Los Azulejos tienen mucho de qué sentirse orgullosos

Los Azulejos tienen mucho de qué sentirse orgullosos

KANSAS CITY - Nadie imaginaba que un equipo que estaba en el sótano de su división a fines de mayo hubiera podido experimentar tal repunte hasta colocarse a ley de solamente dos victorias de representar a la Liga Americana en la Serie Mundial de 2015.

El 23 de mayo, los Azulejos de Toronto tenían marca de 19-26, habían ganado dos de 10 encuentros y estaban a cinco juegos y medio del primer puesto, como ocupantes del foso de la División Este de la Liga Americana. Esa novena dejó atónitos a tirios y troyanos al pasar del último al primero y avanzar luego a la Serie de Campeonato con una victoria espectacular sobre los Rangers de Texas en la respectiva Serie Divisional.

Sí. Los Azulejos de Toronto tienen mucho de qué sentirse orgullosos en 2015, especialmente porque le brindaron a su fanaticada su máximo deleite de la postemporada desde aquella gloriosa tarde de 1993 en la que Joe Carter dejó en el terreno a los Filis de Filadelfia con un bambinazo para brindarle a Canadá el segundo trono consecutivo de la Serie Mundial.

"Estoy definitivamente orgulloso de nuestro equipo y de la organización", proclamó el dirigente de los Azulejos, John Gibbons. "Disfruté cada día de la compañía de este grupo. Estuvimos apenas de comparsa, hasta que Alex [el gerente general Anthopoulos] salió al frente para ejecutar unos cuantos canjes enormes y comenzamos a levantar vuelo.

"Todos estamos decepcionados por no avanzar [a la Serie Mundial], pero así es la pelota", prosiguió Gibbons. "Dimos la gran batalla, pero ellos [los Reales de Kansas City] tienen tremendo equipo y van a representar muy bien a la Liga Americana. Nos pasaron muchas cosas grandiosas y tuvimos tantos peloteros buenos con los que disfrutamos estar en la pelea. No olvidaré eso".

La fanaticada de la novena al norte de la frontera norteamericana tampoco lo va a olvidar. Perteneciente a una de las divisiones más duras de las Grandes Ligas, los Azulejos demostraron en 2015 que merecen ser respetados como contendientes a la par de equipos de enorme tradición que militan en esa área del Joven Circuito, como los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York.

Y lo más significativo es que conservan el núcleo para competir de manera consistente por el primer lugar, en base a una de las novenas más poderosas de su historia.

Cuentan los Azulejos con uno de los lados izquierdos de cuadro más productivos de las Grandes Ligas, gracias a la presencia del tercera base Josh Donaldson, uno de los principales candidatos al Jugador Más Valioso de la Liga Americana y el paracorto Troy Tulowitzki, que no son elegibles a la libre agencia hasta después de las temporadas de 2018 y 2020, respectivamente.

Los dominicanos José Bautista y Edwin Encarnación, que con Donaldson y Tulowitzki conforman uno de los principales cuartetos de bateadores derechos de fuerza de las Grandes Ligas, tienen opciones contractuales con la novena dirigida por Gibbons y el receptor Russell Martin está firmado hasta después de 2019.

La pregunta básica girará alrededor de la rotación, un talón de Aquiles resuelto temporalmente con la adquisición del zurdo David Price, candidato al Cy Young de la Liga Americana.

Price va a ser uno de los agentes libres más codiciados del mercado y los Azulejos darían un paso enorme hacia su porvenir si lo conservan para que sea su abridor de cabecera y mentor de Marcus Stroman, que lo admira como si fuera su hermano mayor.

El azteca Marco Estrada, que demostró ser un enorme competidor en la postemporada, es otro agente libre que los Pájaros Azulejos deben hacer lo posible por retener.

El mexicano Roberto Osuna es uno de los varios brazos jóvenes de enorme calidad que tienen los Azulejos, al punto de que puede ser utilizado como abridor o relevista, pero los Azulejos van a ser sin duda alguna uno de los equipos más interesados en reforzar el pitcheo, bien sea en la agencia libre o a través de transacciones.

Nadie le garantiza un jardín de rosas a ninguna franquicia de las Grandes Ligas de una temporada a otra, pero ahora los Azulejos saben con seguridad que tienen la novena para competir en 2016 y que por su rendimiento desde aquel momento en el que daban lástima en mayo pasado, pueden observar la Serie Mundial de 2015 por televisión con la convicción de que con un par de batazos clave aquí o allá bien hubieran podido conquistar el derecho de representar al Joven Circuito en la magna justa.