Manny Ramírez comparte sus secretos con los Cachorros

Manny Ramírez comparte sus secretos con los Cachorros

NUEVA YORK -- Durante una práctica de bateo previo al juego de los Cachorros en el estadio de los Mets, Manny Ramírez observa atentamente la rutina con guante en mano desde el territorio del campocorto. ¿Acaso el legendario toletero estará contemplando la idea de jugar en Grandes Ligas?

Nada que ver. Ramírez acompaña a los Cachorros en otras funciones: el dominicano se desempeña como instructor de bateo. Y lo está disfrutando.

"Feliz con lo que hago, la paso tranquilo. Esto es una bendición", dijo Ramírez a un grupo de reporteros a la salida del camerino.

Ramírez avista por un corredor del Citi Field a Joe Torre, el ex piloto de los Yanquis que actualmente se desempeña como vicepresidente de operaciones de béisbol de MLB, y sin timidez alguna le dispara una pregunta: "¿Qué es lo que está pasando con la zona de strike?".

Para Chicago, tener a Ramírez como una especie de gurú de bateo es una excelente adquisición, al poder compartir sus conocimientos tanto con las promesas como Kris Bryant y los jóvenes veteranos como su compatriota Starlin Castro y Anthony Rizzo.

Ramírez jugó por última vez en las mayores en 2011, cuando duró apenas un puñado de partidos con los Rays de Tampa Bay antes de ser suspendido por segunda ocasión por las mayores por violar el reglamento antidopaje. Pero se ha mantenido activo desde entonces en la liga dominicana e incluso en 2013 jugó en Taiwán.

Joe Maddon era el manager de los Rays en la última etapa de Ramírez en las mayores. Ahora, Maddon cumple su primera campaña al frente de Chicago.

"Recuerdo que en esos entrenamientos de primavera, Manny y yo nos pasábamos hablando sobre bateo todo los días", evocó Maddon. "Ahí fue cuando pude conocerle bien. Todos sabemos que es un tremendo bateador (pero) tiene una capacidad para expresar lo que sabe de una manera muy lúcida. Así que cuando supe que estaba interesado en trabajar con nosotros, le dimos la bienvenida. Es de gran ayuda para nosotros".

"También sirve de conducto con los jugadores hispanos, es alguien perfecto para ello por el respeto y admiración que le tienen", añadió. "Es alguien que irradia energía positiva. Me consulta todo el tiempo. Y todo es oportuno".

"Alguien con tanta experiencia como la que tiene Manny Ramírez es excelente y hay que aprovechar la ayuda que nos da. Hablamos a cada rato", señaló Castro.

Los Cachorros necesitan su sabiduría para apuntalar su ofensiva, apagada al cumplirse los primeros tres meses de la campaña. Al iniciar la jornada del jueves, Chicago llevaba ocho partidos consecutivos sin anotar más de dos carreras. También fueron barridos el pasado fin de semana de visita a los Cardenales de San Luis, sus rivales en la Central de la Liga Nacional que se han escapado en la cima de la división.

Para tratar de revertir el mal momento, a Maddon se le ocurrió llevar al camerino de Nueva York a un mago de Las Vegas, Simon Winthrop. El mago deleitó a los jugadores con varios de sus trucos, incluyendo uno con una lata de soda que estaba arrugada y luego llenó su contenido.

¿Un mago? No se sorprenda, después de todo, Maddon es el mismo piloto excéntrico que una vez llevó a un pinguinito al camerino de los Rays y hasta dio una rueda de prensa con una cacatúa posando sobre un hombro.

Se puede decir que Ramírez y Maddon comparten los mismos rasgos irreverentes. Nadie olvida aquel día que Ramírez se metió detrás del Monstruo Verde del Fenway Park de Boston para ir al baño.

"Lo que me gusta más es que puedo compartir mi conocimiento", dijo Ramírez. "Estoy haciendo lo mismo que los veteranos de Cleveland (su primer club) hicieron cuando yo era un novato. El béisbol no ha cambiado, sólo que la zona de strike ahora es más grande".