Tigres con la cabeza en alto

Tigres con la cabeza en alto

Lejos de estar deprimidos por la derrota que los coloca al borde de la eliminación, los Tigres se encontraban con la cabeza en alto luego del partido en el clubhouse.

"En esta serie hay que ganar cuatro para ganarla y ellos solamente tienen tres victorias. Vendremos con la cabeza en alto y con la misión de ganar un juego a la vez. Ganando mañana nos vamos a casa para los siguientes juegos y el panorama cambia", comentó Carlos Guillén.

Al preguntársele sobre los errores y el resultado del cuarto juego, lo analiza de la siguiente manera: "la presión es de los dos equipos pero a ellos le salieron mejor las cosas hoy. El terreno mojado trabajó para ellos en el resbalón de Granderson, el error de Rodney y en la misma jugada de Monroe, a eso le sumamos el wildpitch. Todo les salió bien a ellos y mañana a lo mejor nos salen bien a nosotros. Lo de los errores es algo que solo le puede pasar a los que están en el terreno, los que están en las tribunas y las casetas no hacen errores".

Para el manager Leyland todas las derrotas son desagradables pero es solamente beisból: "Hemos hecho cosas durante la serie que han servido para regalarles carreras y ellos se han aprovechado. Los Cardenales son un equipo muy bueno y no se le pueden dar ventajas porque saben aprovecharlas. Tony es el mejor manager a la hora de colocar a cada jugador en la alineación sacándole inclusive a los emergentes en cada oportunidad que se le presenta. Ahora tenemos una misión y es ganar tres juegos seguidos.

Tenemos el equipo para hacerlo y solo tenemos que recordarnos que cada juego que ganemos nos mantiene jugando en la Serie Mundial. Si ganamos mañana seguiremos jugando y si no ganamos se acaba todo hasta la próxima temporada".

Neifi Pérez es uno de los veteranos del equipo y sobre el error de Rodney es enfático cuando explica: "Eso le pasa mucho a los lanzadores acostumbrados a lanzar a altas velocidades y de repente tienen que hacer un tiro suave con el terreno mojado". Sobre el efecto de la derrota está de acuerdo con Guoillén.

"Vendremos a jugar con el mismo nivel con el que lo hicimos en la temporada regular. Tenemos algo de ventaja porque nuestros lanzadores ya no tienen el largo tiempo que tenían sin lanzar en su primera salida en la serie. Ahora vienen con sus días reglamentarios de descanso y conociendo a su enemigo. Ganar uno a uno es la meta."

Todos hubiesen preferido ganar el partido de hoy que se les escapó en las postrimerías del mismo pero el cuarto juego ya se acabó. Y si la cábala ayuda en algo, las dos veces que se enfrentaron en este tipo de competencia los Tigres y los Cardenales (1934 y 1968), el ganador del cuarto juego perdió la Serie Mundial.

"Durante la temporada entré al dogout y había un silencio absoluto después de una derrota. Les dije que debe ser que entré al lugar equivocado porque los ganadores nunca bajan la cabeza. Eso de un clubhouse callado por una simple derrota es un signo de los perdedores. Pongan la música alta, coman, hablen entre ustedes y váyanse a casa con sus familias. No quiero ver a nadie sentado con la cabeza baja porque es señal de perdedores. Hoy todos estaban con la cabeza en alto", agrego Leyland.

Ahora todos se enfocarán en venir con la frente en alto a ganar el quinto partido y provocar que la serie se mude al Comerica Park donde los fanáticos y el bateador designado los beneficiará si se llega al sexto y al séptimo juego.