Henry Urrutia disfrutó su gran momento en los Orioles

Henry Urrutia disfrutó su gran momento en los Orioles

BALTIMORE - Desde que Henry Urrutia pisó tierra estadounidense por vez primera el 27 de febrero del 2013, el cubano había soñado con momentos como el que tuvo el miércoles.

Urrutia, cuya firma con los Orioles tardó siete meses mientras el jardinero esperaba su visa de trabajo en Haití, vio el pitcheo del relevista de los Mets, Carlos Torres, sabiendo que podía darle fuerte. Eso es exactamente lo que hizo Urrutia-subido desde Triple-A Norfolk la semana pasada-al conectar su primer jonrón en Grandes Ligas y dejar en el terreno a los Mets en un triunfo de Baltimore.

"Este es el mejor momento de mi carrera", dijo un Urrutia visiblemente emocionado. El cubano se convirtió en el quinto jugador en la historia de los Orioles en dejar tendido al equipo contrario con su primer cuadrangular en Grandes Ligas.

"Bueno, eso hace el momento más grande", dijo Urrutia sobre su nuevo lugar en el libro de récords del equipo. "Muchos buenos peloteros han jugado aquí, con esta organización. Y en todas sus carreras no tienen un momento como éste. Entonces, este momento es bien especial para mí, más grande que nada".

Desde el día que firmó con Baltimore, Urrutia-quien debutó con el equipo grande en el 2013-ha dejado en claro cuánto quiere la organización de los Orioles. Su Camaro es blanco y anaranjado. Su cuenta de Twitter es @henryorioles. Y el miércoles, Urrutia disfrutó del cariño de los 36,165 aficionados en el Camden Yards cuando dio su batazo de oro.

"Hay que verlo con su esposa y su bebé por aquí. Es bastante bueno ver eso", dijo el manager de los Orioles, Buck Showalter, acerca de Urrutia-quien no llegó a jugar en Grandes Ligas en el 2014. "Ha sido un largo camino para Henry. Estamos llegando a la recta final y ya es hora. Por eso se les dice 'los días de perro de agosto'. Ya están aquí".

Urrutia también recibió la bola de un fanático que la atrapó en las gradas del jardín izquierdo. Se reunió con el aficionado fuera del clubhouse local para hacer el intercambio.

"Cuando el muchacho me dijo que tenía la bola, wow. Ese era el mejor regalo", dijo Urrutia, a quien se le salían las lágrimas. "Ahora puedo darle esa bola a mi hijo. Y mi hijo (Henry Jr.) podrá decir algún día que esa pelota fue del primer jonrón de mi papá en Grandes Ligas".