El poder ni el bullpen guió a Orioles a la postemporada

El poder ni el bullpen guió a Orioles a la postemporada

BALTIMORE - ¡Qué diferencia hace un año! Aproximadamente 12 meses después de la captura de su primer título de la Liga Americana desde 1997, los Orioles se encontraron en el otro extremo del camino a finales de septiembre: eliminado de la postemporada. Este año -a diferencia de los tres anteriores- Baltimore también se quedó corto de un récord ganador en una segunda mitad decepcionante y a menudo exageradamente inconsistente.

"Es doloroso", dijo el manager Buck Showalter sintiendo y viendo cómo la postemporada se arremolinó alrededor de su club, mientras los Azulejos y Yankees se fajaban en la semana final. "No es un dolor cualquiera. Los celos suelen generar una emoción horrible. Pero trato de no dejar que se lleven lo mejor de mí. La gente en este nivel son protagonistas, no observadores".

La temporada baja es importante en el horizonte de los Orioles.

Sin duda, los Orioles necesitan aumentar su plantilla para volver a la pelea en el 2016. La ofensiva del equipo era capaz de gran potencia, aunque propensa a los ponches, pero se esfumó en los momentos de apremio. En lo que a pitcheo se refiere, la rotación dio un paso atrás cuando dejaron ir a Bud Norris y el resto del grupo se encontró de pronto con baches en la ruta. Los abridores de Baltimore acumularon una efectividad elevada, e incluso un bullpen estelar de la liga --liderado por el taponero Zach Britton y su preparador Darren O'Day no pudo superar esas esas calamidades.

Showalter y el vicepresidente ejecutivo de operaciones, Dan Duquette, quien trabajaron en conjunto para construir la plantilla del equipo en los últimos tres años, no tuvieron la misma flexibilidad en el 2015. Y las discretas adquisiciones realizadas por Duquete en la temporada muerta , la más notable, la del jardinero Travis Snider, fueron incapaces de compensar las salidas de agentes libres de la talla del dominicano Nelson Cruz y Nick Markakis.

"Usted habla de necesidades. Me gusta la forma en la que este club está ahora", comentó el jardinero central Adam Jones. "Obviamente, usted puede agregar algunas piezas para recuperar nuestra tradición ganadora, me gustaría eso", agregó.

"Pero la realidad es que este club va a ser muy diferente, sobre todo con el número de agentes libres. Traer de vuelta a quien realmente quieres. A quien consideres que va a ser el más eficaz para los próximos cinco años, por lo menos tres de cuatro años, hasta yo me incluyo. Manny [Machado] será un agente libre. Hay un montón de cosas que hacer. Creo que los próximos tres años van a ser muy importante para esta organización", puntualizó Jones.

Récord 81-81, tercer lugar en el Este de la Liga Americana.

Momento decisivo: Los Orioles fueron barridos en una serie en casa de cuatro juegos contra los Mellizos a finales de agosto. Esas derrotas acarrearon una racha negativa para Baltimore, que llegó a caer en 16 de 20 partidos, incluyendo dos cadenas de reveses de seis partidos, cifra tope en ese rubro en la temporada.

Los Orioles sufrieron una racha de cinco derrotas consecutivas que inició con los Mellizos y no terminó hasta que se llevaron dos de tres del 7 al 9 de septiembre en Nueva York. Aunque Baltimore tuvo un estirón triunfal que los colocó en el segundo lugar del wild card de la Liga Americana, pero fue barrido en Boston en su última serie en gira. Pero lo cierto es que esos cuatro partidos perdidos contra Minnesota no permitieron que los oropéndolas alzaran el vuelo.

Lo que fue positivo: El bullpen, particularmente O'Day y Britton, mantuvieron la solidez del bullpen y fue de mucha ayuda para Baltimore durante todo el año. Chaz Roe era un buen complemento y dio a los Orioles un levantón antes de ser instalado en la lista de lesionados.

Machado, quien llegó de una cirugía de rodilla de final de temporada, tuvo un año fenomenal en todas las categorías ofensivas. A pesar del tiempo perdido por una lesión en la rodilla derecha, Jonathan Schoop mostró destellos de lo que podría llegar a ser como un pelotero de todos los días. Chris Davis registró otra temporada con más de 40 jonrones . Caleb José tuvo una segunda temporada sólida y siguió creciendo como receptor. Steve Clevenger, un producto local, añadió un buen impulso para la alineación de los Orioles, aunque ya tarde en la temporada.

Mychal Givens demostró ser una adición sólida al bullpen, con otros novatos como Mike Wright y Tyler Wilson quienes también hicieron su debut en las Grandes Ligas como abridores. Ubaldo Jiménez estuvo eléctrico en la primera mitad de la temporada. La contratación de Gerardo Parra en la fecha límite de cambios llevó una breve chispa al equipo. Jimmy Paredes fue uno de los más calientes bateadores del béisbol durante dos meses.

¿Qué salió mal?: Norris, un ganador de 15 partidos el año pasado, fue retirado de la rotación y posteriormente puesto en libertad. Los Orioles vieron pasar un carrusel de jardineros en su afán de de reemplazar a Cruz y Markakis. Al final se quedaron con Delmon Young, Nolan Reimold, Alejandro De Aza, David Lough y Snider, quien constituyó su gran movida de la temporada.

JJ Hardy tuvo un buen año en la ofensiva, aunque el paracorto luchó para mantenerse sano. El lineup de Orioles fue víctima de un número alarmante de ponches, más que el año pasado y dos dígitos casi todas las noches durante su debacle a finales de agosto. Chris Tillman, abridor del juego inaugural del equipo, tuvo muchas dificultades en la primera mitad.

Miguel González visitó la lista de lesionados y no fue capaz de recuperarse a su regreso y volvió a ese nefasto grupo. Matt Wieters regresó de una cirugía Tommy John, pero trabajó lento y rara vez pudo cumplir con sus aperturas programadas seguidas. Steve Pearce fue incapaz de dar seguimiento a una gran temporada. Paredes entró en una caída masiva.

Mayor sorpresa: Givens. Un torpedero convertido en lanzador, dominó a los bateadores en los momentos difíciles con un ángulo de brazo inusual y una bola rápida que superó las 90 millas. Bateador del Año: Machado. Por supuesto que puede competir con Davis y su poder, pero nadie era tan consistente desde el primer día de apertura hasta el final de la temporada que Machado. Sus más de 30 jonronees no están nada mal, tampoco.

Pitcher del Año: Britton. O'Day es otra buena opción aquí, como el dúo combina para formar un uno-dos formidable del bullpen. Britton sigue establecerse como uno de los mejores cerradores del beisbol.

Novato del Año: Tiene que ser Givens, quien aparenta ser más que confiable en el bullpen en el 2016.