Kike Hernández vive un sueño ahora en los Dodgers

Kike Hernández vive un sueño ahora en los Dodgers

NUEVA YORK -- En lo que ha sido uno de los temas a seguir en los Dodgers esta temporada, el boricua Enrique "Kike" Hernández ha dado el salto de jugador de liga menor con discreto perfil a figura relevante en partidos de postemporada.

Hernández fue seleccionado por los Astros en la sexta ronda de draft amateur del 2009 y canjeado a los Marlins en julio del 2014. En diciembre, pasó a las filas de los Dodgers como parte del cambio que envió a Dan Haren a los Marlins.

Luego de comenzar la temporada en Triple-A, el oriundo de San Juan fue convocado al equipo grande el 28 de abril y se convirtió en una pieza importante del ataque ofensivo de los azules. En 76 compromisos por Los Ángeles este año, bateó .307 con siete cuadrangulares y 22 remolcadas. Con corredores en posición de anotar, registró promedio de .343.

"Vine de ser un jugador que llenaba el roster en las ligas menores de Houston a estar aquí, iniciando juegos de playoffs por los Dodgers de Los Ángeles", le dijo Hernández a LasMayores.com. "Para mí es un orgullo. Estoy cumpliendo mi sueño jugando aquí en Grandes Ligas, en los playoffs."

Hernández, quien disputó un total de 42 juegos por los Astros y los Marlins en el 2014, ha resultado ser de mil usos para los Dodgers en cuanto a defensa se refiere. En la temporada regular, vio acción en los tres puestos de los jardines, la intermedia, el campo corto y la antesala, a la vez que cometió apenas tres errores defensivos. A finales de agosto, ante la mala racha ofensiva del novato Joc Pederson, se adueñó del rol de jardinero central.

Una pieza clave del roster de los Dodgers para los playoffs, Hernández estuvo en el lineup de los Dodgers como guardabosque titular para los Juegos 2 y 3 de la Serie Divisional de la Liga Nacional ante los Mets. En ocho presentaciones en el plato entre dichos dos partidos, ha conectado dos hits, anotado dos carreras y negociado tres boletos, incluyendo uno intencional.

El puertorriqueño dice estar satisfecho y orgulloso de sus aportes como utility esta temporada.

"Súper contento con lo que ha pasado hasta ahora", dijo Hernández. "Tuve un año bastante bueno. Jugué seis posiciones; ése es mi trabajo."

Lazos familiares
Hernández, de 24 años de edad, cuenta entre sus ídolos a uno de sus compatriotas, el ex receptor Jorge Posada, quien jugó por los Yankees durante 17 años. El padre de Hernández y el de Posada fueron buenos amigos; de hecho, Jorge Posada padre, un escucha cubano conocido en Puerto Rico, es el padrino de Hernández.

"Papi veía al papá de Jorge como su segundo papá y entendió que era perfecto que fuera mi padrino", dijo Hernández. "[Jorge Posada padre] me ayudó mucho cuando yo era pequeño. Los Posada tuvieron una gran influencia en mi vida."

"Para mí es un orgullo haber podido ver la carrera Jorge de cerca," agregó.

Aunque está contento con su progreso este año, Hernández anhela disputar un Clásico de Otoño como tantas veces lo hizo Jorge Posada.

"Jugar en la Serie Mundial, ahí sí sería mi sueño hecho realidad", dijo Hernández. "Cuando uno es chiquito, uno sueña con estar en el séptimo juego de la Serie Mundial. Para mí, sería todo".