Mike Trout, primer JMV del All-Star en años consecutivos

Mike Trout, primer JMV del All-Star en años consecutivos

CINCINNATI - A sus 23 años, ya Mike Trout tiene una de las más impresionantes colecciones de galardones de pelotero alguno a esa edad en la historia de la pelota, encabezados por el Novato del Año de la Liga Americana (2012) y el Jugador Más Valioso del Joven Circuito (2014).

Y la fiesta de trofeos no se detiene allí para el jardinero central de la novena de Anaheim. Ahora, gracias a su hazaña del martes en el Great American Ballpark de Cincinnati, el guardabosque de los Angels es el único pelotero de la historia que ha ganado dos veces consecutivas el trofeo al Más Valioso del Juego de Estrellas.

Trout, que comenzó el partido del martes como el sexto pelotero que arrranca el Clásico con un cuadrangular, cerró la jornada con un hit en tres turnos, dos carreras anotadas y un boleto recibido. Pudo anotar en una tercera ocasión, pero lo sacaron por un corredor emergente.

Por si fuera poco, Trout es apenas el sexto pelotero que batea el ciclo o escalera en su carrera en el Juego de Estrellas, con la salvedad de que lo ha hecho en sus primeros cuatro partidos, necesitando menos apariciones en el plato que todos los conquistadores previos de la hazaña.

"Este trofeo significa mucho para mi", proclamó Trout. "Obviamente, lo más importante es la victoria. Cuando salgo al diamante, voy con todo, no me importa lo que diga la pizarra. Cuando estoy allí es para jugar nueve entradas con toda la fuerza que tenga". Willie Mays (1963-68), Steve Garvey (1974-1978), Gary Carter (1981-84) y Cal Ripken Jr (1991-2001), son los únicos otros peloteros con dos trofeos de Más Valioso del Juego de Estrellas. Ripken y Trout son los únicos que lo han logrado con equipos de la Liga Americana.

"Es un honor increíble ser parte de un Juego de Estrellas y ganar el trofeo dos veces", indicó Trout. "Es algo especial, eso es seguro".

Trout narró el desenlace del turno en el que le pegó el cuadrangular a Greinke en la propia primera entrada.

"Uno se emociona con los dos primeros lanzamientos, ¿Quién no?", admitió Trout. "Me calmé un poco y busqué la recta. Fue un envío alto y afuera, le pegué con la maceta del bate y la bola se fue".

No había terminado de llegar Trout a la Conferencia de Prensa posterior a su hazaña cuando le esperaban varias docenas de mensajes de texto (alrededor de 65) en su respectivo teléfono. Tal vez uno de esos que lo felicitaban se quedará con la camioneta, el segundo automóvil seguido ganado por Trout a mediados de temporada.

Ned Yost, piloto de la Liga Americana, se desbordó en elogios para Trout tan pronto terminó el encuentro celebrado en Cincinnati.

"Cuando usted observa a Mike, no ve un hombre de 23 años de edad, sino uno de los mejores peloteros del planeta", comentó Yost. "Es por eso que lo quise dejar en el diamante más que a otros titulares. Jugó más que nadie porque tiene un talento bien especial".

La hazaña de Trout es objeto de admiración por sus rivales, comenzando por el dirigente de la Liga Nacional, Bruce Bochy.

"Tiene tremendo talento, cuenta con el juego completo en su arsenal", elogió el manager de los Gigantes de San Francisco. "Puede correr, es buen defensor, buen bateador y con poder. Le dio a un pitcheo decente [de Zack Greinke]. Su batazo fue la bujía la Liga Americana.

"Es fantástico ver en acción a peloteros jóvenes como Trout y Bryce Harper", agregó Bochy. "Son rostros enormes para nuestro deporte, grandiosos embajadores de la pelota".