Jeanmar Gómez ha sobresalido ahora como cerrador

Jeanmar Gómez ha sobresalido ahora como cerrador

FILADELFIA -- No todos los lanzadores abridores pueden ejecutar exitosamente la transición de la rotación al cuerpo de relevistas y mucho menos del papel de iniciadores al rol de taponeros. Apunten al venezolano Jeanmar Gómez entre los que han brillado al poder lidiar con satisfacción con ese cambio tan brusco en el pitcheo.

Integrante de la rotación de los Indios de Cleveland en sus tres primeras temporadas en la Gran Carpa, Gómez fue mudado al grupo de apagafuegos por los Piratas de Pittsburgh en el 2013 y en el 2016 ha brillado con los Filis de Filadelfia en su campaña inicial como taponero a tiempo completo en las Ligas Mayores.

Pese a formar parte de una novena que juega bien por debajo de los .500, Gómez salvó encuentros en 21 de sus primeras 23 oportunidades para convertirse en un serio candidato de los Filis para ser invitado posiblemente al tradicional Juego de las Estrellas.

A diferencia de algunos expertos que pronosticaban que era ideal para roles de menor importanciaa, el dirigente de los Filis, Pete Mackanin, le ha tenido gran confianza al derecho venezolano para situaciones bien apremiantes en su cuerpo de relevo y el pitcher que ha lanzado en su patria con los Tiburones de La Guaira le ha respondido con creces.

"Ha sido sobresaliente, es una tremenda persona, uno de mis peloteros favoritos", elogió Mackanin. "Cuenta con una gran ética de trabajo y es bien responsable. No me alcanza el tiempo para decir cosas buenas de él. Estoy bien contento por él y por nosotros, porque nos ayuda a ganar juegos.

"Es curioso y a la vez interesante porque uno oye todo el tiempo lo que dicen de algunos lanzadores que supuestamente no son buenos en situaciones de alto nivel, que ni siquiera son ideales para momentos tarde en el juego y que sería conveniente usarlos en la parte intermedia de los partidos", comentó Mackanin. "A lo mejor pensaban eso de él en el pasado, pero en el 2015 lo pusimos en el octavo inning e hizo una labor destacada por un buen rato. Se le dio [en el 2016] la oportunidad de ser cerrador y ha destacado a lo grande".

Entre los aspectos positivos del rendimiento de Gómez está que es el primer lanzador en la historia de su equipo con 16 ó más salvados en los 41 partidos iniciales de su novena en una temporada y el primero que lo hace en la Liga Nacional desde su estelar paisano Francisco Rodríguez con los Cerveceros de Milwaukee en el 2014.

De paso, su control es tal que perduró 15 apariciones seguidas sin dar un boleto desde agosto del 2015 hasta abril del 2016.

"Ha demostrado tener mucho aplomo, se ha mantenido calmado, sin miedo alguno", insistió MacKanin. "Ha hecho un trabajo del otro mundo con nosotros".

Para Gómez, la diferencia más difícil entre ser abridor y relevista es primordialmente la adaptación al sistema de calentamiento para desempeñar un rol u otro.

"Cuando me pasaron a ser relevo en el 2013 para mi fue un poco dificil, ya que desde las ligas menores y cuando subí a las Grandes Ligas lo hice como abridor", recordó el derecho de 28 años de edad.

"Una de las cosas que más me costó fue el modo de calentar antes de entrar al juego", describió el caraqueño. "Como abridor, podía hacer de 35 a 40 lanzamientos para estar listo. Cuando eres relevista necesitas estarlo en 10 ó 15 pitcheos, el menor tiempo posible".

Su preparación mental para entrar en acción le viene de mucho más arriba, de acuerdo a lo explicado por el derecho que inició su carrera profesional en el 2005.

"Antes del juego, yo me encomiendo a Dios y le digo que me de esa paz y tranquilidad que solamente Él hace", manifestó Gómez. "Cuando voy al juego, trato de llevar conmigo esa paz y tranquilidad. No pienso en el score, sino en enfocarme pitcheo por pitcheo para poder ejecutar el lanzamiento y que sea lo que me tenga preparado el Señor".

La fórmula de tener éxito como relevista también cambia con respecto a lo que se necesita para ganar partidos como abridor, de acuerdo a lo analizado por este serpentinero que estuvo entre los mejores de su oficio en la Liga Nacional en el 2015 en episodios de trabajo (74.2).

"No tienes [como relevista] que fallar", acentuó el venezolano. "Si vas a tirar la recta fuera, tienes que llegar con ella afuera. Todo depende de cómo vaya el juego, por una o dos carreras. No puedes darte el lujo de fallar tanto dentro del plato. Necesitas hacer pitcheos de calidad para lograr buenos resultados".

A pesar del éxito que ha hilvanado como cerrador, Gómez admite que "siempre tenía en la mente ser abridor" y que nunca pensaba en el rol de taponero ni siquiera cuando fue cambiado al bullpen. "Es el rol que ahorita estoy desempeñando", simplificó, al preguntársele si desea ser un cerrador para el resto de su carrera.

Y una de las cosas que más le gusta es pertenecer a un escuadrón que por momentos llegó a tener 12 peloteros latinoamericanos entre sus 25 jugadores del roster activo.

"Para mí eso es muy especial", indicó Gómez con una sonrisa a flor de labios. "Un día lancé y en tercera base estaba Maikel Franco [República Dominicana], en el shortstop Freddy Galvis, en la segunda base César Hernández, en la primera Andrés Blanco [estos tres venezolanos] y el catcher era Carlos Ruiz [panameño]. El cuadro completo era de puros latinos. Y todos nos dábamos ánimos en nuestro idioma. 'Vamos, vamos, falta un out, vamos, vamos, sí podemos hacerlo".