en algunos Entrenamientos Primaverales, pero luego se formaba una callosidad y desaparecían por el resto de la temporada. Estas fueron diferentes.

"Imagino que el tiempo es el mejor remedio", subrayó Hill. "Hice de todo. Alguien me dijo que se iban con orina. Estaba tan desesperado que hasta pensé en usar pegamento. Sandy Scully, la esposa de Vin Scully, me dijo que las tratase con vinagre. Y puse mi dedo en vinagre con pepinillos. Cuando le dije que lo había hecho, ella me aconsejó, 'Bueno, ahora échale agua y tómatela'".

Entre los momentos agridulces experimentados por Hill en el 2016 estuvo aquella velada del 10 de septiembre en la Capital del Sol, cuando el dirigente de la divisa, Dave Roberts, lo sacó cuando estaba a seis outs de un posible juego perfecto frente a los Marlins de Miami, por cautela debido a su historial con las ampollas.

"Sí pensé que lo podía lograr, especialmente después del gran engarce que hizo Yasiel [el cubano Puig] en el séptimo inning", aseguró Hill. "Pero después, ni en el octavo, ni en el noveno, ni al día siguiente volví a pensar en eso. Soy bueno dejando las cosas en el pasado, virando la página y viendo hacia el futuro.

"Obviamente, su prioridad está con el equipo y eso es como debería ser", analizó el zurdo debutante en las Grandes Ligas el 15 de junio del 2005 con los Cachorros. "Y él es bien consistente con lo que hace cada día. Cuida a sus peloteros y se preocupa por sus familias".

Roberts le tiene también un enorme respeto a Hill y lo demuestra al colocarlo como el abridor para el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Nacional. Dicho partido estaba programado para el sábado en Washington, pero fue postergado por mal clima y se disputará el domingo a la 1 p.m. ET.

"Una de las cosas que más me impresionan de Rich es que todo lo que hace es con un propósito", diagnosticó Roberts. "Es bien intenso en sus sesiones de bullpen entre asignaciones, no solamente en los días que abre.

"La otra cosa que aprecio de él es que admite que ha madurado como pelotero y como persona", indicó Roberts. "Cuando era joven y estaba con los Cachorros, se distraía por todo, aún con cosas sobre las que no tenía control. Pero cuando uno conversa con él ahora se da cuenta de que vive en el momento. Y eso derriva que lance con convicción en cada pitcheo que hace".