Randy Johnson inmortalizado con el uniforme de los D-backs

Randy Johnson inmortalizado con el uniforme de los D-backs

COOPERSTOWN, N.Y. - Como se esperaba, el discurso de exaltación al Salón de la Fama de Randy Johnson, el domingo, fue menos acerca de él y más sobre la multitud de personas que los ayudaron a entrar al club más prestigioso del béisbol.

Johnson, el ávido fotógrafo, tomó fotografías cuando Craig Biggio dio el primero de los discursos de los cuatro nuevo integrantes del Salón de la Fama - que también incluye a John Smoltz y Pedro Martínez - pero a medida que su turno para dar su discurso se acercaba, era obvio que Johnson iba a tener que enfocar su atención en calmar sus nervios.

Cuando fue presentado con su placa del Salón de la Fama, Johnson tomó un grande y profundo respiro para contenerse.

"Es extremadamente emocional hablar sobre las cosas que me importan", dijo Johnson. "Así que me envolví en mis emociones. Diferentes emociones que con las que lanzaría, completamente diferentes. Pero eso es bueno, porque todavía soy una persona emocional.

Johnson, que con estatura de 2.08 metros es el jugador más alto que ingresa al Salón de la Fama, ganó 20 partidos por primera vez en 1997 y luego consiguió cuatro Cy Youngs consecutivos entre 1999-2002 con los Diamondbacks de Arizona, equipo al que ayudó a ganar la Serie Mundial en 2001. Terminó con 303 triunfos en 22 campañas.

Tres lanzadores que se convirtieron en estrellas después de ser canjeados por sus equipos originales, y un jugador que empezó como cátcher y terminó de infielder ingresaron el domingo al Salón de la Fama del béisbol.

Pedro Martínez, Johnson, John Smoltz y Craig Biggio fueron vitoreados por más de 40.000 fanáticos.