Nolan Arenado, admirador de Beltré que brilla con luz propia

Nolan Arenado, admirador de Beltré que brilla con luz propia

CINCINNATI - De pequeño, Nolan Arenado era gran admirador del gran tercera base dominicano Adrián Beltré, entonces con los Dodgers de Los Ángeles, pero ahora se siente contento de intregrar un interesante grupo de buenos antesalistas jóvenes en la Gran Carpa.

"Al crecer en esa región [del Sur de California], siempre me gustó la forma de jugar de Beltré", recordó Arenado, electo a su primer Juego de Estrellas en el Clásico de Mitad de Temporada celebrado en Cincinnati. "Ahora trato de jugar a la pelota con mi propio estilo".

No conforme con ser bien seguro en las jugadas de rutina, Arenado se caracteriza por su alcance en la tercera base que llega a fronteras simple y llanamente increíbles, como ese engarce en la aurora de la temporada en San Francisco, corriendo hacia la lona protectora en la zona de foul en AT&T Park y saltando sobre ella para decapitar, metiéndose en las tribunas, un elevado del venezolano Grégor Blanco.

Arenado llegó al paréntesis de la temporada de 2015 con cifras simple y llanamente extraordinarias a la ofensiva, que sumadas con su pericia a la defensiva le convierten en uno de los antesalistas más completos del béisbol.

Ganador del Guante de Oro como mejor antesalista de la Liga Nacional en 2013 y 2014, sus primeras dos campañas en las Mayores, Arenado, de solamente 24 años de edad, comparte actualmente el honor de ser el máximo impulsador del Béisbol de Lujo (70) con Paul Goldschmidt, primera base de los Diamondbacks de Arizona.

Imaginaría alguien que la producción de Arenado, que batea para .293 con 24 batazos de largo metraje, se debe al hecho de que juega sus partidos como local en las Montañas Rocosas, pero lo cierto es que la mayoría de sus cuadrangulares han sido fuera de casa. Nativo de Newport Beach, California, Arenado, de ascendencia cubana y boricua, estima que su notable progreso a la ofensiva se debe precisamente al hecho de que ha mantenido en su cabeza el plan de ayudar a los Rockies de Colorado en lugar de pensar en metas individuales.

"La verdad es que nunca estuve pensando en el Juego de Estrellas, solamente en hacerlo bien para ayudar a mi equipo a ganar", apuntó Arenado, que pese a su ascendencia latinoamericana no habla español. "Me han pasado cosas buenas por tener el enfoque de pensar primero en los Rockies".

Por supuesto, una vez en el Juego de las Estrellas la emoción que lo embargaba era tal que no sabía qué prefería lograr más: un estruendoso batazo de cuatro esquinas o alguna de sus jugadas extraordinarias, de esas que contienen el aliento de los que lo ven en acción.

"Estoy emocionado de estar aquí, apenas puedo creer que estoy rodeado de tantas figuras del béisbol", dijo Arenado. "Me siento honrado y a la vez emocionado".

¿Y qué detalle técnico le ha permitido incrementar su habilidad a la ofensiva. La respuesta es simple: "He trabajado para ponerme más fuerte y a la vez consumir mejores turnos, tratando de no salirme de mis facultades propias".