Serie Mundial se traslada a San Luis

Serie Mundial se traslada a San Luis

SAN LUIS - Iván Rodríguez y Magglio Ordóñez tienen excelentes motivos para estar entusiasmados por viajar a San Luis. Después de todo, sus Tigres de Detroit compilaron el mejor récord fuera de casa en la temporada regular.

Con paridad 1-1, la Serie Mundial se traslada el martes a la casa de los Cardenales, campeones de la Liga Nacional, para sus próximos tres juegos. Es la primera vez desde 2003 que no habrá barrida en la serie.

El cambio de aires en el Clásico de Otoño arrastra consigo una serie de ajustes en las alineaciones y estrategias de los managers.

Para los Tigres, representantes de la Liga Americana, ello significa poner a batear a sus lanzadores, además de sacrificar al designado.

Casi con seguridad, el piloto de Detroit, Jim Leyland, moverá piezas en su cuadro interior: el venezolano Carlos Guillén pasará de la inicial a cubrir su posición regular de torpedero, mientras que Sean Casey irá a la primera base tras desempeñarse como bateador designado en los dos primeros partidos.

Sedientos por atrapar su primera corona desde 1982, los Cardenales lograron una victoria en el juego inaugural. Ese triunfo les abre la puerta para poder salir campeones en su feudo del Busch Stadium, si ganan los siguientes tres.

Detroit empató la serie al ganar 3-1 el domingo gracias a un joya monticular de Kenny Rogers, el veterano abridor de 41 años que colgó ocho ceros y los limitó a sólo dos hits.

Rogers es zurdo y ése es el mismo perfil de Nate Robertson (13-13, 1-1), el encargado de subir a la lomita por los Tigres el martes.

Robertson es quizás el serpentinero menos cotizado del formidable elenco que tienen los Tigres, aunque goza de toda la confianza de Leyland.

Eso lo sabe Tony La Russa, el dirigente de los Cardenales.

"La realidad es que dos de los mejores abridores que ellos tienen son zurdos y nosotros hemos pasado problemas ante zurdos", dijo La Russa.

"Necesitamos conectar unos cuantos hits más y anotar una o dos carreras más, pero no estoy disconforme", agregó. "Siento que hemos mantenido el mismo nivel que hemos desplegado durante todo el mes de octubre. De seguir a ese paso, tendremos una excelente oportunidad".

San Luis tendrá en el montículo a su mejor carta, el derecho Chris Carpenter (15-8, 2-1). Carpenter fue el ganador del Cy Young del Viejo Circuito el año pasado y otra vez está entre los candidatos para llevarse ese laurel esta temporada.

Animados por la actuación de Rogers y el explosivo madero de Guillén, que batea para .714, los Tigres lograron empatar la serie.

Para alivio de Leyland, el equipo pareció sacarse de encima los efectos del letargo causado por la semana entera que debieron esperar tras ganar el título de su liga. Ello se notó en un primer partido en el que cometieron tres errores.

"Fue evidente que lucimos como un equipo que estuvo sin jugar tres días. No quiero esgrimir eso como excusa, pero esa fue la realidad", dijo Leyland.

Ahora, la misión para Detroit es mantener en San Luis el envión conseguido el domingo.

Los antecedentes de Detroit fuera de casa son bastante alentadores, ya que tuvieron la mejor marca como visitante (49-32) a lo largo de la temporada regular en las Grandes Ligas.

"Hemos jugado bien en la calle todo el año", declaró el receptor puertorriqueño Rodríguez, quien intentará salir de una mala racha de 19 turnos consecutivos sin conectar de hit en la postemporada. "Nos sentimos cómodos afuera".

Su compañero Ordóñez recordó cómo fue el arranque de los Tigres en los playoffs.

"Todos estamos tranquilos. Contra los Yanquis perdimos el primer juego y ya vieron lo que vino después", declaró el guardabosques venezolano.

Detroit pisó el acelerador al ganar siete partidos en fila, tres para sorprender a Nueva York y luego cuatro a costa de los Atléticos de Oakland.

Leyland no se confía en una repetición de tal secuencia y se contenta con llevar de vuelta la serie a Detroit.

"La verdad es que estoy aliviado porque pudimos dividir esos dos partidos ... (y) pudimos entrar en ritmo, pero nos falta", declaró Leyland. "Pero una Serie Mundial es corta y no tiene mucho tiempo".