Nomar Mazara, una promesa hecha realidad en Rangers

Nomar Mazara, una promesa hecha realidad en Rangers

OAKLAND - A veces un duro percance sufrido por un pelotero clave trae indirectamente una alternativa muy valiosa para una novena de las Grandes Ligas. Ese ha sido el caso del jardinero dominicano Nomar Mazara en lo que va del 2016 con los Rangers de Texas.

A la edad de 21 años cumplidos en abril, Mazara, de Santo Domingo, República Dominicana, ha sostenido firmemente la "sartén por el mango" al subir por el lesionado [distensión en la pantorrilla derecha] Shin-Soo Choo, al punto de que es un secreto a voces que pudiera permanecer con la novena grande aun cuando ya está a punto de reaparecer el veterano guardabosque sudcoreano.

Subido al Béisbol de Lujo el pasado 10 de abril, Mazara promedia .307, con cinco jonrones y 13 carreras impulsadas en 33 juegos -127 turnos-, aparte de exhibir una defensa solvente y un cañón por brazo desde el jardín derecho.

"Obviamente, Nomar ha hecho que esa decisión [cambio de roster que pudieran ameritar los Rangers al volver Choo quizás tan pronto como el viernes en Houston] sea una bien placentera", describió el dirigente de la novena texana, Jeff Banister. "Si un tipo no está haciendo el trabajo o está forcejeando, a veces es fácil tomar una determinación. Estoy contento de que él [Mazara] ha hecho que sea una decisión difícil.

En este sentido, LasMayores.Com supo de una fuente bien confiable de los Rangers que cuando Choo vuelva será como jardinero derecho y Mazara pasará a defender el izquierdo por su versatilidad con el guante.

"Me ha impresionado mucho, no solamente por su juego en el diamante, sino por su intelecto beisbolero", calificó Banister, Dirigente del Año de la Liga Americana en el 2015. "Vemos su habilidad física, pero su coeficiente para la pelota es también bien alto.

"Corre las bases muy bien y su defensa en los jardines ha sido mejor de lo que habíamos escuchado, de lo que se percibía por la forma cómo nos lo habían evaluado", describió Banister. "Me impresiona la calma y madurez como se desenvuelve. Juega con el alma de una persona mayor. Es un muchacho muy joven, con gran pasión por la pelota, pero a la vez se le nota bien relajado en el terreno".

Debutante en la organización de los Rangers en el 2012, Mazara, que alineó con los Tigres del Licey hace un par de temporadas en la exigente liga invernal quisqueyana, no figuraba en los planes grandes de Texas para el 2016, pese a que bateó .358 en 20 partidos en Triple-A en el 2015, pero todo comenzó a cambiar positivamente en los Entrenamientos de Primavera de este año.

"Me gustó cómo trató cada turno, cómo se presentó cada día con la mente alerta y atenta para el aprendizaje", recordó Banister. "Siempre conversaba con todos los veteranos. A veces, cuando bateaba muy bien la recta, pero caía abajo en la cuenta, no perdía de vista la curva. Un tipo joven suele perseguir infructuosamente los envíos rompientes, pero él no caía en esa tendencia. Sus turnos lucían mucho más allá de sus [pocos] años de experiencia [profesional]".

Esa lucidez mental para desenvolverse en un medio tan exigente como lo es el de las Grandes Ligas se nota cuando uno conversa con este joven, hijo de un general retirado de la Armada Dominicana.

"No me pongo en la mente nada así", contestó el novato, al preguntársele sobre un futuro movimiento de roster. "Solamente vengo todos los días a hacer mi trabajo y que las decisiones las tomen ellos.

"Sí fue una sorpresa [su ascenso tempranero], pero lamentablemente pasan cosas en el deporte", dijo Mazara. "En el caso de Choo, uno no quiere que nadie se lesione, especialmente un pelotero como él que es bien necesitado aquí. No esperaba subir tan pronto, pero gracias a Dios tuvieron confianza en mí".

Y la fe que ha tenido Banister en esta promesa convertida en realidad ha sido tan grande que de sus 32 primeras veces en la alineación abridora, 26 fueron como segundo y seis como tercero en el orden.

"Creo que todo está en la mente de uno", analizó Mazara, al preguntársele cómo sobresale a tan tierna edad. "Hay peloteros que tienen muchas herramientas, pero siempre hay que mantenerse enfocado, traer el 100% de ti cada día al estadio para poder ayudar a tu equipo".

Cuando alguien ve desde las tribunas cómo Mazara sacude líneas por doquier o cómo ya respetan su brazo, pudiera imaginarse que jugar pelota en las Grandes Ligas es más fácil de lo que lo pintan, pero Nomar es el primero que dirá que no es como tomarse un vaso de agua.

"No, no es fácil", enfatizó el Pelotero del Año en las Ligas Menores de los Rangers en el 2015. "Lo más difícil es traer la misma energía al parque para seguir enfocado, porque la pelota puede ser monótona al tener uno que hacer la misma rutina todos los días".

En este sentido, se siente afortunado de contar con los valiosos consejos de sus compañeros en un roster tan internacional como lo es el de los Rangers.

"Aquí me ha ayudado todo el mundo", agradeció Mazara. "Desde el primer momento que puse pie en el dugout, todos me hicieron sentirme bienvenido. Me dijeron que cualquier cosa que necesitase que no tuviera duda en preguntar. Me abrieron las puertas. Esas son cosas buenas, especialmente para un novato que de esa manera no se siente con presión".

De su talento en sí, se siente más orgulloso de todo lo que ha mejorado a la defensiva, porque de su bateo siempre se ha sentido seguro.

"En todos lados siempre me ha ido súper bien [con el bate], gracias a Dios, pero en la defensiva he puesto mucho trabajo y ahora estoy viendo los resultados en las cosas cómo me están saliendo", concluyó este valioso hijo de la tierra del merengue.