Roberto Osuna y LaTroy Hawkins, dos extremos de edad en Azulejos

Roberto Osuna y LaTroy Hawkins, dos extremos de edad en Azulejos

TORONTO -- Si quieres ver dos mundos en un solo lugar, entra al clubhouse de los Azulejos y encontrarás los casilleros de LaTroy Hawkins y Roberto Osuna, uno al lado del otro. Es como ver el pasado y el futuro al mismo tiempo.

Hawkins, el jugador de más edad en Grandes Ligas a sus 42 años, está en la última temporada de una carrera de 20 años. El mexicano Osuna, un lanzallamas de 20 años, es el más joven de las Mayores después de unirse al equipo grande de Toronto sin haber lanzado por encima de Clase-A Avanzada en el 2014.

Osuna tenía poco más de 10 semanas de nacido cuando Hawkins hizo su primer pitcheo en Grandes Ligas.

"Debería tomar una foto y mandarla por Twitter", dijo Hawkins, quien es tan adepto en las redes sociales como la mayoría de los peloteros jóvenes.

Aunque se encuentran en puntos contrarios de sus respectivas carreras y vienen de diferentes países, crianzas y eras, los dos derechos comparten algo: Ambos quieren cumplir un rol clave en el bullpen de los Azulejos, equipo que busca romper la sequía más larga de playoffs en Grandes Ligas.

El dúo ya hizo historia, al convertir a Toronto en el primer club en los anales de las Mayores en contar con salvamentos del lanzador de más edad y el de menos en una misma temporada, según el Elias Sports Bureau.

"Es algo tan bueno", dijo Osuna, quien ha exhibido un aplomo propio de alguien de más edad al ganarse el puesto de cerrador de los Azulejos. "(Hawkins) es un gran compañero. Me dijo desde el primer día que yo podía hacerle cualquier pregunta. Le dije sir (señor) y me dijo, 'No me digas sir. Me puedes decir Hawk, pero no sir'".

Hawkins sí agradeció la manera respetuosa en que Osuna le dirigió la palabra. Él hizo exactamente lo mismo cuando conoció a Kirby Puckett como novato en la década de los 90 en los Mellizos. En aquella época, los novatos y los jugadores jóvenes eran "vistos, no oídos" porque escuchaban mucho más de lo que hablaban.

"No puedes aprender cuando estás hablando", dijo Hawkins.

Con Osuna, Hawkins ve algo diferente, una consciencia profesional que no exhiben mucho los jóvenes hoy en día.

"Todo depende del muchacho", comentó Hawkins. "Se nota que Osuna contó con un ligamayorista en la familia. Sabe cómo manejarse en un clubhouse de Grandes Ligas. Se le enseñó bien. Su papá fue lanzador. Su tío fue lanzador. Tiene ese pedigrí".

El tío de Osuna, Antonio, lanzó en partes de 11 temporadas en las Mayores desde 1995. Hawkins lo conoce de haber jugado contra equipos de él en las menores y en Grandes Ligas. Cuando vio el apellido de Roberto, preguntó por su nacionalidad y vio el vínculo.

"Ha pasado la prueba de la batalla", dijo Hawkins, quien fue adquirido por los Azulejos junto a Troy Tulowitzki desde los Rockies el mes pasado.

Osuna ha superado las expectativas al hacer el equipo grande de Toronto saliendo de los entrenamientos. Lleva efectividad de 2.01 y WHIP (bases por bolas más hits por inning lanzado) de 0.89 con 13 juegos salvados en 53.0 entradas. En sus últimos 15.0 capítulos, ha permitido una sola carrera limpia.

Desde la óptica de Hawkins, Osuna tiene un instinto de sobrevivencia en el montículo, característica que el veterano cree responsable en parte de su propia estancia en Grandes Ligas durante dos décadas.

Osuna no puede ver tan lejos en el futuro, pero le gusta pensar que a sus 42 años aún contará con el material para competir a nivel de Grandes Ligas. Y también espera lucir tan joven como Hawkins.

"Se parece a alguien con 22 o 23 años. Es increíble", dijo Osuna. "Espero estar aquí a mis 42 años de edad. Lanzando todavía.

"Pero sólo el tiempo lo dirá".