El novato Steven Matz hizo de todo en su debut con los Mets

El novato Steven Matz hizo de todo en su debut con los Mets

NUEVA YORK - Durante varias horas, Steven Matz permaneció en el clubhouse de los Mets en el Citi Field, con mucho tiempo para apreciar los "cómodos sofás". Bienvenido a Grandes Ligas; el tanto tiempo sin hacer nada no es tan malo.

No fue hasta que se subió al montículo que llegaron los nervios para Matz, quien tiró de manera desviada y salvaje su primera recta de 96 millas por hora en el juego entre los Mets y los Rojos el domingo.

Pero después de eso, Matz volvió a ser el pitcher dominante que fue en liga menor y, haciendo su debut en las Mayores, también se destacó con el madero al dar tres hits y empujar cuatro carreras en una victoria de Nueva York sobre Cincinnati.

Matz se convirtió en el primer pelotero-pitchers y jugadores de posición-en la historia de la franquicia en impulsar cuatro anotaciones en su debut de Grandes Ligas. Y es el primer lanzador de los Mets en lograr la hazaña ofensiva desde que lo hizo Dwight Gooden en 1990. A nivel de Grandes Ligas, Matz es el primer pitcher en dar tres hits en su debut desde Jason Jennings en el 2001 por los Rockies.

Además, Matz es el primer serpentinero en la historia (desde 1914) en conectar tres hits y empujar cuatro carreras en su primer juego de las Mayores, y el undécimo en sentido general. El zurdo también es el único pitcher con cuatro remolcadas o más en su debut, sin importar la cantidad de imparables.

Con tantos números históricos para digerir, por poco se pasa desapercibido lo hecho por Matz en el montículo. El joven de 24 años exhibió esa recta de 96 millas por hora y una curva de casi 80 en una presentación de 7.2 entradas, en las que permitió dos carreras.

"Ese muchacho es especial", dijo el receptor de los Mets, Johnny Monell. "Es un súper atleta".

Aunque los Rojos estaban conscientes de la fama de Matz como bateador, el manager de Cincinnati, Bryan Price, notó que, "al fin y al cabo, él debe de ser el noveno mejor bateador del lineup. Hoy, desafortunadamente, fue el mejor".

Matz bateó .304 con tres empujadas en 25 veces al plato por Triple-A Las Vegas-donde tuvo efectividad de 2.19 como lanzador-antes de su ascenso a Grandes Ligas el domingo.

Todo luce indicar que era hora de que Matz subiera al equipo grande de Nueva York. El manager de Las Vegas, Wally Backman, afirmó que el zurdo estaba "aburrido" en la Liga de la Costa del Pacífico. Es la misma palabra que utilizaron directivos de los Mets para describir a Matt Harvey en el 2012, antes de que el derecho fuera ascendido a Grandes Ligas.

Tal como Harvey, Matz demostró que puede manejar su responsabilidad en el montículo. Aparte de un jonrón de Brandon Phillips, el primer bateador que enfrentó, Matz cometió un solo error: una recta por el medio que Todd Frazier aprovechó para conectar otro cuadrangular.

Cuando completó el séptimo inning ponchando a Jason Bourgeois con una recta de 94 millas por hora, su pitcheo número 100 de la presentación, Matz recibió una ovación de pie de parte del público en el Citi Field. Collins lo mandó a lanzar el octavo, en el que consiguió dos outs más antes de dar una base por bolas que le puso fin a su apertura.

"Jacob deGrom me dijo, "Ahora eres un ligamayorista'", contó Matz. "Permitiste par de jonrones, ponchaste a par de bateadores y diste par de hits. Lo hiciste todo".