Correa-Beltrán: duelo generacional boricua en Astros-Yankees

Correa-Beltrán: duelo generacional boricua en Astros-Yankees

NUEVA YORK -- Cuando a Carlos Beltrán le pidieron que diera un juicio sobre Carlos Correa, la respuesta fue enfática: "Es el futuro del béisbol de Puerto Rico".

El martes, los dos Carlos se encontrarán frente a frente en el Yankee Stadium en el juego de wildcards de la Liga Americana, uno que podría definirse como un duelo generacional.

Con 38 años y en su 18va campaña en las mayores, Beltrán saldrá a defender el jardín derecho de los Yanquis de Nueva York para su 52do partido de postemporada.

Correa, en cambio, se bautizará. El torpedero de los Astros de Houston cumplió los 21 años hace dos semanas. Su debut en Grandes Ligas se produjo el 8 de junio.

La admiración que siente Correa por Beltrán es inmensa.

"Lo admiro mucho. Yo digo que cuando sea grande quiero ser como él", declaró Correa a The Associated Press. "Es una persona que respeto demasiado, que se prepara fuerte cada temporada para dejar lo mejor de sí".

Correa tenía apenas 10 años cuando Beltrán entró en escena para su primera postemporada, precisamente con los Astros. En 2004, el entonces jardinero central sacudió ocho jonrones, además de batear para .435 y un superlativo slugging de 1.022 en ocho partidos.

"Beltrán era el tipo de pelotero que de pequeño veía jugar, siempre lo miraba por televisión", dijo Correa. "Siempre ha sido un ejemplo a seguir, por ser puertorriqueño, su enorme talento, que ha logrado grandes cosas no solo para él, sino para todo Puerto Rico".

Bajo la luz intensa de los reflectores, Correa cumplió con las expectativas, al lograr una formidable campaña de novato. Disparó 22 jonrones en 99 juegos, además de un promedio al bate de .279, un porcentaje de embasado de .279 y .512 de slugging.

Solamente Alex Rodríguez, con 26, bateó más jonrones que Correa antes de cumplir los 21 años.

Correa celebró con un baño de champaña el domingo en Arizona, donde los Astros pudieron asegurar su boleto a la postemporada.

"Fue en ese momento en el que me di cuenta: primer año en las mayores y estoy en los playoffs", relató.

Se puede decir que Correa es la primera gran estrella surgida de la isla desde Beltrán y el receptor Yadier Molina.

De producir astros como Roberto Clemente, Orlando Cepeda y Roberto Alomar, el número de jugadores boricuas en las mayores declinó en los últimos años, algo que se ha atribuido a la decisión que Grandes Ligas tomó en 1990, de incluir a Puerto Rico en el draft.

Apenas 11 peloteros nacidos en Puerto Rico figuraron en los rosters del día inaugural de 2012. Ese fue el año en que Correa se convirtió en el único puertorriqueño en la historia que ha salido seleccionado como primero en el draft.

Ahora, Correa es el líder de una camada de promesas. Dos boricuas son los favoritos para llevarse el premio al Novato del Año de la Americana: Correa y Francisco Lindor, campocorto de los Indios de Cleveland. También asoman el jardinero Eddie Rosario (Mellizos), el infielder Javier Báez (Cachorros) y el utility Enrique Hernández (Dodgers).

Beltrán sigue vigente. Después de batear para apenas .162 en abril, resurgió como la figura más productiva de los Yanquis a partir del 1 de mayo con un promedio de .295 (121 hits en 410 turnos), con 19 jonrones y 29 dobles.

"Una temporada es larga. Soy muy paciente y confío en mi capacidad", dijo Beltrán. "Si estoy sano, sé que voy a rendir".

Correa se entusiasmó con el interés por el choque Yanquis-Astros en su tierra: "Seguro que el pueblo de Puerto Rico va a estar viendo".