Miguel Angel Sanó será clave para un repunte de Mellizos

Miguel Angel Sanó será clave para un repunte de Mellizos

Mientras más ves el béisbol a nivel de Grandes Ligas, más aprecias lo difícil que es este deporte.

Un ejemplo de esa dificultad son los Mellizos de Minnesota del 2016.

La edición del 2015 representó un equipo joven en ascenso, un equipo ganador, y equipo que terminó en el segundo lugar de la División Central de la Liga Americana. El año pasado, los Mellizos por poco clasifican como segundo comodín del Joven Circuito.

Los Mellizos del 2016, con un roster no tan diferente al de la temporada pasada, llegaron al viernes con marca de 12-34, empatados con los Bravos por el peor récord de Grandes Ligas.

Uno de los declives individuales más notables es el de Miguel Angel Sanó, ya que se esperaba tanto de él. El dominicano subió al equipo grande a mediados de la temporada pasada y rindió como el toletero que Minnesota pensaba podía ser. Y la gerencia del club esperaba lo mismo para el 2016.

Pero las cosas no son tan sencillas. En el 2015, Sanó tuvo promedio de .269, porcentaje de embasarse de .385 y slugging de .530. Conectó 18 jonrones en un total de 80 partidos. Hasta ahora en el 2016, el quisqueyano lleva .221/.325/.411. En 163 turnos, se ha ponchado 67 veces, lo cual empata por la mayor cantidad en la Americana.

También ha habido contratiempos en el jardín derecho, donde el joven trata de convertirse en guardabosque. Para un hombre de seis pies y cuatro pulgadas de estatura y 260 libras, Sanó tiene mucha habilidad atlética. Y dado el hecho de que cumplió los 22 años de edad apenas este mes, hay motivo para creer que Sanó podrá convertirse en un jardinero decente, además de aportar un bate de impacto.

El miércoles representó un juego alentador para los Mellizos. Después de perder los primeros dos encuentros de su serie ante los Reales, Sanó dio un cuadrangular decisivo para darle la victoria a Minnesota. Fue el primer jonrón de Sanó desde el 17 de mayo y rompió una mala racha de 22-2 con el madero. También fue su batazo más duro de la campaña, ya que salió de su bate a 111.9 millas por hora, según Statcast™.

"Estoy emocionado de poder darle a la bola de esa manera y ayudar a ganar al equipo", dijo Sanó. "Me siento contento. Quiero poder ayudar al equipo en un 100%".

Comentó el manager de los Mellizos, Paul Molitor: "Miguel viene luchando, pero creo que tiene con qué salir de esto. Fue bueno verlo sacar la bola del parque".

A Molitor se le pidió una evaluación de Sanó. Su respuesta tuvo muchos elementos, pero al final el piloto destacó el potencial del oriundo de San Pedro de Macorís.

"No ha sido lo que todo el mundo esperaba, como alguien que sale a dominar en su segundo año en medio de todas las expectativas", dijo Molitor. "Pero es un juego difícil. Él ha aprendido eso en cierto modo. Está tratando de mejorar. Sabe que no es fácil estar en medio del lineup con la expectativa de producir.

"De vez en cuando, hay vistazos (de lo bueno). Dio un swing suave ante una recta cortada y la bola caminó nueve millas. Es una obra en progreso aún, pero hay muchas cosas positivas todavía".

Ya no se puede hacer nada sobre los primeros 46 juegos de la temporada. Pero lo expresado por Molitor tiene sentido: "Él ha aprendido eso en cierto modo".

Ese conocimiento podría ser importante para un mejor futuro de Sanó y los Mellizos. Es difícil aprender así, pero puede ser una lección bien valiosa.