Se complica la situación de Brandon Phillips en los Rojos

Se complica la situación de Brandon Phillips en los Rojos

CINCINNATI -- ¿Qué harán ahora los Rojos con Brandon Phillips? Hay varias opciones en torno al cuatro veces ganador del Guante de Oro como segunda base. Cada una implica riesgos y dividendos.

El jueves, se informó que los Rojos tenían un acuerdo con los Nacionales para cambiar a Phillips a Washington. Pero no fue tan sencillo. Como un jugador con al menos 10 años en Grandes Ligas y cinco o más con su equipo actual, Phillips podía rechazar cualquier canje. MLB.com ha confirmado que el veterano no ha dado el visto bueno para ningún traslado.

Aunque un canje parece poco probable ahora mismo, no es imposible. A ambos equipos les toca esperar a ver si Phillips cambia de idea y acepta ir a Washington. Y por supuesto, los Nacionales pueden decidir no tratar más de adquirir a Phillips y buscar otras opciones para la segunda almohadilla.

La política de los Rojos es no comentar sobre rumores ni negociaciones de cambios. Ni Cincinnati ni Washington ha llegado a ofrecer declaración alguna en este caso.

A Phillips, de 34 años de edad, le quedan dos años y US$27 millones en su contrato de seis años y US$72.5 millones que firmó antes de la temporada del 2012. Phillips y sus representantes pidieron "un beneficio considerable" a cambio de aceptar el canje, lo cual podría significar una extensión de contrato o dinero agregado a su pacto actual, o ambas cosas. Pero en ese sentido no ha habido pláticas, ofertas ni progreso.

Los Rojos han dejado en claro que están en plena reconstrucción y que buscan cambiar a veteranos para adquirir a prospectos. Phillips, quien tendrá 36 años para cuando se venza su contrato, no será parte de ese futuro aun si termina su acuerdo con el uniforme de Cincinnati.

Con eso en mente, los Rojos parecen tener tres opciones en esta situación:

--El equipo podría simplemente dejar en libertad a Phillips y "comerse" los US$27 restantes en su contrato. Sin embargo, no hay motivo para ir por esa ruta. Phillips es un jugador con bastante valor que aún defiende bien la segunda base y viene de un año decente con el madero. Si Cincinnati estuviera dispuesto a pagar el resto de su contrato sin contar con él en sus filas, tendría sentido recibir jugadores a cambio.

Según Fangraphs.com, Phillips tuvo WAR de 2.6 en el 2015. En dicha temporada bateó .294 con porcentaje de embasarse de .328 y slugging de .395. Conectó 12 jonrones y empujó 70 carreras.

--Los Rojos podrían decirle a Phillips ahora mismo que al equipo le urge desarrollar al prospecto venezolano José Peraza y que el veterano no tiene asegurado el puesto de intermedista titular para el 2016. Dicha estrategia le pondría presión a Phillips para aceptar un cambio, sea a Washington o a otro equipo. El riesgo para los Rojos sería que en caso de no realizar ningún canje, Phillips sería un jugador inconforme en el roster.

--Finalmente, los Rojos podrían optar por no hacer nada y mantener a Phillips en la segunda almohadilla. Así, esperarían que otro negocio surgiera por el intermedista más adelante. Sin embargo, esa estrategia podría afectar el desarrollo de Peraza. Calificado como el 24to prospecto en el béisbol por MLBPipeline.com, Peraza ha bateado .302 en cinco temporadas de liga menor con una defensa sólida. A sus 21 años, Peraza estaría listo para jugar en Grandes Ligas en algún momento del 2016.

Desde el punto de vista de Phillips, él quiere jugar a diario. Si puede seguir rindiendo, podría unirse a un club selecto con 2,000 hits, 200 jonrones y 200 bases robadas. Sólo hay cuatro intermedistas en la historia de Grandes Ligas con esos números-Ryne Sandberg, Joe Morgan, Craig Biggio y el puertorriqueño Roberto Alomar-y todos han sido exaltados al Salón de la Fama. En estos momentos, Phillips lleva 1,695 imparables, 183 cuadrangulares y 184 robos.

No se puede negar que Phillips es uno de los jugadores más populares entre la fanaticada de los Rojos-tanto en persona como en las redes sociales. Es bien activo en obras caritativas en la comunidad y reside en Cincinnati. Para él, no sería fácil dejar todo eso atrás. Pero seguir en los Rojos en medio de una reconstrucción podría ser menos atractivo, sobre todo si se le niega agotar turnos diarios en un equipo que no estaría en la competencia en el 2016.