Welington Castillo ha superado las expectativas en Diamondbacks

Welington Castillo ha superado las expectativas en Diamondbacks

PHOENIX - Dave McKay, coach de primera de los Diamondbacks desde el año pasado, es hombre de confianza en el mundo de Tony La Russa, quien en la actualidad es "máximo ejecutivo de béisbol" de Arizona. Durante 16 campañas consecutivas, McKay fue coach bajo La Russa en la carrera de éste como manager en los Atléticos y los Cardenales.

En dos temporadas como coach en los Cachorros, McKay vio de cerca al receptor dominicano Welington Castillo, quien fue cátcher titular de Chicago durante la mayor parte de las campañas del 2013 y 2014.

Cuando los Diamondbacks se vieron con un tremendo hueco en la receptoría esta campaña ante las lesiones de Tuffy Gosewisch y Gerald Laird, Mckay recomendó a Castillo-quien había sido sustituido en los Cachorros por el venezolano Miguel Montero y David Ross, para luego ser cambiado a Seattle.

La Russa y el gerente general de los Diamondbacks, Dave Stewart, no dudaron en hacer un canje con los Marineros por Castillo el 3 de junio.

Los buenos resultados no se han hecho esperar.

"Yo esperaba a alguien que pudiera manejar nuestro cuerpo monticular, tal como lo ha hecho, y que tuviera algo de poder en el bate", dijo el manager de Arizona, Chip Hale, acerca de Castillo. "Pero él se ha convertido en muy buen bateador para nosotros. Creo que definitivamente (ha jugado) por encima de nuestras expectativas".

Efectivamente, Castillo ha sido otro jugador desde que llegó al desierto. Cuando el oriundo de San Isidro, R.D. fue negociado a Arizona, tenía promedio de .162 en 30 juegos entre Chicago y Seattle, con porcentaje de embasarse de .213 y slugging de .279. Pero con la oportunidad de jugar casi a diario, ganándole tiempo de juego al veterano Jarrod Saltalamacchia, Castillo ha bateado .287, con porcentaje de embasarse de .368 y slugging de .521, para un impresionante OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .889.

En el momento de integrarse a los Diamondbacks, Castillo expresó que lo único que le hacía falta para batear más era agotar turnos de manera consistente. Así mismo ha sido.

"Eso va con todo atleta, todo pelotero", dijo Castillo. "Mientras más tú juegas, mientras más tú repites la misma cosa, mejor la vas a hacer. Gracias a Dios, la gente de los Diamondbacks me ha dado la oportunidad de jugar casi todos los días".

Además de estar en el lineup titular con más frecuencia, otro elemento que ha ayudado a Castillo ha sido una nueva dedicación a la estrategia de no tratar de halar la bola, sino darle por el medio del terreno y hacia la banda contraria como bateador derecho.

"El hitting coach (Turner Ward), el manager, todo el mundo me ha dicho que me mantenga por el medio y por el otro lado, y ése viene siendo mi approach (mentalidad)", afirmó Castillo, quien del 3 al 17 de julio tuvo una racha de ocho juegos seguidos bateando de hit. "A veces cuando tú te sientes muy bien, ves la pelota muy bien y quieres estar halando. Ahí es que te metes en problemas, porque te estás alejando de los pitcheos.

"Pienso para el medio, para el otro lado. Siempre se han mantenido encima de mí con esa mentalidad, ese approach".

El futuro de la receptoría de los Diamondbacks no se ve muy claro. Además de Castillo y Saltalamacchia ahora mismo, Arizona le ha dado una oportunidad al venezolano Oscar Hernández, elegido en el Draft de la Regla 5 por los Diamondbacks de los Rays en diciembre. Y el prospecto número 7 del equipo (según MLB.com), Peter O'Brien, es receptor.

Pero por el momento, Castillo ha dado una buena demostración de poder dar la cara como cátcher titular a nivel de Grandes Ligas, tal como lo hizo hace dos años en los Cachorros. De hecho, el quisqueyano expresó que ya ha superado el mal sabor en la boca que le dejó la decisión de Chicago de adquirir a Montero y a Ross durante el invierno del 2014-15.

"Ya pasé por ésa", dijo Castillo, de 28 años. "Creo que lo que pasó con Chicago, pues aprendí mucho de esa experiencia. Ya no me molesta tanto. Pasé por esa experiencia y sé manejarla muy bien.

"Le doy gracias a Dios primeramente y segundo a los Diamondbacks, que me dieron la oportunidad de estar aquí y tener trabajo. Siempre me voy a mantener positivo, aunque las cosas no me salgan muy bien. Siempre mi mentalidad es positiva, de que cuando me está yendo mal, voy a mejorar".