Reflexionaron los Cardenales sobre la memoria de Oscar Taveras

Reflexionaron los Cardenales sobre la memoria de Oscar Taveras

CINCINNATI -- La última vez que los Cardenales de San Luis triunfaron en un evento de cartel en Grandes Ligas fue el 12 de octubre del 2014, cuando ganaron el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

En dicho partido, el dominicano Oscar Taveras dio un jonrón dramático que empató las hostilidades, antes de que los Cardenales finalmente se llevaran el encuentro.

Dos semanas después, Taveras, a los 22 años, murió junto a su novia en un accidente automovilístico en la República Dominicana.

"Toda mi carrera me voy a dedicar a la memoria de él", dijo el quisqueyano Carlos Martínez, quien no sólo fuera compañero de Taveras en San Luis, sino que se crió con él en la provincia de Puerto Plata, R.D. "Oscar Taveras fue un amigo, un hermano y un familiar mío, alguien que nunca olvidaré. Cada vez que me monto al montículo siempre pienso en él, en cada cosa que pasamos juntos".

Los otros dos latinoamericanos de los Cardenales convocados al Juego de Estrellas, el dominicano Jhonny Peralta y el boricua Yadier Molina, también se tomaron un tiempo en Cincinnati para hablar de su compañero ido a destiempo.

"Hace mucha falta. Es alguien grande que se perdió", dijo Peralta acerca de Taveras, quien fuera el prospecto número 1 de los Cardenales en el 2014 y se perfilaba como jardinero derecho del futuro del equipo. "Es un dolor bastante fuerte para nosotros, pero estamos Carlos y yo aquí y estoy seguro de que él se siente bien en el cielo".

Molina, el jugador con más tiempo en el roster de los Cardenales, reflexionó sobre lo que pudo haber significado Taveras para la organización en el terreno de juego.

"El talento de Oscar Taveras fue único. Un right field como él puede hacer falta en cualquier equipo", comentó el receptor estelar. "Obviamente sentimos eso y hace falta la presencia de él. Esperamos que Dios lo tenga en la gloria".

En particular, Martínez le ha hecho honor a la memoria de Taveras durante toda la temporada, usando el número 18 de su amigo en el uniforme y escribiendo con un dedo "O.T." en la tierra del montículo cada vez que lanza.

"De esa manera voy a seguir apoyándolo en mi corazón y a su familia también", dijo Martínez. "Todos los días le oro más a Dios por él. Eso es lo que me está llenando ahora mismo de ánimo para trabajar fuerte".