Yankees abrieron con interrogantes y no hubo respuestas

Nueva York llegó a entrenamientos cargado de incertidumbre buscando su primer viaje a playoffs desde 2012

Yankees abrieron con interrogantes y no hubo respuestas

NUEVA YORK - Los Yankees entraron a la temporada 2015 plagados de incertidumbre. Ellos admitieron no tener expectativas relacionadas al desempeño de Alex Rodríguez, pero sí esperaban contar con temporadas saludables para Mark Teixeira, Carlos Beltrán y Jacoby Ellsbury, aunque nadie parecía dispuesto a predecir cómo Didi Gregorius respondería al desafío de reemplazar a Derek Jeter en el campo corto.

Habían más interrogantes que revoloteaban en la mente del mánager Joe Girardi, cuando el equipo se dirigió al norte de Tampa, Florida. Masahiro Tanaka estaba regresando de una lesión en el codo que todavía amenazaba con requerir cirugía, los mejores días de CC Sabathia parecían haber quedado en el pasado y Andrew Miller se preparaba para probar suerte como cerrador por primera vez en las Grandes Ligas.

Los Yankees tendrán suficiente tiempo en el invierno para evaluar las necesidades del equipo.

Las expectativas fueron mixtas, con los Yankees creyendo que tendrían que tomar algunas pausas con el fin de poner fin a sus dos años de sequía de playoffs. En realidad no dieron los pasos firmes ni adecuados, pero los suficiente y adecuados para que estos Yankees del 2015 fueran capaces de adquirir su boleto hacia la postemporada.

"Creo que iniciamos los entrenamientos de primavera con una cantidad de signos de interrogación en nuestra rotación, sobre todo en la salud, y la forma en que se desarrollarían las cosas a través de la temporada", dijo Girardi. "Todo rodeaba a Alex. ¿Iba a ser productivo? Tex (Mark Teixeira) regresaba de una lesión Teníamos un montón de cosas que hacer", agregó.

Los Yankees tuvieron que ser creativos. Debido a las lesiones, ninguna de sus lanzadores abridores superó la marca de 170 innings. Fue la primera vez en una temporada sin huelga que los Yankees carecieron de esas cifras. Afortunadamente un dominante Dellin Betances y un eficiente Miller dieron a los Yankees un bullpen efectivo para preservar algunas ventajas.

La construcción de una ventaja en la Liga Americana que los colocó a siete juegos por encima de los Azulejos de Toronto el 28 de julio, se apoyó en la fuerza de una alineación que estuvo cerca de instalarse en la parte superior de las Grandes Ligas en carreras anotadas, gracias en gran parte a Rodríguez y Teixeira , así como una segunda temporada alentadora en Nueva York para el receptor Brian McCann. Pero esa ventaja fue desperdiciada después de que los Azulejos se reforzaron en la fecha límite de cambios, mientras que los Yankees hicieron a un lado esa oportunidad y prefirieron mantener a los jugadores jóvenes como Greg Bird y Luis Severino. Teixeira se perdió el resto de la temporada con la pantorilla derecha fracturada, el bate de Rodríguez se enfríó y Nathan Eovaldi --el lanzador por el cual Girardi dijo que no estar preocupado, se lesionó-- fue marginado, lo que obligó a los Yankees a exponerse a la inconsistencia de otras opciones como Iván Nova.

Sin embargo, en contra de las predicciones de muchos, los Mulos lograron su objetivo de extender la temporada más más allá del 4 de octubre. "Ha sido divertido. Todo el año lo fue", dijo Rodríguez cerca del final de la temporada regular. "Este ha sido un año en el que nadie esperaba mucho de nosotros y el equipo, unido, se creció. Este equipo no se dio por vencido", subrayó A-Rod.

Record: 87-75, segundo lugar en el Este de la Liga Americana.

Momento decisivo: una doble cartelera triste el 12 de septiembre en el Yankee Stadium vio a los Yankees caer ante los Azulejos por pizarras de 9-5 y 10-7. Un revés en 11 entradas en el primer juego y sucumbir en el otro a pesar de venir de abajo borrando un déficit de seis carreras con la ayuda de un par de jonrones de tres carreras de Brett Gardner. La segunda derrota los dejó a 4 1/2 juegos detrás de Toronto.

A pesar de que evitaron la barrida de la serie al día siguiente, la sensación fue que los Azulejos habían tomado el vuelo como el mejor equipo de la Liga Americana. Los Yankees viajaron dos días más tarde al Tropicana Field, donde el novato Slade Heathcott conectó un memorable jonrón de tres carreras. Eso mantuvo viva la esperanza para el título de la división, pero dado su pésimo récord de cabeza a cabeza contra Toronto, el Wild Card de la Liga Americana parecía ser un objetivo más realista.

Lo que fue positivo: A-Rod lo llamó una bendición ser capaz de poner el uniforme de nuevo y tratar de esa manera, hacer y decir todas las cosas correctas, tanto dentro como fuera del terreno. Era un hecho positivo teniendo en cuenta su relación litigiosa pasado, y Rodríguez, incluso abrazó la idea de servir como bateador designado a tiempo completo sin quejarse, diciendo que él depositó toda su confianza en Girardi.

Menos sorprendente fue el resurgimiento de Teixeira, finalmente saludable después de una temporada baja llena de la rehabilitación de una cirugía de muñeca derecha, así como una dieta rigurosa. Fue líder del equipo en jonrones (31) a l momento de su lesión y fue electo al Juego de Estrellas de Cincinnati uniéndose a sus compañeros Gardner y Betances.

Chris Young fue una máquina productora a través de cuatro meses, pero el jugador que surgió en la temporada puede ser Gregorius, quien se convirtió en un paracorto de confianza después de un abril inestable. El bullpen fue formidable, encabezado por un trío confiable: Justin Wilson, Betances y Miller, quienes establecieron una marca de ponches en la Liga Americana.

Tanaka pasó un mes en la lista de lesionados, pero el diagnóstico para una cirugía Tommy John temido nunca se materializó y se puso de pie como el mejor abridor del equipo. Eovaldi fue respaldado por una ejecución consistente y desarrolló su lanzamiento principal (splitter), disfrutando de una temporada de 14 victorias. Adam Warren se destacó, primero como abridor y luego desde el bullpen. Cuando los Yankees tuvieron que echar mano de su sistema de desarrollo en las Ligas Menores, quedaron encantados al encontrar y abastecerse con talento notable y dispuestos a ayudar. El primera base Bird y el derecho Severino dejaron una huella indeleble en la recta final. El segunda base Rob Refsnyder obtuvo buenos resultados cuando se le dio la oportunidad. Los Yankees disfrutaron de un cierre estupendo de Beltrán, quien fue uno de sus bateadores más consistentes en la recta final.

¿Qué salió mal? Las segunda base fue un problema para los Yankees la mayor parte del año, pero Stephen recuperó un terreno perdido y mantuvo la confianza del equipo debido a su capacidad defensiva y poder aunque ocasional. En la tercera base, Chase Headley luchó con la inconsistencia durante todo el año y estableció un récord de errores. Ellsbury fue excelente a través de siete semanas, y luego pasó a la lista de inhabilitados con una lesión de rodilla que minó su rendimiento, incluso después de su regreso.

Chris Capuano proporcionó poco valor por su contrato de cinco millones y fue designado para asignación en cuatro ocasiones, en última instancia, relegados a un papel menor. Los Yankees miraron hacia adelante cuando Nova regresó de una cirugía Tommy John, pero fue inconsistente. Lo mismo sucedió con Michael Pineda, quien levantó el optimismo Yankee cuando ponchó a 16 el Día de la Madre, pero al final se desmoronó.

Antes de que descubriera una rodillera que le permitió lanzar sin molestias, Sabathia parecía estar dominando a bateadores del calibre de Mike Trout, Brian Cashman no fue capaz de reforzar al equipo de la fecha límite de cambios. Mantuvo informados a los clubes que no estaba dispuesto a negociar sus mejores prospectos. Eso dejó a los Yankees a la orilla del camino mientras los Azulejos hicieron de las suyas.

Bateador del Año: A-Rod y McCann presentan un caso muy sólido, digno de discusón, incluso Beltrán, pero el bateador más productivo de los Yankees fue Teixeira, quien bateó .255 / .357 / .548 con 22 dobles, 31 jonrones y 79 carreras impulsadas en 111 juegos (147 OPS) antes de sufrir una lesión que lo dejó fuera de la temporada a mediados de agosto. Los Yankees perdieron presencia sin su toletero ambidextro en la recta final, en particular contra los zurdos.

Pitcher del Año: Miller siguió a Mariano Rivera y David Robertson en el papel de cerrador e hizo un trabajo sólido. Firmado por cuatro años y 36 millones, Miller fue una buena inversión al convertirse en el primer lanzador de los Yankees al lograr 24 rescates en igual número de oportunidades. No se detuvo allí y se unió a Dave Righetti y Sparky Lyle como los únicos zurdos para alcanzar 30 o más salvamentos en una temporada para los Yankees.

Novato del Año: Habrá que arrojar una moneda: cara o cruz entre Bird y Severino. Bird exhibió su poder en las Grandes Ligas después de su convocatoria. Descargó dos jonrones contra los Mellizos, y podría desafiar a los Yankees de encontrar un lugar para él en el roster del próximo año. Severino, de sólo 21 años, impresionó con su actitud madura y capacidad de competir contra alineaciones de poder. Hay una posibilidad de que él pudo haber hecho su última aparición de Ligas Menores.