Mike Avilés asume con gusto el rol de "súper utility"

Mike Avilés asume con gusto el rol de

LAKELAND, Florida -- Don Kelly recibió una gran ovación de parte de los fanáticos de los Tigres el fin de semana pasado en el Joker Marchant Stadium. 

Una comparación justa entre Kelly y Mike Avilés, nuevo integrante de Detroit que ha castigado con el madero al pitcheo de Detroit en el pasado, es que ambos toman bien en serio el papel de utility. 

Antes de pensar en firmar al toletero Justin Upton durante el invierno, los Tigres le dieron un contrato de un año y US$2 millones a Avilés, neoyorquino de ascendencia puertorriqueña. Ser utility le ha dado al veterano una segunda carrera en Grandes Ligas.

"Entreno para jugar todos los días", dijo Avilés. "Llego listo para jugar todos los días. Si no juego, no juego, pero por lo menos a nivel mental, sé que estoy sintonizado con el partido y listo para jugar si me ponen ese día. Creo que por esa razón nunca he perdido la mentalidad de un titular".

Esa misma mentalidad es la que Kelly usaba en su preparación, lo cual le ayudó a cumplir el rol de utility por tanto tiempo en Detroit. Para Avilés, es simplemente una continuación de lo que hacía cuando jugaba a diaro.

Mucho antes de convertirse en utility, Avilés encabezó a los novatos de Grandes Ligas en el 2008 con promedio de .325, además de conectar 27 dobles y 10 jonrones por los Reales, terminando dicha temporada con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .833. Al año siguiente tuvo que someterse a una cirugía Tommy John. 

Kansas City hizo un cambio por el torpedero cubano Yuniesky Betancourt, trasladando a Avilés a la segunda almohadilla. Un año y medio después de eso, los Reales adquirieron al paracorto venezolano Alcides Escobar. Y cuando subió al prospecto Chris Getz en medio del 2011, los Monarcas cambiaron a Avilés a los Medias Rojas. 

"Para ser honesto, sospechaba que eso podía pasar en algún momento", dijo Avilés. "Tengo una habilidad atlética que es una bendición y una maldición. No son muchos que puedan moverse por todo el terreno y que lo hagan bien, relativamente. Es un poco difícil.

"Para mí, por suerte, he sabido hacerlo en los jardines y el cuadro y aún causar un impacto. Es un poco difícil cambiar tanto de posición y sentirte cómodo, pero siento que en un sentido eso me ha ayudado".

En la Liga de la Toronja, Avilés-de casi 35 años-ha jugado en el campo corto y la tercera base. Y antes de la firma de Upton, el primero era candidato para ser opción como bateador derecho en el jardín izquierdo.

"Ser utility es difícil", afirmó el coach de los Tigres, el venezolano Omar Vizquel. "En realidad tienes que mantenerte afinado en todas las posiciones. El ángulo de tu brazo podría ser diferente en la segunda al de la tercera, así que tienes que seguir trabajando en todas las posiciones".

Para Avilés, todo comienza con la actitud indicada.

"Lo difícil es cuando eres alguien que quiere jugar todos los días", expresó Avilés. "Así era yo y soy así todavía, por naturaleza. Soy bueno en lo que hago, así que vamos a seguir haciéndolo y llevar eso a un equipo ganador. 

"Todo el mundo sabe que es parte de este rompecabezas".