Roberto Osuna, aun mejor cerrador a los 21 que a los 20

Roberto Osuna, aun mejor cerrador a los 21 que a los 20

SAN FRANCISCO - Muchos serpentineros adquieren reputación y confianza como cerradores en un momento más avanzado de sus carreras. Por eso es más impactante que un joven de tierna edad ya sea uno de los relevistas más dominantes en la meca de la pelota.

Ese es el caso del mexicano Roberto Osuna, que desde el 2015 es un cerrojo hermético para los Azulejos de Toronto en el episodio final, cuando el rancho arde, la fanaticada se come las uñas hasta los codos y la angustia por ganar o perder se apodera de ambos equipos.

"Tiene más confianza y eso es lo principal", aseguró el dirigente de los Azulejos, John Gibbons. "No puedo decir que dispone de mejor material, porque ya cuenta con eso desde el año pasado, cuando todo le trabajó muy bien. Cree mucho más en sí mismo al tener una temporada como cerrador bajo su cinturón".

Gibbons le dio la bola a un jovencito de 20 años de edad en el 2015 y Osuna, de Juan José Ríos, Sinaloa, respondió como si hubiera sido cerrador por 10 temporadas, con 20 juegos salvados y efectividad de 2.58. No conforme con eso, se convirtió en el más joven de la historia de la postemporada de la Liga Americana con un rescate, logrado en la Serie Divisional frente a los Rangers de Texas.

"Le gusta la presión, quiere ser ese tipo con la bola en la mano a la hora buena, es su forma de ser", elogió Gibbons del sobrino de Antonio Osuna, aquel relevista de Grandes Ligas a quien apodaban "El Cañón" por su enorme velocidad. "Usted lo puede vencer una noche, pero eso no lo espanta. Es lo que lo hace diferente a tipos que se estremecen por eso".

Tan bueno es Osuna cerrando juegos que el alto mando de la divisa canadiense ha engavetado los planes de convertirlo en abridor.

"Hemos hablado de eso, pero no recientemente", admitió Gibbons. "Creo que pudiera también ser un magnífico abridor, pero ya cuando avance algunos años como cerrador va a ser difícil [reconvertirlo en iniciador, como lo fuera en las Ligas Menores]. Los equipos necesitan buenos abridores, pero también es dificil obtener cerradores de calidad y él ciertamente lo es".

El pitcheo eficiente de Osuna ha dejado bien impresionado a rivales como el manejador de los Gigantes, Bruce Bochy, especialmente en la serie ganada por los Azulejos con dos juegos salvados en San Francisco del joven que lanzó con los Diablos Rojos del México a sus 15 años antes de firmar con la organización de Toronto.

"Uno tiene que comenzar por hablar del material que tiene, buena recta, buenos envíos rompientes, como ése con el que ponchó a [Jarrett] Parker [para el out 27 del segundo de la serie]", comentó Bochy. "Tiene la compostura ideal para un hombre tan joven en ese puesto tan exigente.

"Eso [juventud, talento, aplomo] no lo ve uno muy a menudo", prosiguió Bochy. "Uno puede darse cuenta de que está repleto de confianza y ciertamente debe estarlo con las herramientas que posee".

Al experimentado y versátil lanzador de ascendencia mexicana Jesse Chávez no le hizo falta mucho tiempo en su retorno a Toronto para la temporada del 2016 para darse cuenta de las virtudes de Osuna.

"Impacta la madurez que posee para un jovencito de 21 años y uno se da cuenta que está muy avanzado para su edad", enfatizó Chavez, de amplia experiencia como abridor y relevista. "Pese a todo lo que hizo en el 2015, no ha tomado nada por seguro. Asimiló toda esa experiencia y la aprovecha muy bien ahora.

"Lo que necesita es mantenerse aferrado a lo que hace", concretó Chávez. "Lo que no le conviene es tirar la bola más allá de lo que puede, algo que por ego se nos mete en la cabeza a nosotros los lanzadores. Si no deja que eso le pase va a ser un excelente pitcher por muchos años".

Basta una breve conversación con Osuna para que uno se dé cuenta de que posee en persona el mismo aplomo que demuestra cuando está dominando a los mejores artilleros del planeta.

"Tengo que seguir trabajando duro, seguir atacando a los bateadores rápido, con el primer pitcheo en strike", expresó Osuna. "Siempre debo mantener la mente positiva, salir allá a dar lo mejor de mí".

La etapa entre temporadas fue un momento propicio para que el derecho tratase de pulir el arsenal envidiable que ya tiene.

"Me siento mejor ahora con mis pitcheos, simplemente trato de mejorarlos", especificó Osuna. "Se siente bonito [ser cerrador de Grandes Ligas], creo que es el sueño de todos nosotros, especialmente siendo tan joven.

"Es bueno tener la oportunidad de ayudar al equipo en un rol tan importante, algo que le agradezco a Dios y a los Azulejos por darme esta oportunidad", acentuó Osuna.

El tema de ser algún día un abridor sobresaliente en las Grandes Ligas permanece en un lugar de su mente, pero más bien con miras a un porvenir que por ahora luce lejano.

"Si, lo platicamos, pero llegué a la conclusión de que no era el momento más indicado para mí", confesó el derecho que debutó en las Grandes Ligas el 8 de abril del 2015 con las bases llenas en el Yankee Stadium.

"Quiero aprovechar esta temporada, tirar un poquito más de innings, a ver si es verdad que puedo ser abridor [en el futuro]".

Lo que sí es una posibilidad fuerte es poder lanzar con la selección mexicana en el Clásico Mundial del 2017.

"Me gustaría, pero ya la decisión la tiene el equipo", respondió Osuna con la convicción que logrará ese objetivo. "Ellos [los Azulejos] dicen que depende de cuantos innings yo lance [en el 2016] y de cómo me sienta a fines del año. Me dijeron que si yo lo quisiera en realidad, me apoyarían.

"Platiqué también con Adrián [el primera base González], cuando los Dodgers de Los Ángeles estuvieron en Toronto [6-8 de mayo]", agregó Osuna. "Quieren [sus paisanos] que esté allí. Ojalá esté saludable y pueda ayudar al equipo".

Por lo pronto, pobres de los bateadores que se le enfrenten en el Béisbol de Lujo, especialmente los zurdos, que apenas le batean para .161 en lo que va del 2016.