Serie Mundial entre equipos que por poco se quedaron fuera

Serie Mundial entre equipos que casi quedan fuera

DETROIT - Ambos entraron a los tumbos en la postemporada. Se trata de equipos históricos en las Grandes Ligas. Sus managers son amigos entrañables.

Los Tigres de Detroit y los Cardenales de San Luis, los protagonistas de la Serie Mundial que arranca el sábado en el estadio Comerica Park, tienen muchas semejanzas.

Pero hay una diferencia abismal que los separa.

Detroit, de vuelta en la Serie Mundial tras una sequía de 22 años, llega con seis días de descanso tras hilvanar una racha de siete victorias en fila para dejar en el camino a los Yanquis de Nueva York y a los Atléticos de Oakland.

Presente en el Clásico de Otoño por segunda vez en tres años, San Luis recién sacó su boleto, como campeón de la Liga Nacional, la noche del jueves al superar a los Mets de Nueva York en una intensa serie que se fue al máximo de siete duelos.

Mientras los Cardenales apenas podrán tener unas 24 horas para tomar aliento, Detroit suspira con algunos antecedentes que le sonríen a su causa.

Los últimos seis equipos que comenzaron la Serie Mundial con cinco o más días de descanso salieron campeones.

Su paso arrollador en octubre también se asemeja al que llevó a los Medias Blancas de Chicago a la consagración en el clásico anterior, liquidado en barridas de cuatro juegos.

Chicago era un equipo con una reputación de impotencia en octubre. La de Detroit, en cambio, solía abarcar el grueso de una temporada.

Tras ganar el título en 1984, cuando eran dirigidos por Sparky Anderson y tenían a figuras como Jack Morris, Kirk Gibson y el puertorriqueño Guillermo Hernández, los Tigres pasaron a ser el equipo con el peor récord en las mayores en las últimas 13 campañas.

Tocaron fondo en el 2003, cuando fijaron un récord de derrotas en la Liga Americana al sucumbir en 119 partidos.

El resurgimiento de la franquicia se produjo cuando el propietario Mike Ilitch apostó en varias contrataciones de alto riesgo, como la del receptor puertorriqueño Iván Rodríguez y el guardabosques venezolano Magglio Ordóñez, que entre sí superan los 115 millones de dólares.

Se decía que Rodríguez tenía muchos años encima, 32, cuando firmó en 2004, pero bateó arriba de .300 por décima vez en su carrera.

Ordóñez llegó una temporada después en medio de dudas por una serie de lesiones en las rodillas. Las despejó al aportar 24 jonrones y 104 carreras remolcadas este año.

"Había talento y varios jugadores con gran trayectoria: Magglio, (Carlos) Guillén, 'Pudge' (Rodríguez). Teníamos las piezas. Yo sabía que podíamos ser contendores. Lo que no se sabía era cuando se daría ese momento", declaró el camarero dominicano Plácido Polanco.

Quizás el responsable de que los Tigres estén en la Serie Mundial es Jim Leyland, el piloto que contrataron para esta temporada. Reconocido por su carácter fuerte, pero admirado por sus pupilos, Leyland resultó el hombre ideal para conducir la nave.

Tampoco estuvo de más que Justin Verlander y Joel Zumaya se erigieron como revelaciones del cuerpo de lanzadores en su debut en las mayores, tirando rectas encima de las 100 millas de hora.

Detroit comandó la división Central de la Liga Americana con comodidad hasta que aflojó el paso en la recta final al perder 31 de sus últimos 50 juegos.

Se clasificaron como wild card tras ceder el primer lugar de la división a los Mellizos de Minnesota en el último día de la campaña por culpa de tres derrotas seguidas ante los Reales de Kansas City. También perdieron el primer juego de la serie ante los Yanquis.

A San Luis le pasó algo similar al ver agonizar a un juego y medio una ventaja de siete a falta de 12 partidos. Su récord de 83-78 fue el más modesto de los ocho equipos en los playoffs.

Pero aquí están, izando su 17mo banderín de campeones del Viejo Circuito, aunque sin festejar un título en la Serie Mundial desde 1982.

Será la tercera vez que ambas franquicias se encuentran en el clásico. Los dos antecedentes previos acabaron en siete juegos, con San Luis imponiéndose en 1934 y Detroit en 1968. También se midieron en junio en una serie interligas, con una barrida de los Tigres en casa.

Muchos no saben que el manager de San Luis Tony La Russa y Leyland comparten una vieja amistad e incluso con un nexo laboral. Antes de aceptar la oferta para dirigir en Detroit, Leyland --campeón con los Marlins de la Florida en 1997-- fue scout de La Russa.

"El mejor jefe que he tenido", dijo Leyland.

A primera vista, el favoritismo se inclina abrumadoramente a favor de los Tigres y su pitcheo asoma como indomable, al liderar las mayores con efectividad de 3.84.

Pero la clave de que San Luis logró eliminar a los Padres de San Diego y a los Mets estuvo en sus lanzadores. Chris Carpenter, el ganador del Cy Young el año pasado, parecía ser el único fiable, pero Jeff Suppan fue el más valioso de la serie de campeonato y Jeff Weaver está 2-1 en la postemporada.

Y un ataque que tiene a Albert Pujols, candidato al premio al más valioso de la liga, como rostro visible no puede ser despreciado.