Pese a mal momento Gigantes aún controlan su propio destino

Pese a mal momento Gigantes aún controlan su propio destino

SAN FRANCISCO -- Lo que pudo haber sido uno de los triunfos más significativos de los Gigantes de San Francisco en el 2016 se convirtió en la décimo tercera blanqueada sufrida por el equipo y derivó en que los Mets de Nueva York tengan la sartén por el mango en el comodín de la Liga Nacional y en que la angustia es enorme en la lucha por el segundo puesto.

"A uno le hubiera gustado aprovechar eso [el revés de los Cardenales de San Luis], pero estoy seguro de que ellos piensan de la misma manera", comentó el dirigente de los Gigantes, Bruce Bochy, tras la derrota por 2-0 a manos de los Rockies de Colorado y dominados por un pitcheo enorme de Tyler Chatwood. "Saben [los peloteros de San Francisco] qué es lo que está en juego en cada turno, en cada jugada. Saben lo que ocurrió. Lo que necesitan es dejarlo atrás".

Curiosamente, los tres contendientes por el Wild Card de la Liga Nacional anotaron 12 carreras cada uno el martes por la noche y no pudieron sumar la docena entre los tres 24 horas más tarde.

"Obtuvimos lo que necesitábamos, lanzó bien, los contuvo bien cerca, pero simplemente no pudimos anotar", analizó Bochy de la faena de su abridor, Jeff Samardzija, que cerró su actuación en la temporada regular del 2016 con una etapa de muy buenas actuaciones. De paso, ponchó a 11 por novena ocasión en la Gran Carpa y primera desde el 2014.

Samardzija se preparará mentalmente ahora para abrir el que pudiera ser un partido de desempate a celebrarse el lunes y aseguró que estará listo para relevar antes si la novena lo considerase necesario.

Y no es que su adversario fuera una fácil presa que de la noche a la mañana tiraba el juego de su vida. La efectividad de Chatwood como visitante quedó en 1.69, la mejor entre todos los lanzadores de las Grandes Ligas en territorio ajeno en el 2016 -- mínimo de 80 entradas -- y la principal de la historia de los Rockies en un año en escenarios fuera del Coors Field.

"Dos juegos totalmente diferentes", precisó Bochy, de la diferencia entre anotar 12 veces y luego no pisar el plato en ninguna ocasión. "No lo pudimos descifrar [a Chatwood]. Tuvo buen material. No pudimos carburar en ningún momento".

De esa manera, Chatwood cierra con broche de oro un fenomenal 2016 en San Francisco, donde ha tenido registro de 3-1 y efectividad de 2.12 en seis aperturas a lo largo de su carrera. Solamente Clayton Kershaw (1.30), el venezolano Jhoulys Chacín (1.41), Mat Latos (1.62) y Zack Greinke (1.66) disponen de mejores estadísticas entre los visitantes con cinco aperturas o más en ese diamante. En 20 entradas recientes frente a la novena de Naranja y Negro, Chatwood sólo ha tolerado una carrera.

Chatwood (12-9, 3.87), en su mejor temporada en las Grandes Ligas en cuanto a total de victorias se refiere, supo sacar fuerzas de sus momentos difíciles para tirar un tremendo juego de ocho entradas en blanco, observado casi seguramente a la distancia por muchos aficionados de los Mets y especialmente de los Cardenales.

"Acabábamos de anotar y no era ideal enfrentarse al grueso de su alineación después de abrir la entrada dando un boleto, pero pude inducir una doble matanza y eso me encendió", comentó Chatwood. "La misma situación y el mismo desenlace se produjeron en el inning siguiente".

¿Y cómo hace un equipo para levantar cabeza al día siguiente luego de una velada en la que un triunfo pudo haber significado aumentar su ventaja a dos juegos sobre los Cardenales?

"Uno no tiene alternativa, es lo que es, el juego ya se ha terminado", manifestó el estelar receptor de los Gigantes, Buster Posey. "Así como en cualquier turno al bate, sea bueno o malo, uno tiene que pasar al siguiente. Es el reto que uno enfrenta en el béisbol, tener una memoria corta".

El propio Posey analizó que el pase a la postemporada aún depende de los propios Gigantes y que si hacen su trabajo no necesitan esperar que otros contendientes pierdan para tener la oportunidad de ir a los playoffs..

"Tenemos un juego de ventaja y nos faltan cuatro", describió Posey. "Controlamos nuestro propio destino. Obviamente, la meta [en los Entrenamientos de Primavera] es ganar la División. Estamos en buena posición".

Lamentablemente para los Gigantes, pudieran tener que disputar sus cuatro juegos finales sin los servicios del dominicano Eduardo Núñez, un bate productivo que de paso le aporta al equipo la dimensión de la velocidad.

En este sentido, el veterano de la tierra del merengue está optimista de que pudiera aportar a su equipo en la serie que arranca el viernes frente a los Dodgers de Los Ángeles, pero Bochy no está tan seguro de eso.

"Quisiera ayudar ahora, pero no quiero hacer nada que me haga empeorar, hay que asegurarse de que esté bien", dijo Núñez de la rigidez que tiene en la corva derecha. "Espero jugar en esa serie, aunque sea el día final".

"Ojalá pudiera jugar este fin de semana, pero eso es cuestionable", admitió Bochy.

Por su parte, el dominicano Johnny Cueto reaparecerá el jueves por la noche frente a los Rockies para tratar de asegurar que los Gigantes aún tengan ventaja sobre los Cardenales con miras a la serie a partir del viernes frente a los campeones del Oeste de la Liga Nacional en el 2016.