Roberto Pérez se hace experto en el arte de "cuadrar" los pitcheos

Roberto Pérez se hace experto en el arte de

CLEVELAND - Whit Merrifield dio un paso sobre el home y se preparó para soltar su bate. Pero enseguida, y después de pensar que había negociado un boleto, el segunda base de los Reales volteó su cabeza y pegó un grito, disgustado porque el árbitro principal Carlos Torres acababa de sentenciarle el tercer strike.

"Eso no es un strike", le dijo al umpire dominicano un enfurecido Merrifield mientras caminaba de vuelta al dugout.

El pitcheo fue una recta adentro del relevista de los Indios, Andrew Miller. Sin embargo, fue el trabajo del receptor Roberto Pérez lo que terminó ponchando a Merrifield el martes. El puertorriqueño recibió el lanzamiento y llevó rápida y suavemente su mascota hasta el borde del plato, suficiente para hacerle creer a Torres que el envío era un strike y ponerle fin al octavo inning. En la tercera base se quedaba un hombre esperando ser remolcado.

Como tantas otras veces a lo largo de la temporada, Pérez convenció al árbitro. Gracias a una combinación de instintos y trabajo, el boricua se ha convertido en uno de los mejores del juego a la hora de "cuadrar" los envíos, o convertir bolas en strikes gracias al movimiento de su guante. Es uno de los aspectos del juego en el que Pérez más trabaja. Su compatriota Yadier Molina, receptor de los Cardenales, es uno de los jugadores que ha estudiado para perfeccionar esa habilidad.

"Es algo que puede cambiar un juego", dijo Pérez sobre el arte de "cuadrar" los pitcheos. "Yo sólo trato de hacer que todo sea strike. Pienso que 'robarse' strikes puede cambiar el juego de forma radical".

La victoria de la Tribu por 2-1 el martes sobre Kansas City fue un ejemplo perfecto del impacto que puede causar en el juego.

Con un out y el encuentro todavía igualado 1-1, Miller tiró un lanzamiento descontrolado que le permitió a Terrance Gore avanzar hasta la tercera base. El siguiente pitcheo fue una recta baja y adentro a 96 millas por hora. Pérez movió ligeramente la mascota después de que la bola hizo contacto con el guante. Torres sentenció strike. Parado en la caja de bateo, el puertorriqueño Christian Colón se quedó mirando al piso con el bate sobre su hombro sin poder creer que lo habían ponchado.

Después vendría el turno de Merrifield, quien llegó a conteo máximo antes de que el "cuadre" de Pérez resultase en el tercer strike y el final del inning. Gracias a la estadística Probabilidad de Victoria Añadida (WPA, en inglés), es fácil darse cuenta cómo esas sentencias movieron las probabilidades a favor de los Indios. Después de que Gore llegó a tercera con el wild pitch, Cleveland tenía un 39% de probabilidades de ganar el juego. Sus posibilidades subieron a un 62% tras los ponches consecutivos.

"Nos está ayudando mucho", dijo Miller acerca de Pérez. "Nos permite salir y lanzar lo que queremos. Él se va a encargar de hacer ver que parezca un strike. Es grandioso".

De acuerdo a StatCorner.com, que examina los datos de PITCHf/x para estimar cuántas sentencias consigue un cátcher gracias a ese trabajo de mover el guante, Pérez ha sumado 0.97 ponches por juego, la mayor cantidad en la Liga Americana entre receptores con al menos 3.000 muestras analizadas. Esa figura lo tiene séptimo en Grandes Ligas. Tomando en cuenta sólo a los cátchers de la Liga Americana, Pérez es tercero con 5.6 Carreras sobre el Promedio (3.366 muestras), detrás de Jason Castro de los Astros (12.5 en 7.675 muestras) y Brian McCann de los Yankees (5.8 en 6.322 casos).

Tener un cátcher con ese tipo de habilidad a la hora de "cuadrar" envíos puede tener un efecto en la forma de trabajar de un pitcher. El cerrador de los Indios, Cody Allen, explica que lanzadores como Corey Kluber y Josh Tomlin -que tienen un gran control- pueden expandir la zona de strike en ciertas situaciones. Pero Allen, que en realidad es más un pitcher de recta poderosa, dice que simplemente la lanza en la zona de strike, o cerca, confiando siempre en que Pérez será capaz de hacer que el pitcheo luzca bueno.

Allen dice que Pérez es tan bueno que hay momentos en los que lo ha engañado a él mismo.

"Digamos que no me cantan el pitcheo, me digo, 'Hombre, eso era un strike'", contó Allen. "Pero después vas y revisas y ves cómo Yan (Gomes) o Roberto hicieron ese pequeño movimiento [con la muñeca] y ni siquiera lo noté. Lo hacen tan bien y tan rápido que te das cuenta de que aunque el pitcheo esté lejos del home, lo hacen ver como un strike".

El coach de primera de los Indios, el también puertorriqueño Sandy Alomar Jr.--quien duró 20 años como receptor en las Grandes Ligas--pasa mucho tiempo trabajando con Pérez y hablando de las distintas técnicas.

Alomar dice que parte de la habilidad de Pérez es sólo cosa de instintos. Pero el coach añadió que su compatriota ha trabajado duro para mejorar sus habilidades en ciertas áreas. De acuerdo con Alomar, todo empieza con la forma en la que Pérez separa sus piernas al momento de recibir la bola.

"Cuando tus pies están muy juntos no vas a tener balance", dijo Alomar. "Es como tratar de sostener un edificio con un cono".

Otro elemento capital es mantener el guante debajo del pitcheo.

"Eso es lo más importante", dijo Alomar. "Mientras más debajo estás de la bola, el efecto visual que vas a crear, el que le vas a dar al umpire, es que recibiste la pelota y no que la agarraste y la trajiste. La mayoría de los catchers que son buenos recibidores, cuando reciben una sentencia a favor, es porque pusieron el guante bien bajito".

Pérez añadió que él también trata de mover su guante en dirección contraria al pitcheo. Por ejemplo, si el lanzamiento es una curva viene bajando y hacia adentro ante un bateador derecho, Pérez busca mover su guante hacia arriba y hacia la zona de strike. El pitcheo en zona limítrofe podría ser la diferencia entre una bola y un strike cantado sobre la esquina del home.

"Tienes que mantenerte por debajo de la bola y moverte en sentido contrario, no en el mismo que ella", dijo Pérez. "Trato de hacer eso con todos los pitcheos. Hablo con Sandy todo el tiempo sobre eso. Creo que eso se está convirtiendo en una de mis fortalezas, así que tengo que seguir trabajando en ello".

Como demostró Pérez la noche del martes, es una habilidad que puede cambiar un juego.

"Uno simplemente la tira en dirección del home", dijo Allen de lo que representa trabajar con un cátcher como Pérez. "Si está cerca del plato, puede que te den un strike".