Javier Báez aún trata de asimilar las lecciones en G.L.

Javier Báez aún trata de asimilar las lecciones en G.L.

MESA, Arizona - Javier Báez sabe que los Cachorros quieren que se ponche menos, que sea más paciente en el plato y que espere su pitcheo. Entonces, cuando el boricua se enfrentaba a Clayton Kershaw y los Dodgers el martes, ¿qué pasaba por su mente?

"Suena como una tontería, pero en el primer turno trataba de darle con todo a la bola", reveló Báez el miércoles. "En vez de (agotar un buen turno), simplemente trataba de ver un buen pitcheo, una recta, para darle duro. Él me hizo unos buenos pitcheos. Hice el ajuste para el siguiente turno".

Báez sí vio un buen lanzamiento en el tercer inning y dio sencillo en su segundo turno ante Kershaw. Había aprendido su lección.

"Esperaba un pitcheo en específico (en el primer episodio) y luego me tiró una recta adentro, una curva, un cambio de velocidad y rectas cortadas", contó Báez. "Pensé, 'Vaya, él es venenoso'. (En el segundo turno), vi el pitcheo que quería (con su primer envío), pero no iba a dar swing. Trataba de hacer un buen (turno)".

De su parte, el manager de los Cachorros, Javier Báez, ha visto al puertorriqueño madurar como bateador desde finales del año pasado.

"Me gusta verlo haciendo ajustes", dijo Maddon. "No jugar todos los días lo llevará a estar más consciente de cómo es como pelotero. Si juegas todos los días, podrás tener más turnos y hacer tus ajustes. Cuando no juegas de manera tan consistente, creo que la autoconsciencia es un gran elemento para rendir en ese rol. Esas son las cosas que tenemos que comunicarle (durante los entrenamientos)".

Báez podría cumplir ese papel de súper utility en los Cachorros. En lo que va de la pretemporada, ha sido titular en el jardín central, la primera base y el campo corto. Donde más cómodo se siente es en el medio del cuadro.

"Ahí me formé, jugando como torpedero", dijo el oriundo de Bayamón.

Báez también tuvo consultas el miércoles con Maddon y el Salón de la Fama y ex Cachorro, Billy Williams, durante las prácticas de bateo. Cada uno se tomó un buen tiempo para hablar con el joven. El martes, Báez había hecho un error en tiro y luego no corrió duro cuando dio un batazo que él pensaba era foul.

"No hay excusas para no correr fuerte al dar rodado", dijo Báez. "Estaba confundido, no vi la bola. No es culpa del umpire, sino mía. Esa fue mi reacción; pensaba que era foul por mucho".

Comentó Maddon: "Lo principal con él, y con muchos de nuestros jóvenes, es que deben reducir los errores mentales. Aceptaré los errores físicos; pueden poncharse, hacer malos tiros, lo que sea; se les puede caer la bola.

"Pero lo que te impide ganar son los errores mentales".

¿Será difícil eso si Báez no juega todos los días?

"A uno le gustaría poner a jugar a un joven todos los días y dejar que cometa sus errores", dijo Maddon. "Muchas veces eso podría pasar en un equipo fuera de la pelea. Pero aquí estará rodeado de buenos mentores y ellos podrán darle buenas informaciones.

"Todo el mundo les estará dando escrutinio a sus errores".

El desarrollo de Báez-y el de los otros jóvenes en los Cachorros-no se producirá de la noche a la mañana.

"Cuando eres un jugador joven, puedes escuchar el mismo mensaje a diaro para 162 juegos y tal vez no te llegue", expresó Maddon. "Luego vuelves al año siguiente y tal vez en el día 37, dices, 'Oh, eso es lo que ellos querían decir".