Los Orioles ya se hacen sentir en la lucha del Este de la Americana

Los Orioles ya se hacen sentir en la lucha del Este de la Americana

Cuando el último de esos ocho jonrones de los Orioles voló la cerca el martes, Baltimore terminó de enviar un mensaje bien claro: Estamos de regreso.

Esta versión de los Orioles empezó a parecerse al equipo de hace un año. La tropa de Buck Showalter acaba de completar una estadía en casa con siete victorias en ocho partidos y llegó al miércoles a dos juegos del primer lugar del Este de la Liga Americana.

Si lo importante es anotar carreras y contar con un bullpen capaz de poner ceros en las últimas entradas, los Orioles están en muy buena posición.

En términos de liderazgo en el clubhouse-Adam Jones, J.J. Hardy, etc.-y un manager como Showalter, quien poco a poco está construyendo un currículum digno de Cooperstown y quien sabe sacarle lo mejor a su talento-Baltimore tiene mucho a su favor.

¿Y la rotación abridora?

Ahí sí hay incertidumbre. En una división en la que los primeros cuatro equipos están separados por dos juegos, cada grupo tendrá un problema en particular.

Los Rays llevan el estándar de pitcheo y estarán más fuertes aun cuando regrese Matt Moore de la lista de lesionados. Si todo depende del pitcheo, Tampa Bay tiene la ventaja.

Sin embargo, los Rays han anotado dos carreras o menos en 27 de sus 66 encuentros. El hecho de haber ganado ocho de esos juegos te dice lo bueno que es su pitcheo.

Los Azulejos han anotado la mayor cantidad de carreras en Grandes Ligas, pero hay 23 equipos con mejores efectividades colectivas que Toronto, que lleva 4.24.

Los Yankees se parecen bastante a los Orioles: Mucha ofensiva, bullpen sólido pero interrogantes en la rotación abridora.

Entonces, ahí tienes la élite del Este de la Americana.

Los próximos ocho partidos revelarán más sobre los Orioles, que jugarán en Filadelfia, Toronto y Boston en ese lapso.

Baltimore lleva marca de 11-18 en la ruta, pero al ganar ocho de sus últimos nueve choques, parece haber recuperado algo de la magia del 2014.

Los Orioles promedian 6.2 carreras por juego en este buen momento, luego de vapulear a los Filis por 19-3 el martes.

Más alentador aun es el hecho de que el relevo del equipo ha registrado EFE de 0.89 durante ese período.

Si el as del año pasado, Chris Tillman, puede entrar en buena racha, los Orioles podrían hacer lo que hicieron en el 2014, cuando lograron 50 victorias en 71 juegos entre finales de junio y mediados de septiembre. Así se adueñaron del título de su división.

Otra cosa que sabemos de estos Orioles: Su gerente general Dan Duquette hallará la manera de mejorar el club.

Su adquisición del relevista Andrew Miller para la recta final del año pasado fue tal vez el mejor canje de cualquier equipo para mediados del 2014.

En el 2012, Duquette agregó a Jim Thome, Joe Saunders y Randy Wolf, que ayudaron a Baltimore a clasificar para los playoffs por primera vez desde 1997.

Ese año fue un caso especial, esa versión de los Orioles llegó a poner en el terreno a 42 jugadores diferentes, muchas veces alternándolos entre liga menor y el equipo grande. Debido a la falta de contratos a largo plazo, tenían la libertad de utilizar su sistema entero.

El 2015 ha sido similar en ese sentido. El plan ahora es contar con tres lanzadores jóvenes-Kevin Gausman, Hunter Harvey y Dylan Bundy-como opciones para su rotación en la segunda mitad.

Harvey y Bundy están lesionados. Gausman empezó la temporada en el bullpen, pero sigue como una posibilidad para abrir más adelante.

Wei-Yin Chen (3-4, 2.89) y el dominicano Ubaldo Jiménez (4-3, 3.19) han lanzado bien. Si Bud Norris (2-4, 8.29) y Tillman (5-7, 5.58) pueden mejorar, los Orioles serán capaces de hacer lo que hicieron hace un año.

"La diferencia con nuestro club la temporada pasada fue el pitcheo", dijo Showalter. "¿No es así siempre?"

Después de clasificar en dos de las últimas tres campañas y luego de sobrevivir un inicio de 23-29 en el 2015, los Orioles han vuelto a estar en la pelea. Dada su historia reciente, es posible que apenas esté comenzando lo bueno para Baltimore.