Grandes esperanzas de Padres fueron fugaces

Grandes esperanzas de Padres fueron fugaces

SAN DIEGO - Hace unas semanas, el presidente ejecutivo de los Padres, Mike Dee, echó un vistazo a las estadísticas de varios jugadores de primer año en la lista del equipo y llegó a la conclusión de que muchos podrían llegar a tener el tipo de rendimiento que la organización se planteó.

Pero a la hora del recuento del 2015 las sumas no cuadraron. Éstas quedaron muy por debajo de las expectativas de algunos optimistas empedernidos que consideraron que San Diego era un equipo que podría luchar por su primera aparición en los playoffs desde 2006.

¿Entonces qué pasó? Dee externó esta analogía: "Los diversos instrumentos, cuando se escucha a ellos de forma independiente ... suenan bien", dijo Dee. "Pero cuando se ponen todos juntos, la banda no toca la música que todos esperamos. A la hora de mezclar la química, la fuerza, debilidades, y la defensa en la alineación, nos percatamos de ello". "Pero ciertamente no ha funcionado tan bien como esperábamos", agregó el alto funcionario de los frailes.

Los recién llegados Justin Upton, Matt Kemp, James Shields, Derek Norris y otros tuvieron momentos notables y algunos logros, pero no fueron suficientes. Aunque el equipo en general no dio señales ni apariencia de ser consistente y ganador.

La ofensiva quedó con cierta deuda, y el pitcheo no fue la mejor tarjeta de presentación para estos Padres. La defensa fue, como muchos predijeron, no muy buena.

¿El tramo más caliente de los Padres? Lograron una modesta racha de cinco victorias consecutivas a mediados de agosto, cuando ya era demasiado tarde para cambiar su camino hacia el desfiladero.

"Creo que nunca nos juntamos como equipo y no pudimos entrar a esas rutas que los clubes toman cuando se está tratando de ganar", comentó el gerente general de los Padres, AJ Preller. "Si usted va a jugar en la postemporada, se tienen que ganar 10 de 12 o 22 de 28. Nosotros nunca lo hicimos".

En relación al plantel titular, Preller admitió que no se arrepiente de las adquisiciones y su costo, aunque reconoció que se tardó en hacerlo. No obstante, le preocupó el hecho de que no todo funcionó tal como lo esperaba.

"Vamos a mirar hacia adelante y tenemos un puñado de buenos peloteros, aunque no somos un equipo dinámico en términos de ofensiva, defensa y pitcheo", reconoció Preller.

Récord: 74-88, cuarto lugar en la División Oeste de la Liga Nacional.

Momento decisivo: Como Preller señaló, no habían rutas definidas de ningún tipo para este equipo, sobre todo las deseadas. Los Padres fueron barridos en casa por los Astros a finales de abril y fueron superados, 30-9. La serie los hizo descender por debajo de .500 por primera vez. Sin embargo, las cosas se complicaron y el declive podría haber llegado justo después del despido del piloto Bud Black el 15 de junio, cuando el equipo trastabilló tras perder 16 de 23 juegos. El pitcheo (4.13 de efectividad) lució vulnerable y para colmo de males, la ofensiva se debilitó a tal grado que llegó a promediar 2.9 carreras por juego.

El lado positivo: El abridor Tyson Ross demostró que su temporada de All-Star 2014 no fue una casualidad y, en algunos aspectos, lanzó mejor en el 2015. Kemp fue un productor envidiable en la segunda mitad. Los números finales de Upton fueron probablemente lo que los Padres imaginaban, sobre todo los acumulados en el Petco Park. Norris se destacó detrás del plato y lideró el béisbol como el receptor con menos robos permitidos, además que mejoró sus habilidades como tal. El relevista Brandon Maurer se fajó como los grandes en las situaciones de apremio, sacó la cara por el bullpen. ¿Quieres un punto culminante ofensivo? Olvídese de Upton y Kemp por un momento y los otros recién llegados. No busque más, el tercera base venezolano Yangervis Solarte, quien podría haber sido el jugador ofensivo más consistente durante toda la temporada. Jedd Gyorko surgió de un descenso a Triple-A un mejor bateador y demostró que podía defender el campo corto.

¿Qué salió mal? Ian Kennedy fue colocado en la lista de lesionados luego de tres entradas en su primer partido de la temporada con una lesión en el muslo. El bullpen, normalmente un respaldo formidable para los abridores, realmente sufrió, en particular por las lesiones de Maurer y Shawn Kelley ya con la temporada bien avanzada. Kemp disparó jonrón en sus primeros 56 partidos. Alexi Amarista no se quedó como titular en el campo corto. Odrisamer Despaigne, una sorpresa en 2014, no fue ni la sombra en su segunda temporada. El pitcher Brandon Morrow se perdió un gran tramo durante la temporada después de cinco aperturas debido a una lesión en el hombro derecho. Wil Myers, que se esperaba que fuera una pieza fundamental en la ofensiva, se perdió 98 juegos con malestares relacionados con la muñeca izquierda.

Mayor sorpresa: Solarte llevó ocho guantes a los entrenamientos de primavera, esperando fungir como un utility de lujo. En cambio, él luchó por ganarse el puesto de tercera base con Will Middlebrooks y nunca miró hacia atrás. El venezolano acaparó cifras máximas ofensivas en varias categorías y se mantuvo firme a la defensiva.

Bateador del Año: Upton. No cargó al equipo en carreras impulsadas, pero fue el bateador de impacto en el medio de la alineación. El amplio Petco Park lucía pequeño con Upton en la caja de bateo. Si usted observa el OPS de Upton es fácil adivinar por qué los Padres estaban tan ansiosos por adquirirlo. Él será un agente libre y se espera que logre obtener un salario digno de un astro, aunque es probable que no saldrá de la chequera de los Padres.

Pitcher del Año: Ross, aunque barriéndose con las manos adelante. Lo que estamos viendo con Ross es el verdadero desarrollo de un as. Claro, él podría ser lanzador que tira más slider que cualquier otro, pero es un gran pitcher. Además, desarrolló una recta cortada que parece que podría ser su arma principal . Su habilidad para provocar rodados creció en 2015, su cuota de ponches también.

Novato del Año: No hay muchos en una gran lista de candidatos de bajo perfil, pero el jugador de cuadro Cory Spangenberg (que impresionó en una breve incursión en la temporada en septiembre pasado) encabeza ese grupo. Mostró versatilidad, aunque al equipo le gustaría que se convirtiera en su segunda base titular. Su velocidad ayudó al equipo a ganar algunos juegos. Incluso se mostró un poco difícil con el bate.