Cueto y Scherzer lanzarían en el All-Star con muy poco descanso

Cueto y Scherzer lanzarían en el All-Star con muy poco descanso

La temporada pasada, el lanzador dominicano de los Rojos Johnny Cueto fue seleccionado para participar en el Juego de Estrellas por la Liga Nacional y llegó al receso con un promedio de efectividad de 2.13, el segundo mejor de la liga. Aún así, el abridor derecho no vio acción por el Viejo Circuito en el Target Field después de haber lanzado por Cincinnati apenas dos días antes.

El Acuerdo Colectivo de Trabajo entre MLB y el Sindicato de Jugadores firmado en 2012 incluye una regla que manifiesta que cualquier pitcher que haga una salida el domingo previo al Juego de Estrellas -el cual siempre se celebra en martes- tiene la opción de decidir si participar o no en el Clásico de Mitad de Temporada. Cueto decidió asistir sólo como espectador en 2014, y el quisqueyano podría una vez más encontrarse en la misma posición este año.

Hasta la tarde del jueves, Cueto encabezaba las votaciones entre los cinco candidatos por la Liga Nacional al Voto Final del Juego de Estrellas 2015, las cuales terminan el viernes, 10 de julio a las 4:00 p.m. ET. Pero después de lanzar una blanqueada de dos hits en contra de los Nacionales el martes, el derecho está programado para abrir el domingo en Miami. Cueto podría no ser el único que enfrente ese dilema. El abridor derecho de Washington Max Scherzer, quien fue seleccionado para integrar el cuerpo de pitcheo de la Liga Nacional el lunes y enfrentó a Cueto el martes, podría lanzar el domingo en Baltimore, aunque el juego cancelado por mal clima el miércoles en Washington podría retrasar su turno. Los Nacionales todavía no han anunciado a sus abridores para la serie del fin de semana.

Pero si Cueto, Scherzer u otro lanzador eligen subir a la loma con un día de descanso en el Juego de Estrellas 2015, no será la primera vez que esto suceda. Mientras que nadie ha asumido este reto recientemente, siete pitchers lo han hecho desde el 2000, con resultados sólidos.

La última vez que sucedió, fue por mera necesidad. Fue en el 2008, cuando el partido en el Yankee Stadium se alargó a 15 innings, y eventualmente todos los 63 peloteros disponibles terminaron jugando. Eso incluyó a un lanzador por cada lado que había hecho una salida por su equipo apenas dos días antes.

Primero, el derecho de los D-backs Brandon Webb ponchó a dos de los tres bateadores que retiró en fila en la parte baja de la 14ta entrada. Luego Scott Kazmir de los Rays se la ingenió para lanzar un 15to episodio sin anotación. El zurdo se convirtió en el pitcher ganador cuando el toletero de la Liga Americana Michael Young dejó tendidos a los de la Nacional con un elevado de sacrificio en la parte baja de ese episodio.

Dos años antes, tres serpentineros subieron a la loma con poco descanso durante un juego normal de nueve entradas en el PNC Park. Roy Halladay de Toronto fue el primer brazo en ser llamado del bullpen por la L.A. y término lanzado dos entradas, en las que cedió una carrera y tres imparables. Mientras tanto, el zurdo venezolano de Minnesota Johan Santana y el derecho de Cincinnati Bronson Arroyo se apuntaron ambos un episodio en blanco.

Antes de eso, Barry Zito de Oakland retiró al único bateador que enfrentó en el Juego de Estrellas del 2002, mientras que el zurdo de Arizona Randy Johnson abrió el Clásico de Mitad de Temporada del 2000 en Atlanta y se agenció un inning en blanco dos días después de haber hecho 121 lanzamientos por los D-backs.

De forma combinada, esos siete serpentineros permitieron solamente una carrera y cinco hits en 7 1/3 innings, con dos pasaportes y seis ponches.