Boston tuvo una jornada histórica de ponches en Tampa Bay

Boston tuvo una jornada histórica de ponches en Tampa Bay

ST. PETERSBURG - Hay muchas maneras de medir la dominante actuación de pitcheo de los Medias Rojas el domingo en su triunfo sobre los Rays en el Tropicana Field.

Están los 23 ponches que propinó el cuerpo monticular, un récord del e quipo. Están los 21 en los primeros nueve innings (el juego terminó en 10), lo cual representaba la mayor cantidad en Grandes Ligas para un juego de entradas reglamentarias. También está la racha de 11 bateadores ponchados en forma consecutiva, otra marca de las Mayores. Y también hay que señalar que 17 outs seguidos fueron sacados por la vía del ponche. Increíblemente, hubo un trecho de dos horas y 11 minutos en que los Rays no pusieron bola alguna en juego.

Todo lo antes mencionado fue sin precedente.

"Fue un gran día en el montículo", dijo el manager de los Medias Rojas, John Farrell.

El venezolano Eduardo Rodríguez inició el juego por Boston, ponchando a 13 bateadores y sacando sus últimos 11 outs por dicha vía. Heath Hembree entró en relevo y ponchó a cada uno de los cinco bateadores que enfrentó. Matt Barnes sacó un out con un ponche. Joe Kelly, quien cerró la victoria, abanicó a cuatro bateadores.

"He puesto lo mejor de mí", dijo Rodríguez. "Simplemente pienso ganar los juegos y dar lo mejor de mí".

Ha habido apenas cuatro ocasiones en que se han registrado 23 ponches en un partido de Grandes Ligas. El de Boston del domingo fue el primero en más de 12 años. Las otras veces, los partidos fueron de 20, 17 y 16 entradas, más de las 10 que jugaron los Medias Rojas y los Rays.