David Price abre con la confianza por las nubes

David Price abre con la confianza por las nubes

KANSAS CITY - A lo mejor alguien pudiera imaginar que un serpentinero pueda sentirse alterado física o mentalmente con respecto a una asignación a la que llega con una rutina "fuera de la normal", pero David Price, que tiene una enorme confianza en sí mismo, no vislumbra ningún tipo de inconvenientes en ese sentido con miras a su apertura sabatina en el segundo juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

"No creo que esté fuera de mi rutina", proclamó de manera contundente el valioso zurdo de los Azulejos de Toronto. "Todavía pude hacer mi trabajo [entre apariciones] y realicé una sesión de bullpen bastante larga [el jueves]. El plato permanece a 60 pies/seis pulgadas y a estas alturas del año uno sabe exactamente donde está. Uno tiene bien pulso de lo que se propone hacer".

Un lanzador de la talla de Price, ganador del Premio Cy Young de la Liga Americana en 2012, es usualmente la pieza indicada para abrir el partido inaugural de una Serie de Campeonato o una Serie Mundial, pero el hecho de que no le hubieran dado esa asignación tampoco saca de quicio al otrora pitcher estelar de los Rays de Tampa Bay.

"Eso en realidad no es importante, porque estoy listo para hacer todo lo necesario para ayudar a este equipo a ganar", precisó el serpentinero de los Azulejos. "Estoy de acuerdo con todo lo que venga. Sabía que iba a abrir uno de estos [dos primeros] juegos".

Por supuesto, un serpentinero de la talla de Price sabe exactamente cuál debe ser el plan de trabajo ideal para encarar un adversario y los Reales no son una excepción ya que los conoce como la palma de su mano.

"Saben muy bien cómo poner la pelota en juego", describió Price, en un comentario cuyo mejor ejemplo ilustrado es la forma como los Reales aprovecharon ocho hits para anotar cinco veces en el primer partido frente a los Azulejos el viernes por la noche. "Tienen mucha velocidad como equipo. Le pueden dar bastantes jaquecas a los lanzadores cuando tienen gente en base. No hay que darles 90 pies extra para nada. Te pueden robar una base y anotar con un sencillo, o estafarse la tercera y engomarse con cualquier cosa".

En otras palabras, los Reales pueden sembrar el terror entre los mejores lanzadores del universo, con una combinación excelente de zurdos, derechos y ambidextros del primero al último en el orden del dirigente Ned Yost. Eso no tiene que explicárselo nadie a Price. Lo sabe de sobra.

A lo largo de su carrera en la Liga Americana, que incluye una fabulosa marca de 104-56 (20-5 en 2012), Price, que tiene registro de 2-6 y promedio de carreras limpias permitidas de 5.04 en 12 encuentros de postemporada, ha enfrentado a muchos grandes equipos, pero por lo menos le queda el consuelo de que no tendrá que medirse el sábado a uno de sus archirrivales, ya que es ahora su compañero de equipo. Se trata del dominicano José Bautista, jardinero derecho de los propios Azulejos.

"Es bien duro", elogió Price sobre el hombre cuyo cuadrangular de tres carreras decretó la victoria crucial de los Azulejos sobre los Rangers en el partido final de la respectiva Serie Divisional. "Siempre está pendiente de la recta y eso es lo que hacen los grandes bateadores, te esperan la bola rápida y saben reaccionar cuando ven aparecer una curva.